martes, 21 de marzo de 2017

A PROPÓSITO DE SAN JOSÉ...

Amigo, leo tu carta y me quedo impresionado. No sé si admirar más tu simplicidad o tu audacia. Desde lo primero veo que te encuentras bien, hasta feliz. Desde lo segundo, ¡casi nada!, veo que regresas a lo mejor de ti mismo y que desde tus raíces sales de tí para ir a los otros. 
Releo tu carta. Me asombras, de verdad. Haces una lectura atenta de los tiempos que vivimos y en ellos enmarcas tus circunstancias personales y sociales. Ya dices que todo lo de alrededor no es siempre favorable pero subrayas en tu carta que hay potencia interior en cada uno para transcender el presente y creer en un futuro mejor. 
Volviendo a lo de la simplicidad me dices que no es fácil vivir la sencillez, recuperar su sentido como tú me comentas, y es que hoy parece que vivimos en una especie de feria salvaje en la que todo tiene precio y, gastado el dinero, lo que queda es un empobrecimiento grande material y espiritual. Y como la sencillez no tiene precio, me dices, nadie la compra y ahí está, encontrada sólo por los humildes que andan por la vida sin caretas. 
Y por lo de la audacia, te felicito. Por lo que leo en tu carta, entiendo que porqué sabes estar dentro de tí, y has crecido por dentro, puedes salir fuera y dar de lo que tienes. Porque tienes raíces podrás dar frutos. Y…, ¡vaya final de carta!: me dices que no vas a ir a estudiar una carrera porque lo tuyo ahora mismo es ir contracorriente y hacerte cura. Que te sale de dentro pero que lo esencial es que alguien te llama desde fuera.
P.D. He querido enviarte esta carta ahora para felicitarte y porque en la fiesta de San José es el “Día del seminario”. Un abrazo muy fuerte. Lo puedes repartir, sobre todo, ya sabes, con los que nadie abraza. Ya sé que lo harás así, vas a ser cura.

Texto: J. M. Ferrer
Foto: seminariozaragoza.org

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