miércoles, 23 de noviembre de 2016

¿A LA IGLESIA SE PERTENECE O DE LA IGLESIA SE ES?

¿A la Iglesia se pertenece o de la Iglesia se es? Cuando se <es> de la Iglesia porque a través de ella se cobra un sueldo o incluso en formas diversas bagatelas “bajo sus diversas especies” no se <es> sino que se <pertenece>, también “bajo sus diversas especies”.
Ser en la Iglesia, como en cualquier entidad que no sea de homogeneidad plena –un saco de harina, por ejemplo) sólo es posible como realidad orgánica. Hay partes, en este caso personas, a las que no se debe ni se puede homogeneizar. Orgánico no puede ser sectario ni oportunidad para manipuladores demagogos ni reyezuelos de mesnada. Si la Iglesia es todas y cada una de las personas que la con-forman, no se pertenece a la Iglesia porque la Iglesia se es. El ser de la Iglesia es el ser superior que es cada persona (somos a imagen y semejanza de Dios). Así esas peticiones de participación en las actividades eclesiales, diocesanas como manifestación de una pertenencia más próxima, activa en la Iglesia siguen considerando a los cristianos como “pertenecientes/participantes” de/en una institución/colectivo/asociación y no como la <esencia> de la Iglesia.


No puede amenazarse con las tinieblas exteriores a los cristianos sino participan de las actividades programadas (sic) por “su institución de pertenencia cordial”. Hay algo más esencial, y de esto se está tratando aquí, sino hay una selección de líderes de la Iglesia (y no me refiero a los que la odian y que denominan jerarquía) desde el <ser> y no sólo desde el <pertenecer> nunca habrá Iglesia, nunca estaremos todos “en acto”. En la Iglesia no se puede seguir considerando con mayor o menor mala conciencia si se hacen muchas o pocas <actividades> como criterio de justificación de la “vida” eclesial.
La Iglesia no puede dejar a nadie fuera, esto no es voluntarismo, es intrínseco a la propia realidad y existencia de la Iglesia. ¡Empiecen…los que ahora tienen más facilidad para iniciar la Iglesia viva a dar carta de existencia eclesial a TODOS los católicos! ¡No se trata de repartir tareas (cuidado, pequeños sátrapas de todas las mediaciones, carguitos y carguetes) sino de asumir que la Iglesia no es un “club” benefactor de libre adscripción sino el instrumento “a lo divino” para el bien y la salvación de cada una de sus personas: ahora, YA, y en todos los planos de la vida personal!
Y para los “modorros intelectuales” o aquellos que trataran de salvar su “lugarcico” de poder o “mandamasía” nada se parece esto que ES la Iglesia (todas las PERSONAS católicas) a una secta, pues las personas son irrepetibles y RESPONSABLES, cada una.
Es cierto que algunos (Algunos con mayúscula, sí, también…) que “pueden “ya iniciar esta actualización (versión Aristóteles/Santo Tomás) necesitaran hacer acopio de un tanto de coraje y quizás, SI, de algunos arrojados que están en la Iglesia –SON la Iglesia- pero no “mandonean” nada. ADSUM… ¿y ahora…cuando…qué?
Yo, persona católica.


Texto y foto: Cultura y Fe hoy

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