lunes, 28 de noviembre de 2016

NUEVAS TECNOLOGIAS PARA LA COMUNICACION AL SERVICIO DE LA EVANGELIZACION

En Zaragoza se desarrolló esta jornada
con más de un centenar de participantes.
El pasado sábado 26 de noviembre y organizado por la delegación de medios del arzobispado de Zaragoza, tuvo lugar en el seminario diocesano una “Jornada de formación en nuevas tecnologías de la comunicación”, dirigido a personas con interés por aprender nuevas herramientas para evangelizar-comunicar en el siglo XXI.
Abrieron y cerraron la sesión José Antonio Calvo (director de Comunicación del arzobispado de Zaragoza y vicerrector del Seminario Metropolitano) y José Mª Albalad (periodista y docente en la universidad San Jorge).
Se desarrollaron cuatro talleres:
Crea y gestiona tu propia página web, un escenario vivo en internet, a cargo de Jesús Fuertes (@jfuertest).
Facebook y Twitter: cómo sacar partido a las redes sociales, a cargo de Pablo Vadillo (@VadCos).
Diseñar carteles con gancho sin morir en el intento, a cargo de Rocío Álvarez.
Vídeos creativos: ofrece tu mensaje de forma dinámica y atractiva, a cargo de Fabio Elías Losada (@fabiolosada).



Asistieron a la jornada de formación más de un centenar de inscritos, fundamentalmente aragoneses. Se planteó continuar con los encuentros y fomentar la colaboración. La jornada se desarrolló con éxito, siendo la primera ocasión que se realiza un encuentro de estas características en Zaragoza.

Texto y fotos: Cultura y Fe hoy

sábado, 26 de noviembre de 2016

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

1.  Adviento significa llegada, advenimiento, venida. Una venida esperada, pero sin que sepamos cuándo ni dónde. Como un ladrón, dice Jesús.  Evocamos la venida de Jesús en Belén largamente anunciada. Y esperamos su venida definitiva que dejará nuestro mundo definitivamente arreglado. Y entre una venida y otra, esperamos encontrarnos con Jesús ahora y aquí.
2. Alerta: hay una pequeña trampa. Mientras celebramos el ayer y esperamos el mañana, podemos dormir plácidamente soñando con ángeles o demonios que nos distraigan del AHORA y AQUÍ que es el cuándo y el donde en que nos encontraremos con Jesús que viene.
3. De hecho en el evangelio de hoy Jesús no  anuncia  el fin DEL mundo sino el fin de UN mundo. Y dice que su venida será lo más discreta e imprevista que se pueda imaginar. Como en los días de  Noé, dice Jesús.  Noé preparó el arca donde refugiarse él y todos los animales domésticos y salvajes para cuando sobreviniera el diluvio. Entre tanto la gente hacía la vida normal, trabajando honradamente y casándose,  comiendo y bebiendo, divirtiéndose y riéndose de Noé. Poco más o menos como nosotros ahora: vamos a misa, o al fútbol, o al trabajo o a las infinitas diversiones que se nos ofrecen en cada esquina. ¿Se han fijado? La sección de cultura de los medios de comunicación se reduce toda en espectáculos, diversiones, deportes, en novelas y otras distracciones? Vivimos alienados, fuera de nosotros.
4. Llegó el diluvio, hubo un terremoto devastador, vino el tsunami imprevisto: muertos, heridos, personas y gente salvándose por los pelos y las casas cayendo unas encima de otras, quedando en pie pocas o ninguna. Muchas personas se encontraron de repente con que Dios le pedía cuentas de su vida. Si lo hubiésemos pensado antes... Es que el ladrón no avisa, dice Jesús. Por eso hay que estar atentos y vigilantes.
5. Es ahora cuando nos jugamos la salvación, es ahora cuando nos relacionamos correctamente con Dios, con las personas, con la naturaleza. La ignorancia del día y de la hora choca con la certeza de que el Hijo del Hombre vendrá. Más  aún:  ya está aquí disfrazado de forastero, de migrante, de enfermo, de marginado...
6. Velad, pues, porque ignoráis el día en que vendrá vuestro Señor. Vendrá a la hora que menos pensamos. Es lo que nos recomienda san Pablo: velad. Sed conscientes del momento en  que vivís. Basta de dormir; ya es hora de levantarnos.  Estas palabras convirtieron al que pronto sería san Agustín.  Comportaos dignamente como pleno día. Evitar el abuso en comidas o bebidas. Nada de lo que nos distraiga de lo esencial. Autodominio. Nada de riñas y de envidias. Que vuestro vestido sea Jesucristo, el Señor.
7. De hecho el adviento es una invitación a vestirnos de Jesús. Todo el año litúrgico con la misa de cada domingo es una invitación a tomar conciencia de lo que somos y de lo que queremos ser como cristianos. Vivir despiertos y acicalarnos, según el modelo Jesús. Desde las pajas del pesebre hasta el calvario y el domingo de Pascua; y el de Pentecostés con el don del Espíritu Santo.
8. Isaías nos propone una tarea espléndida por este adviento. Primero, aceptar la invitación del Señor a andar a su luz. Segundo: aplicar atentamente oído y  corazón a Dios para aprender sus caminos que son caminos de paz: de las espadas forjar arados y de las lanzas podaderas. Convertir las armas destructivas, todo lo que nos destruye y destruye, en elementos de construcción. El ingenio que ponemos en mantener nuestras  diferencias  ponerlo en crear la paz basada en el amor y la justicia, en la libertad y en la fraternidad. Es poco lo que podemos hacer en un mundo de tanto odio, tanta guerra y de tantos intereses. Pero podemos proclamar el mensaje que resonará en la nochebuena: Paz a los hombres en quienes Dios se complace. Procuremos mostrarnos dignos de tal amor. 

Texto: J. Sidera cmf
Foto: aciprensa

jueves, 24 de noviembre de 2016

LA FIESTA DEL POBRE

La pobreza excluyente, la pobreza de pan y de amor, la marginación y ser el último, ser no considerado, transforma hasta el color de la piel. Hagan la prueba. Imagínense un grupo de rostros, de caras de frente. Es diferente el rostro del pobre. Se han divulgado estos días imágenes del Papa entre grupos de gente sin techo, pobres de identidad, con los que quiso celebrar una fiesta de misericordia antes de clausurar el “Año de la Misericordia”. No le hace falta a la imagen ni pie de foto ni titulares: los rostros hablan.

Esa gente, no, no es gente, son personas, no están invitadas a los banquetes de este mundo, ni a las cenas de los políticos, ni van con los famosos, ni, seguramente y el papa lo sabe, están en misa. Comen sobre trozos de papel, nunca están hartos y saben que en la única lista en la que están es en la lista de los parados. Pero tienen, y eso se ve muy claro en su rostro, ojos vivos que hacen preguntas y miradas que miran muy lejos, como buscando un horizonte que haga olvidar el suelo chato del presente.

Después de estar con el Papa han hablado y han dicho que han sido felices por un momento, que se han encontrado bien, que saben soñar, como todos, y que ese día se  había cumplido alguno de sus sueños. ¡Qué modos tiene este Papa de cerrar el Año de la Misericordia! Dos días antes había estado con los presos. ¡Imagínense qué mundos! Les dijo que la privación de libertad es la forma más dura de descontar una pena pero desde ahí les habló de la esperanza que nadie puede apagar. Nuestro corazón siempre espera el bien, les dijo. Y se lo debemos a la misericordia con la que Dios nos sale al encuentro sin abandonarnos jamás.

Sólo en el calendario se clausura el Año de la Misericordia. La misericordia de Dios sigue y los pobres saben que, pase lo que pase, siguen invitados a su fiesta.

Texto: J. M. Ferrer
Foto: manosunidas.org

miércoles, 23 de noviembre de 2016

¿A LA IGLESIA SE PERTENECE O DE LA IGLESIA SE ES?

¿A la Iglesia se pertenece o de la Iglesia se es? Cuando se <es> de la Iglesia porque a través de ella se cobra un sueldo o incluso en formas diversas bagatelas “bajo sus diversas especies” no se <es> sino que se <pertenece>, también “bajo sus diversas especies”.
Ser en la Iglesia, como en cualquier entidad que no sea de homogeneidad plena –un saco de harina, por ejemplo) sólo es posible como realidad orgánica. Hay partes, en este caso personas, a las que no se debe ni se puede homogeneizar. Orgánico no puede ser sectario ni oportunidad para manipuladores demagogos ni reyezuelos de mesnada. Si la Iglesia es todas y cada una de las personas que la con-forman, no se pertenece a la Iglesia porque la Iglesia se es. El ser de la Iglesia es el ser superior que es cada persona (somos a imagen y semejanza de Dios). Así esas peticiones de participación en las actividades eclesiales, diocesanas como manifestación de una pertenencia más próxima, activa en la Iglesia siguen considerando a los cristianos como “pertenecientes/participantes” de/en una institución/colectivo/asociación y no como la <esencia> de la Iglesia.


No puede amenazarse con las tinieblas exteriores a los cristianos sino participan de las actividades programadas (sic) por “su institución de pertenencia cordial”. Hay algo más esencial, y de esto se está tratando aquí, sino hay una selección de líderes de la Iglesia (y no me refiero a los que la odian y que denominan jerarquía) desde el <ser> y no sólo desde el <pertenecer> nunca habrá Iglesia, nunca estaremos todos “en acto”. En la Iglesia no se puede seguir considerando con mayor o menor mala conciencia si se hacen muchas o pocas <actividades> como criterio de justificación de la “vida” eclesial.
La Iglesia no puede dejar a nadie fuera, esto no es voluntarismo, es intrínseco a la propia realidad y existencia de la Iglesia. ¡Empiecen…los que ahora tienen más facilidad para iniciar la Iglesia viva a dar carta de existencia eclesial a TODOS los católicos! ¡No se trata de repartir tareas (cuidado, pequeños sátrapas de todas las mediaciones, carguitos y carguetes) sino de asumir que la Iglesia no es un “club” benefactor de libre adscripción sino el instrumento “a lo divino” para el bien y la salvación de cada una de sus personas: ahora, YA, y en todos los planos de la vida personal!
Y para los “modorros intelectuales” o aquellos que trataran de salvar su “lugarcico” de poder o “mandamasía” nada se parece esto que ES la Iglesia (todas las PERSONAS católicas) a una secta, pues las personas son irrepetibles y RESPONSABLES, cada una.
Es cierto que algunos (Algunos con mayúscula, sí, también…) que “pueden “ya iniciar esta actualización (versión Aristóteles/Santo Tomás) necesitaran hacer acopio de un tanto de coraje y quizás, SI, de algunos arrojados que están en la Iglesia –SON la Iglesia- pero no “mandonean” nada. ADSUM… ¿y ahora…cuando…qué?
Yo, persona católica.


Texto y foto: Cultura y Fe hoy

martes, 22 de noviembre de 2016

JORNADA RELIG 2016: JÓVENES Y RELIGIÓN.

Presentados el martes 22 de noviembre los resultados del proyecto 'Apps religiosas, webs interactivos y jóvenes no metropolitanos en Cataluña' financiado en la convocatoria RELIG 2015 por la Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Catalunya.
La presentación ha sido realizada por Josep Lluís Micó Sanz, Catedrático de Periodismo del Observatorio Blanquerna de Comunicación, Religión y Cultura, de la Universidad Ramón Llull.
El proyecto ARWIJOC (Apps religiosas, webs interactivos y jóvenes no metropolitanos en Cataluña), elaborado por el Observatorio Blanquerna de Comunicación Religión y Cultura (Universidad Ramón Llull), ha averiguado si los jóvenes catalanes de entre 12 y 18 años usan religión digital y con qué finalidad.
El estudio, que ha entrevistado casi 2.000 jóvenes, ha puesto el territorio en el centro y, por este motivo, la ciudad de Barcelona no se ha tenido en cuenta. Igualmente, se ha interesado especialmente por los jóvenes de minorías religiosas. Además, el ARWIJOC ha permitido también descubrir aspectos como el interés o apatía por la religión, la creación de comunidades online y offline en torno a una fe, en qué medida influye la religión en la creación en la socialización y en la creación de la identidad de los jóvenes, qué papel juegan los padres y los institutos e incluso si las herramientas digitales son una vía para establecer puentes y diálogo para mejorar la convivencia entre religiones.
Se desprenden datos significativos como que el 65% de los jóvenes encuestados es creyente. De estos, un 24,2% utiliza religión digital, es decir, webs, apps, juegos, redes sociales e incluso foros de participación. En muchos casos, lo hacen para comunicarse entre ellos o convocar eventos, pero también la utilizan para orar. A pesar de la mayoría católica, la religión digital está muy extendida entre jóvenes de otras religiones.
El 93% de estos chicos tiene teléfono móvil; 8 de cada 10 son propietarios de un ordenador, y la mitad, de una tableta táctil. No obstante, su diálogo interreligioso digital es prácticamente inexistente.
En este trabajo se constata que las comunidades virtuales de naturaleza religiosa están estrechamente vinculadas a la actividad física y tangible que se desarrolla en las entidades a las que pertenecen los jóvenes.
La mayoría de los chicos catalanes son creyentes, pero no tienen un conocimiento profundo sobre su religión, ya que se identifican porque sus familias o sus círculos más cercanos son afines. Por tanto, este segmento de la población casi nunca recurre a webs, aplicaciones móviles, etc. para conocer otras religiones o establecer contacto con los miembros de colectivos diferentes del suyo.
A su vez se han presentado otros proyectos sobre diversidad religiosa en el ámbito de intervención con jóvenes. La presentación de los proyectos ha contado con la presencia de jóvenes de diferentes confesiones religiosas.
Destacamos dos proyectos; el proyecto presentado por Alba Sabaté, doctoranda de la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales Blanquerna (Universidad Ramón Llull), denominado TeoTapes.
Se trata de encuentros informales de estudiantes de la comunidad educativa de Blanquerna con personas influyentes de diferentes confesiones en que se fomenta el diálogo y el debate en torno a aspectos relacionados con aquella confesión y con la persona en concreto. Se llevan a cabo en espacios relacionados con la confesión concreta, mientras se toma algún aperitivo que también esté relacionado. De esta manera, se consolidan conocimientos, se responden preguntas concretas, se rompen mitos respecto a diversas confesiones religiosas y, de este modo, se fomenta el acercamiento y el entendimiento, tanto entre creyentes de diferentes confesiones como entre creyentes y no creyentes.
Otro proyecto presentado en esta jornada ha sido el denominado SPIRIT-Youth, movilidad del turismo joven fuera de temporada a través del turismo espiritual, por Sra. Silvia Aulet Serrallonga, de la Facultad de Turismo de la Universidad de Girona.

Se trata de un proyecto europeo financiado por la EASME a través de una convocatoria COSME para desestacionalizar la temporada turística. La propuesta nace de la idea de que el turismo espiritual, por sus características, debe ser desarrollado en entornos no masificados. Se opta por focalizarse en el segmento de los jóvenes para generar propuestas innovadoras. El objetivo es poder desarrollar productos de turismo espiritual para jóvenes en diferentes países de la Unión Europea y poder crear un distintivo. La idea es poder vincular a los Itinerarios Culturales Europeos para dar más consistencia y coherencia al proyecto.

Texto: DGAR y Cultura y Fe hoy
Fotos: Cultura y Fe hoy

sábado, 19 de noviembre de 2016

DEL RELATIVISMO PIAFANTE

Soy relativista cuando no soy yo. Pero soy, y nada relativo, aunque no siempre lo consigo.
Cuando hay <yo>, logrado, por lograr, pero aceptado, yo no soy relativo, pero otros “yoes” reconocidos –vivientes- tampoco.
En una cultura (postilustrada, intercultural, de la globalización) donde el “santuario” del individuo <mal-educado> es la conciencia “móbile” y desarticulada que se mantiene como una fantasmagoría en los droits de la humanité, “todo es tan relativo”.
La humanidad sustituyendo a la persona acabaría con el <rostro humano> de la vida…todo sería contexto –relativo a un contexto- y no habría ni historia ni biografía.
¡Atrévete a ser persona, Inmanuel!
Porque si esto haces, <ser>, ¡lo que habrás pensado! y lo que les harás pensar, a los ilustrados, postilustrados y periclitados. Amén  


Texto y foto: Cultura y Fe hoy

SOLEMNIDAD DE N. S. JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

1. Es impresionante el himno que hemos leído de la carta a los cristianos de  Colossas: Jesucristo  es presentado como la bisagra que une la eternidad y el tiempo, la creación y la redención, el Hijo de Dios presente en la humanidad. Es la cara visible del Padre que ha creado por todo el universo –el mundo que vemos y el que no podemos ver- lo ha orientado hacia él, por Él y  es el punto de unión. Y hombre como es, es la cabeza de la Iglesia, nuestra cabeza. Murió y nos ha abierto cielo, camino hacia la resurrección. Este nuestro mundo enemistado con Dios, en Cristo ha vuelto a su amistad. Lo ha logrado amándonos hasta la muerte y una muerte de cruz. Tierra y cielo encuentran en él la paz.
2. No se puede decir nada más sublime y más maravilloso. La reacción es el canto sencillo y la adoración silenciosa. El mejor sería repetir y recitar y cantar estas maravillosas palabras que insinúan mucho más que no dicen. Todo ello es obra de un amor inmenso, infinito que empapa el pasado, el presente, el futuro y da sentido a la vida del cristiano.
3. Pero parece mentira que este Señor Jesucristo atraiga tanto de amor y a la vez tanta repulsión. Hay un salmo que dice: ¿Por qué se alborotan las naciones y los pueblos? Los reyes y los soberanos conspiran a la vez contra el Señor y su Ungido: ¡Rompemos sus vínculos! ¡Saquémonos su yugo!
3. Una Europa que es gracias a los siglos de cristianismo, haciéndose la sabia y la diez de la ilustración, cuando escribió su constitución se cerró de banda para no incluir ni la alusión tan sólo- en sus raíces cristianas. Años atrás, brillaba y enamoraba con los grandes valores. Hoy se ha vuelto vieja y estéril, una cueva de comerciantes y de mercaderes. Segadas las raíces, los árboles y las plantas se marchitan y los hombres viven en la superficialidad y la frivolidad.
4. Después de todo, repite la actitud de los contemporáneos de Jesús. Trasladémonos mentalmente al calvario. Parece que ante el Cristo crucificado tendría que haber al menos respeto. Y lástima. Cuando menos a la Madre del reo que estaba allí. Nada de esto. Todos reprochan lo mismo al  crucificado. Los representantes de la religión -los sacerdotes- se  burlan. «Él, que salvaba otros, que se salve él mismo, si es el Mesías de Dios, el Elegido». Los representantes de la fuerza, se  ríen también. Le ofrecían vinagre, la  posca, la bebida que ellos solían tomar cuando tenían sed: Si eres el rey de los judíos, sálvate tú mismo.  Un representante de los  crucificados del mundo,  dice también la suya. Se comprende aun así. ¿No eres el  Mesías? Sálvate a tí mismo y a nosotros». La fiesta sería completa.  El letrero de la cruz lo proclama: ¡El rey del judíos es este! Que lo demuestre pues, proclaman los santos, los defensores del pueblo y el  crucificado. Todos tienen ganas de creer en el Salvador. ¿Por un salvador como  éste?
5. En medio de tanta incomprensión, hay uno que reflexiona: un crucificado como Jesús y como su compañero. La voz en este Jesús algo único: es inocente. Él y su compañero, según la mentalidad de su tiempo, se lo habían ganado, la cruz con su actuación. Pero este no ha hecho nada de mal». Más bien tenía entendido que había pasado por todas partes haciendo el bien y defendiendo el pueblo no por la violencia sino por el camino del amor. Y su fe lo trae a la plegaria:  «Jesús, acordaos de mí cuando llegáis a vuestro Reino». Jesús le respondió: «Te lo digo con toda verdad: Hoy estarás conmigo en el paraíso».
6. Realmente, el jubileo de la Misericordia no podía cerrarse mejor. Jesús Rey muestra su grandeza perdonando. Padre, perdonadlos, que no saben lo que hacen. Que si lo hubieran sabido, escribe san Pablo, nunca habrían  crucificado al Señor de la gloria. Y en su grandeza no tiene ningún inconveniente a compartir su trono real con un pobre  crucificado como él. Con este  crucificado y con todos los  crucificados de la historia. Con esto llena de luz y de esperanza tantos millones de personas que viven a oscuras y en la desesperación, esperando que los súbditos del Rey que hoy celebramos, haremos nuestra su obra salvadora. Mostraremos que somos de Cristo no con la violencia de las armas, ni con las armas espirituales de la religión, ni con  dinero, sino haciendo nuestra su divisa: Yo, el hijo del hombre, el  Mesías, el Rey de Israel, el Elegido de Dios he venido al mundo no a ser servido sino a servir, servir dando mi vida, dando la vida por desdecir.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: catequesisdegalicia.com

sábado, 12 de noviembre de 2016

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

1. El anuncio de la destrucción del templo de Jerusalén fue  demoledor para los que lo oyeron. Para Israel el Templo era el signo visible de la presencia de Dios en medio del pueblo. Su destrucción suponía no sólo el fin del pueblo de Israel sino también el del mundo. Por esto los discípulos piden a Jesús cuándo será y cómo. ¿No  habrá ninguna señal?
2. Jesús no responde ni al cuándo ni al cómo. Pero da a entender: Primero,  que la destrucción del templo no supone el fin del mundo sino el fin de un mundo que dará  paso a otro.  Es una etapa de la historia que, como cada tramo de la vida personal, supone dejar atrás un pasado y empezar una nueva. Para llegar a ser personas adultas hay que dejar atrás la niñez y la adolescencia y vivir con intensidad cada momento. Cada paso no representa un final sino un reto para continuar adelante.
3.  Segundo, todo cambio a todo nivel suele traer duda, desconcierto, miedo y angustia. Queremos seguridad y la buscamos sea y donde sea. En situaciones de crisis general, hay quien dice en nombre de Dios: Una revelación a no sé  quién dice que el fin del mundo será el día 00 del mes x del año zzzz. ¡A temblar se ha dichos pues! O vienen unos iluminados, que en nombre de la novedad y del progreso -hoy  los llamamos populistas- se presentan como  libertadores: tienen la solución a toda crisis. Su política nueva, si puede ser de izquierdas o de derechas mientras sea progresista acabará con la miseria y la corrupción. Se regalan duros a cuatro pesetas. Seremos ricos sin trabajar, seremos sabios sin estudiar, todos mandaremos porque desde debajo derribaremos a los de arriba. Ideas que se presentan como nuevas y que ya eran viejas cuando nosotros nacimos.
4. Ante estas situaciones de crisis, de incertidumbre y de miedo nos podemos quedar paralizados, o esconder la cabeza bajo el ala esperando que las cosas se solucionen solas o que otros nos las solucionen. O renunciar a actuar. ¿Para qué? Comamos y bebamos que mañana moriremos. Era la tentación de los cristianos de Tesalónica. En espera de la  parusía, es decir, que Jesús volviera a componer este mundo tan descompuesto, vivían sin trabajar y chismorreando. Ni hacían ni dejaban hacer. San Pablo se lo dice bien claramente: si no son buenos para trabajar mientras esperan la venida del Señor que dejen de comer. El que no quiera trabajar que no coma. Precisamente porque creemos que el tiempo es corto, hay que aprovecharlo avaramente. Pablo iba al frente dando ejemplo: no ser carga para nadie y con el propio trabajo vivir con él y ayudar a otros a vivir.
5. Tercero. Con el templo o sin él, el mundo continúa su ritmo de siempre. En una parte u otra se dan tsunamis, terremotos, epidemias, guerras que vienen a ser el pan amargo de cada día.  En estos casos esperaríamos una intervención fulminante de Dios. Dios está e interviene, pero no espectacularmente. Su intervención es discreta y callada, con el silencio y la eficacia de la levadura metida en la masa o como la sal que sazona los alimentos. Callada y revolucionariamente, como el amor y la verdad.
6. Todo el mundo continuará viviendo como en tiempo de  Noé o en tiempo de  Sodoma y  Gomorra, o como el día que una avenida se lo lleva todo por delante y sorprende a todo el mundo. Sorprende a todo el mundo menos al que siempre está dispuesto ante Dios porque vive honradamente como hijo y haciendo el bien como miembro activo de la sociedad.
7. Cuarto.  Aparte de estas catástrofes repentinas, el cristiano topará con las dificultades con que Jesús se encontró para implantar el proyecto de Dios sobre el mundo. Una humanidad de hijos y hermanos, que viven en libertad, en solidaridad, respetando la vida, la palabra, los bienes de todos, la conciencia propia y la ajena, sembrando unos valores positivos y construyendo la comunidad humana. 
8. Pero, ¿quién lo diría?, esta manera en que esta gente concibe la vida y la vive, provoca la ira de los ricos y de los poderosos,  de los ambiciosos y de quienes quieren escalar el poder para imponer a todo el mundo sus ideas. Estos promueven resistencias feroces y persecuciones sangrientas como las que sufren en todo el mundo tantos cristianos inocentes sólo por el hecho de ser fieles a Jesucristo y a la propia conciencia. Y cuando no reaccionan con persecuciones violentas, ellos que se llaman liberales y libres, en nombre de la libertad dejan que cada cual piense y diga lo que quiera mientras no se diga cristiano ni proponga en nombre de su fe el respeto a la vida, a la familia, a los niños antes de nacer, a los enfermos terminales o a los que estorban.  Hoy no eliminarán físicamente a los  creyentes, pero los apartarán de la circulación tildados de  carcas o de derechas o conservadores o  pasados de moda. O les perdonarán la vida con una sonrisa irónica y  burlesca.
9. Jesús nos da unos consejos: ante todo cordura y criterio. No renunciemos a pensar con nuestra cabeza y a mirar con nuestros ojos. Si no pensamos nosotros, otros pensarán por nosotros. Por esto aconsejaba: Cuando os digan que el fin del mundo está a la vuelta de la esquina o digan que el  Mesías liberador es aquí o allí con la varilla milagrosa, no  hagáis caso.
10. Aconseja luego la confianza en Dios que nos ama y nos acompaña siempre y vela por nosotros. Ni un cabello de la cabeza nos caerá. Y nos inspirará en cada momento y en cada circunstancia la palabra justa y oportuna para responder ante situaciones comprometidas. “Hay  una ley escrita en el corazón que está por encima de toda otra ley tiránica”. “Antes obedecer Dios que a los hombres”. No podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído y que da sentido a nuestra vida y dignifica a la persona.
 11. Y finalmente, paciencia. Aguantar, esperar activamente, poniendo de nuestra parte los medios que tenemos a nuestro alcance como personas, como miembros de la  Iglesia, como miembros de una sociedad en la cual como cristianos somos luz, sal y fermento, y tenemos algo que proponer y defender. Sin miedo. Cristo muerto por ser fiel al proyecto del Padre del cielo y resucitado, nos garantiza la victoria. Podemos hacerlo porque tenemos un maestro interior que  sabe de verdad, el que guiaba Jesús y vive dentro de nosotros. El Espíritu Santo. Y tenemos una garantía suprema: el Padre que vela por las flores del campo y por los  pájaros del cielo, vela por nosotros. Hasta nuestros cabellos tiene contados y ni uno caerá sin  su permiso. Las dificultades y obstáculos son oportunidades magníficas para dar testimonio de Jesús y del evangelio.

12. Se acaba el jubileo de la Misericordia. Demos gracias a Dios. Ahora nos toca continuar manifestando en nuestra vida la misericordia que hemos aprendido en este año de gracia. Será la contribución que como cristianos y como católicos podemos ofrecer a los hermanos que hacen camino con nosotros aunque no compartan nuestra fe. Jesús decía: Sed como el Padre del cielo: que hace llover y salir el sol sobre buenos y malos, porque nos ama infinitamente a todos.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe hoy

viernes, 11 de noviembre de 2016

A PROPÓSITO DE...

...unas jornadas sobre heridas crónicas y su cuidado, en ella participaron un grupo de profesionales que plantearon cómo cuidar desde la medicina, pero, además, cómo comprender y atender las necesidades y sentimientos de los enfermos.  Es del todo pertinente atender, con calidad humana y técnica, el dolor de los demás y tratar de mitigarlo.

Al hilo de esto comento que, en un escrito reciente, Fernando Vidal, Director del Instituto Universitario de la Familia en la Universidad Pontificia de Comillas, comentaba cómo la arqueóloga inglesa Penny Spikins ha investigado diversos casos de sociedades originarias en los que las personas con discapacidad o enfermas tenían un lugar privilegiado. Se las cuidaba y eso formó un tipo de sociedad que permitió la aparición de la humanidad. Lo cuenta en su libro Cómo la compasión nos hizo humanos.

Hay que pensar y ser consecuentes. La enfermedad, el ser vulnerables, la ancianidad o el ser dependientes, nos acercan al centro de la condición humana y nos llaman a ayudar. Sólo los necios, que no saben ni de sí mismos ni de los demás, piensan con orgullo descarado que se bastan a sí mismos. Un día descubrirán también, y por eso mismo con más amargura, que también van a necesitar ayuda. En este mundo todos somos limitados y frágiles y en un momento u otro vamos a necesitar ayuda. Y más aún: la verdad es que en el día a día dependemos de otros.

Una estructura social, una comunidad, una persona, que ofrece cuidados es más humana. El progreso no vendrá de un autismo ingrato sino de un modo de vivir sano,-humano-, que quiere vivir sanando,-humanizando-, el dolor del otro. No sé si la alegría permite la soledad o la independencia. El dolor, la debilidad y la limitación, no. Nunca se sanan con la soledad: necesitan una amorosa compañía cuidadora.

Texto: J. M. Ferrer
Foto: infobae.com

lunes, 7 de noviembre de 2016

PELICULA "SULLY" DE CLINT EASTWOOD

El factor humano (SULLY)

Dirección: Clint Eastwood.  País: USA. Año: 2016. Duración: 96 min. Género: Drama.
Reparto: Tom Hanks (Chesley ‘Sully’ Sullenberger), Aaron Eckhart, Laura Linney.
Guión: Todd Komarnicki; basado en el libro “Highest Duty”, de Chesley ‘Sully’ Sullenberger y Jeffrey Zaslow.

El 15 de enero de 2009 el Airbus A320 que pilotaba el Capitán Chesley Sullenberger (alias 'Sully'), tuvo que “aterrizar” forzosamente tras el fallo de sus dos motores sobre las gélidas aguas del río Hudson, salvando la vida de las 155 personas que iban a bordo. En Estados Unidos, que había vivido ocho años antes la tragedia de los aviones suicidas del 11 de Septiembre, pronto se empezó a hablar del “milagro del Hudson” y del capitán del avión como autor de esa hazaña.

El último film de Clint Eastwood recrea este “milagro” centrándose de un modo excepcional en su gran protagonista, Sully. La gente habla de él como de un salvador y un héroe pero la Junta Nacional de Seguridad y Transporte inicia una investigación exhaustiva y asfixiante en la que pretenden demostrar que cualquier otra solución hubiera sido mejor. Intereses políticos y económicos aparecen de pronto amenazando la integridad moral del héroe.

El autor del “milagro” vive una situación interna desasosegante, al agradecimiento de la gente sencilla se opone la desconfianza de los tecnócratas de su profesión. Sully experimenta la fragilidad de sentirse en una cuerda floja que puede hacer de él un héroe o un villano.

La cámara de Eastwood hace una disección doble: por una parte los pormenores del accidente, por otra la zozobra moral de un hombre que reflexiona una y otra vez sobre la conveniencia o inconveniencia de una decisión tomada.

La película funciona como una máquina de relojería. En el montaje los tiempos, milimétricamente cuidados, van siendo repartidos entre la narración del accidente y la cuidadosa investigación. Los magníficos efectos especiales y los momentos de reflexión de los personajes se alternan perfectamente. El maestro Eastwood domina la narración de un modo excepcional; cada plano, cada secuencia, cada encuadre está en su sitio. Uno tiene la sensación de que al film no le sobra ni le falta nada.

Para encarnar al protagonista de la historia el director ha escogido a Tom Hanks. Muchos le han llamado el nuevo James Stewart. Encarna al hombre moral, al ser humano auténtico y sincero, a la persona sencilla que hace prevalecer la humanidad aun en situaciones terribles. Nuestro protagonista es cordial, saluda al personal del aeropuerto por su nombre, sólo pide que le limpien el traje cuando llega al Hotel después de su gesta, paga su consumición en el bar a pesar de que quieren invitar al héroe, es el último en abandonar el avión y su gran preocupación es saber si se han salvado las 155 personas que había a bordo. La interpretación de Hanks es sencillamente excepcional porque retrata impecablemente la hondura humana del capitán. No es éste un héroe épico y aventurero sino un hombre sencillo, normal, trabajador y bueno.

Una y otra vez Sully reivindica el factor humano como elemento imprescindible para la validez de la investigación. Ante un hecho de tal trascendencia hay que entender la humanidad de los pilotos. De nada valen los simuladores de vuelo si se prescinde del factor humano. Sólo cuando esto sea tenido en cuenta, la investigación llegará a la verdad.

La conclusión es muy clara: todos podemos ser héroes, todos podemos dar lo mejor de nosotros mismos para salvar vidas. Cuando las personas se unen para hacer el bien son capaces de hacer milagros. El capitán Sully reivindica la heroicidad de su compañero de cabina, de toda la tripulación, de los pilotos de barcos que acudieron en ayuda, de los policías, los bomberos, los médicos…Cuando todos juntos damos lo mejor de nosotros mismos para hacer el bien somos capaces de hacer milagros. Esa es la grandeza del factor humano.

Película moral, humana, bien construida…un canto a la generosidad, a la ética, a la familia y la amistad. Una invitación a ser buenos y a descubrir el bien del que somos capaces.

Con casi 87 años Eastwood está en plena forma. Este anciano cineasta ha venido a recordarnos nuestra condición humana contándonos el “milagro del Hudson” con una película que es también otro milagro.

TEXTO: Josan Montull sdb
FOTO: Cartel oficial

miércoles, 2 de noviembre de 2016

TRES PUBLICANOS SE CONFIESAN

1. Está terminando el Año de la Misericordia y precisamente el evangelio de estos domingos nos ofrece pruebas evidentes del Corazón misericordioso de Jesús con los pecadores y  publicanos.
2. Otra prueba de la bondad perenne del Corazón de Jesús es el gran sacramento de la reconciliación o del perdón. No tiene muy buena prensa este Sacramento, bastante mal comprendido. Personas muy entendidas muestran su ignorancia enciclopédica cuando suponen o afirman que los cristianos lo tenemos muy fácil: confiesas tus pecados, rezas tres padrenuestros y adiós muy buenas.
3. Ahora que se habla tanto de corrupción, imaginemos un caso. Un cristiano acude a la iglesia y de pronto se siente tremendamente acomplejado porque no da la talla: ha robado, ha hinchado facturas, ha falsificado documentos, no paga el  iva o tiene escondidos sus dinerillos en algún paraíso fiscal. Además ha propagado calumnias en los medios. Ahora lo reconoce ante el Señor. Ni siquiera osa a mirar el altar. Y se da golpes al pecho. Señor, perdóname. He pecado. Acude al cura que le espera en un rincón de la iglesia, le confiesa sus canalladas y  sale bien perdonado para su casa, hecho un hombre nuevo.
3. Ciertos tertulianos, sabihondos ellos, se escandalizan ante la impunidad del pecador confeso y arrepentido. No recuerdan, -¡lo ignoran!-,  que la absolución sacramental va condicionada por el compromiso de restituir el dinero, los bienes o la fama. El ladrón, el calumniador, el  defraudador no  tiene bastante con  darse golpes al pecho o mascullando padrenuestros.
4. Porque el pecado rompe la comunión con Dios y rompe también la relación con la comunidad. Por eso el sacramento tiene dos partes. En relación a Dios, recibes su perdón inmediatamente, como el publicano en el templo: Señor, soy un  pecador. Perdóname. Así de generosa es la misericordia de Dios.  Pero el pecado ha dejado heridas abiertas que ha de cerrar. Si has robado, has de restituir, si has calumniado has de devolver la fama, si has estafado a alguien, le tienes que resarcir.
5. Es el caso de  Zaqueo. Es rico y jefe de recaudadores. Pero no  está muy contento ni  orgulloso de ello. Oye decir que Jesús de Nazaret viene a  Jericó. Tiene ganas de verlo y de que Jesús lo mire. Seguramente que la mirada de Jesús no será acusadora como la de la gente. Es tan corto de talla que la multitud no le deja ver a Jesús.  Se sube a un árbol para verlo pasar,  sin importarle el ridículo. ¡Y de qué manera!  Jesús se para.  Zaqueo, date prisa, baja que hoy necesito hospedarme en tu casa. Dicho y hecho. Y la gente murmura. ¡No hay derecho! Jesús entra en casa de un  pecador, y no de un  pecador cualquiera.
6. De qué hablaron Jesús y  Zaqueo no nos consta. Pero el hombre, que se siente perdonado y aceptado por Jesús, toma conciencia de la cuenta pendiente que tiene con la sociedad. Y reacciona noblemente. No acusa a nadie ni se excusa de nada. Acepta su responsabilidad. Primero da la mitad de sus bienes a los pobres. Y pagará cuatro veces más por daños y perjuicios a los que ha perjudicado. Se quedará justo lo que necesita para vivir.
7. ¿Lo veis?, dice Jesús.  La salvación ha entrado en esta casa. Este hombre es tan hijo de Abrahán como el que más. Yo, el hijo del hombre, que he recibido del Padre el poder de  juzgar, he venido a buscar y a salvar lo que se había perdido. Mi oficio es perdonar y reestructurar las personas.
8. Ahora el sacramento del perdón ha hecho todo su efecto. Ha anudado la conexión con Dios de quien Zaqueo recibe el perdón, y ha reanudado la relación con las personas perjudicadas. Está en paz con Dios y con los hermanos. Ya tenemos un hombre nuevo. El sacramento supone reconocer ante Dios los propios pecados y comprometerse a restituir y a resarcir todos los daños causados a las personas o a la sociedad. ¿Os imagináis que los presuntos corruptos se presentan a Jesús, piden perdón a Dios y a los hermanos mientras se vacían los bolsillos devolviendo el dinero, los bienes o la fama robados con acusaciones falsas?
9. Hay un tercer publicano que se dispone a cumplir la penitencia. Es el caso de Mateo o Leví. Es también publicano, ni mejor ni peor que Zaqueo o que aquel que subió al templo a rezar. Jesús lo encuentra sentado en despacho y lo invita a seguirlo. Mateo lo deja todo y pone a disposición de Jesús lo que sabe, tiene y puede para el servicio de Dios en los hermanos.
10. Si se acaba el jubileo de la Misericordia, alarguémoslo todo el tiempo que nos quede de vida obrando como Jesús: perdonando, reconciliando, haciendo el bien y colaborando a construir entre todos el mundo mejor que soñamos.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: carmiseuropa.org