domingo, 23 de octubre de 2016

DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO. DOMUND 2016

1. La parábola se dirige a unas personas plenamente convencidas que son buenas y santas, muy por encima de la multitud vulgar. Y como que miran el mundo desde muy arriba, no ven a nadie más. Los “ ningunean". Los menosprecian.
2.  El fariseo de la parábola divide en dos mitades muy desiguales. La primera es él. La segunda son todos los demás. Es el tipo del egoísta total. Primero yo, después yo y siempre yo.
3. Cuando se mira al espejo, se ve perfecto. Es la estampa del hombre bueno. Sube al templo a orar. Y sube a dar gracias a Dios porque no es como los demás. En el fondo no sube al templo para que Dios le muestre su agradecimiento de Dios. Es Dios quién debe agradecerle lo buena persona que es.
4. Los demás son despreciables y pecadores. No respetan la propiedad ajena: son unos ladrones y unos corruptos, usan las puertas giratorias aprovechándose de los cargos sin manías, y encima son envidiados de todo el mundo. A donde llega el ojo llega la mano. Son injustos: no respetan los derechos de Dios ni los derechos del prójimo. Tampoco respetan la creación como lo hacen los buenos ecologistas de toda la vida. Son adúlteros: profanan el amor humano, no respetan el matrimonio. Lo contaminan todo. Cuando tienen los bolsillos llenos, cambian de coche, de piso y de mujer.
5. Más negativo, imposible. Ahora el fariseo muestra su cara amable, la cara que lo hace más guapo que toda demás gente: ayuna dos veces por la semana. Todo el mundo lo ve. Fijaos qué triste cara pone. Se la desfigura para todo el mundo vea que ayuna.  Y es generoso: él entrega a templo el diezmo, la décima parte, de todo el que tiene, hasta de las hierbecillas que nadie aprovecha. A generoso no lo gana nadie.
6. Y sobre todo, no es como el publicano ese que ha subido al templo como él. Era muy triste haberse de ganar vida como un publicano. Era un hombre contratado por el país invasor –Roma en este caso- para cobrar los impuestos del pueblo de Dios. Eran sumamente impopulares y tratados y marginados como “pecadores”. Cualquier persona de bien se mantenía a distancia para no contaminarse. Y todavía tiene la desfachatez de subir al templo a orar como el santo fariseo.
7. Sí, sube al templo. Y se queda allá lejos. Ni osa levantar los ojos al santuario de miedo de caer fulminado por la justicia divina. Tiene conciencia de sus carencias. No cumple mucho sus deberes con Dios y con los demás. Se siente pecador y sin ningún mérito. Y con toda sencillez se golpea el pecho y formula su plegaria: Señor, soy un pecador. Sé bueno conmigo.
8. ¡Y claro que sí! Ya puede oír lo que Jesús dirá más tarde a Zaqueo: “Hoy ha entrado la salvación en tu casa”. Vuelves hecho un hombre nuevo, un amigo de Dios. Procura comportarte como hijo que eres y como hermano del prójimo. No dejes tu oficio. Cobra los impuestos como es tu deber. Pero no más de lo que marca la ley, como lo recomendaba Joan Baptista.
9. Te vas del templo transformado. El otro, como que ya era un pretérito pluscuamperfecto, se va con las manos vacías. En su interior no cabía ni la gracia de Dios. Hasta que llegue el día en que reconozca su vacío y se dé cuenta de que si es o tiene algo es por pura gracia de Dios. Entonces Dios lo llenará de su gracia como ha llenado al publicano.
10. Pablo, ya al término de su recorrido vital, como que no le queda ya nada para dar ofrece sí mismo a Dios. Y le agradece la corona que le tiene preparada. Pero sabe que si ha hecho algo, lo debe de en buena parte el equipo de colaboradores que han compartido con él su trabajo. Y está contento porque ellos también recibirán su corona. No se siente Pablo y nadie más, sino Pablo y toda la comunidad cristiana: entre todos, con la palabra, el ejemplo, la ayuda de todo tipo, han propagado por todas partes la buena nueva de Jesús.
11. Hoy es el día de la Propagación de la fe. Seamos sinceros. Si queremos que el anuncio del Evangelio llegue a todo el mundo, procuremos ser nosotros mismos evangelio en nuestro mundo tan descristianizado y desevangelizado.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: cartel oficial Domund 2016 de OMP

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