domingo, 30 de octubre de 2016

FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS

1. Apocalipsis significa revelación, des- velar, quitar el velo. Un tapiz mirado de una cara, solo enseña una tela deshilachada que no nos dice nada. Si lo miramos de la otra, presenta cuadros maravillosos. La Iglesia es como un tapiz. Mirada con los ojos de Dios, la proclamamos Santa. Mirada con los nuestros no nos lo parece tanto.
2. Hoy el Apocalipsis nos muestra la cara santa, luminosa de la Iglesia. Tal como Dios nos mira y nos ama. Una multitud inmensa de gente que tiene grabado en la frente el anagrama de Cristo, XP, el Cristo, el Ungido. Somos un pueblo de ungidos – cristificados-  sacerdotes, profetas y reyes...
3. Somos muchos. Los 144.000, [12x12x1000] representan el pueblo de Israel. Hay también, vestida de fiesta, muchísima gente de toda nación, raza, pueblo o lengua. Llevan en la mano la palma de los vencedores. Y cantan gozosos: ¡Hosanna!, ¡Viva nuestro Dios, que suyo en el trono, y al Cordero!  El Cordero es Jesús muerto y resucitado, que comparte la gloria y el poder con el Padre.
4. ¿Quiénes son y de dónde viene toda esa gente?, pregunta una voz. Y otra responde: ¿No lo sabéis? Vienen de tal parroquia o de tal otra, de Europa o de Asia, y de todos los rincones donde hoy celebramos la Eucaristía. Se han mantenido fieles a Cristo y a los hermanos a pesar de todas las dificultades. Seguro que, si nos fijamos, veremos muchas caras conocidas. Han llegado a la cumbre. Ahora brillan con el resplandor de Dios. El salmo los describe: Tienen el corazón sincero y las manos limpias de culpa, no confiaban en los dioses falsos ni juraron por ganas de engañar.
5. San Juan dice que somos unos los preferidos del Padre: nos reconoce como hijos suyos, y lo somos. No siempre lo parece, pero es una dichosa realidad. Un día lo veremos sin velo ni cortinas porque seremos semejantes a Él. En el evangelio Jesús proclama dichosos los pobres, a los que lloran, a los humildes, a los oprimidos y ninguneados por quienes se creen poderosos. Son felices no porque sufran situaciones injustas, sino porque Dios toma descaradamente partido por ellos y por todos los parias de la tierra. Cuando decimos “reino del cielo” no hemos que pensar en un reino más allá de las estrellas. No. Aquí “cielo” esconde el nombre de Dios. Dios es nuestro Rey.

6. Pero Dios es muy discreto y respetuoso con nosotros. Y se sirve de personas como nosotros para cumplir su proyecto de amor. Son personas que tienen hambre y sed de realizar el proyecto de Dios que es de libertad, igualdad y fraternidad; son personas compasivas –que sintonizan con el sufrimiento ajeno-; que ponen paz donde hay guerra y amor donde reina el odio; personas de corazón limpio y transparente, que por esto son hijos de Dios. Lo ven y lo tratan familiarmente y lo ven también en la creación y en las personas
7. Es curioso, estas personas tan valientes y generosas, son objeto de incomprensión y de persecuciones, precisamente porque se ponen de parte los débiles, de los desvalidos y marginados de todo tipo. ¡Tienen a Dios de su parte! No se tienen que desalentar.
8. Miremos arriba hacia el cielo. Mantengamos viva nuestra confianza en Dios que nos ama, nos espera y nos acompaña por el camino de cada día. Cuando nos toque sufrir, estamos seguros de que Él está de nuestra parte para consolarnos y animarnos. Nos hace sacramentos suyos, signos visibles de su amor.  Cuando disfrutamos de salud y fuerzas, sabremos que Dios nos bendice si ponemos lo que somos y podemos en favor de los hermanos necesitados. Somos la mano larga de Dios que a través de nosotros los consuela, los anima y los apoya. Somos el rostro, la sonrisa, la ternura de Dios. ¡Qué maravilla! Un día, todos juntos, disfrutaremos de la plena vida de Dios junto con la inmensa multitud de hermanos y hermanas que se nos han adelantado.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: aciprensa.com

viernes, 28 de octubre de 2016

PROFESIONALES E INTELECTUALES CATOLICOS INAUGURAN SU 32ª ASAMBLEA MUNDIAL.

La Fundación Joan Maragall, el Movimiento de Profesionales Católicos de Barcelona, el Grupo de Juristas Roda Ventura y Pax Romana-ICMICA MIIC han inaugurado hoy 28 de octubre la 32ª Asamblea mundial de Pax Romana en la Facultad de Comunicación Blanquerna de Barcelona. La asociación Pax Romana Movimiento Internacional Católico para asuntos intelectuales y culturales MIIC fundado en 1921, está formado por profesionales e intelectuales llamados a ser testimonios del Reino de Dios a través de su vida y su compromiso en los diversos contextos en los que están presentes, contribuyendo a la construcción y renovación de la Iglesia a nivel local y universal.
Entre otras personalidades ha intervenido D. Javier Iguiniz presidente de Pax Romana y mons. Juan José Omella arzobispo de Barcelona. A continuación, y por videoconferencia, ha intervenido el P. Gustavo Gutiérrez, iniciador de la Teología de la Liberación, con el discurso “Desde la indiferencia a la misericordia”. Finalmente, el jesuita J.M. Rambla ha pronunciado la conferencia “Misericordia, una acción política”.
En todas las intervenciones han citado al Papa Francisco y sus últimos documentos, haciendo mención expresa de la Misericordia. Los numerosos asistentes procedían fundamentalmente de Europa, con la presencia de miembros americanos y africanos.

Texto y fotos: Cultura y Fe hoy

jueves, 27 de octubre de 2016

LA MISION QUE NACE DE LA FE

Dentro del curso “La personalización mediante la fe, la cultura y la educación” que promueve el Instituto Mounier en Barcelona, hoy jueves 27 y en el seminario conciliar, ha pronunciado una conferencia Dña. Carmen Herrando profesora de la Universidad San Jorge de Zaragoza bajo el título “La misión que nace de la fe. Blaise Pascal”.
Aunque Pascal es reconocido como físico y matemático, con la profesora Herrando hemos podido descubrir a Pascal como filósofo y pensador cristiano. Su vida y pensamiento giró fundamentalmente hacia un compromiso cristiano, a partir de su doble conversión, influenciado por el monasterio parisino de Port-Royal.
Puede ser ejemplo para hoy por su actitud y su predisposición por el conocimiento del Evangelio como misión entre la gente sencilla, como lo pretendió hacer él en la primera mitad del siglo XVII.

Texto y fotos: Cultura y Fe hoy

miércoles, 26 de octubre de 2016

NO ES EL LUJO DE UNOS POCOS

La santidad, como suena, no es el lujo de unos pocos. Dios nos llama a la santidad a todos los unidos a Cristo por el bautismo.
Y puede parecer cosa complicada, o no tanto.
El Papa,
que algo debe entender de esto, escribió la semana pasada en su twuit: "Santidad es vivir con amor y ofrecer testimonio cristiano en las situaciones de cada día".

Texto: J. M. Ferrer
Foto: Aciprensa/Daniel Ibañez/2015

martes, 25 de octubre de 2016

SALIR... A PROPOSITO DEL DOMUND

Hay palabras que tienen alma, que parece que nos llevan a algún sitio, que nos traen recuerdos, alegrías y nombres de gentes que vivieron en el pasado. Salir es una de ellas. Porque salir es buscar, esperar, mirar lejos y saber que ser peregrino es lo mismo que ser persona entera. ¿Qué sería de una vida que no sale y peregrina?
Pero salir, por natural y esencial que sea, nunca es fácil. Implica riesgos y posibles fracasos e incomodidades. Exige dejar seguridades y dejar de ser el centro. Salir es una aventura sin más estrella de guía que la intuición y la fe. Sólo se puede salir desde una profunda libertad interior, Es la libertad del ser frente al tener.
Me ha impresionado siempre que Abrahán, modelo ejemplar de vida abierta en medio del desierto, recibiera de parte de Dios una primera palabra que fue ya para siempre la marca de su vida: “Sal de tu tierra”. Toda la fuerza posterior de la vida de Abrahán existió porque hizo lo que se le indicaba: salir. Y salió sin saber a dónde le llevaría su salida confiando sólo en que se le había añadido “hacia la tierra que te mostraré”.
Recuerdo esto pensando hoy en los misioneros que, al estilo de Abrahán y venciendo miedos y egoísmos, han salido de su tierra y únicamente fiados de Dios creen que van a encontrar una nueva tierra llena de hermanos a los que les van a ofrecer nada menos que el amor de Dios concretado en el suyo. Para amar hay que salir de sí mismo y la misión es siempre una salida para el amor. No es casualidad, no, que el lema del Domund sea: “Sal de tu tierra”.

Texto: J.M.Ferrer
Foto: www.domund.org

domingo, 23 de octubre de 2016

FESTIVAL EsperanzARTE (EA) VOLVERA A TENER SU EDICION ANUAL DEL 10 AL 12 DE NOVIEMBRE

Adjuntamos la nota de prensa que ha emitido EsperanzARTE:

El Festival EsperanzARTE (EA) volverá a tener su edición anual del 10 al 12 de noviembre. Este año cumple 12 años este evento que, desde sus comienzos, ha pretendido dar a conocer el arte cristiano actual en sus dimensiones espirituales, sociales y solidarias.
El tema del EA de este año será "Misericordia", en respuesta a la convocatoria por parte del Papa Francisco del Año de la Misericordia para recordar a toda la Iglesia y la gran Familia Humana que el amor se vive diariamente dando respuesta a las
El tema del EA de este año será "Misericordia", en respuesta a la convocatoria por parte del Papa Francisco del Año de la Misericordia para recordar a toda la Iglesiay la gran Familia Humana que el amor se vive diariamente dando respuesta a las
en Madrid y con una larga trayectoria de canción social y evangélica; Unai Quirós que, desde Málaga, nos trae la magia de sus canciones para todas las edades; JavierGac ías, compositor aragonés, un clásico con su conocida canción "Dios está aquí";
Kikote (Gabriel Gutiérrez), cómico y clown; Mónica Martínez Masip, magia yanimación; Y Chord, joven grupo de rock de Zaragoza; el Coro del Centro Penitenciario de Zuera; el Coro del colegio Cristo Rey,...
El EA, desde sus inicios, persigue estos objetivos: crear un espacio deespe ranza y fe en medio de las crisis que sufrimos; promover la creatividad y el conocimiento del nuevo arte cristiano desarrollando nuevos lenguajes; apoyar un proyecto solidario, que esta vez será ayudar los damnificados por el reciente huracán de Haití, a Cáritas en su labor social y transformadora y a los proyecto de la Fundación Itaka-Escolapios.
Durante los dos primeros días habrá ocho conciertos en el colegio Cristo Rey(Escolapios) d e Zaragoza y San Gabriel (Pasionistas) de Zuera que contarán con la participación de alumnos de varios centros concertados e institutos públicos. Además habrá un gran concierto abierto a toda la ciudad el viernes 11 de nov. a las 21h. en el Colegio Cristo Rey, otro en el III Foro cristiano en el Centro Pignatelli (Jesuitas) el sábado 12 a las 13 h. y, finalmente, en el Centro Penitenciario de Zuera la tarde de ese mismo sábado.
Confiamos en que esta información pueda llegar a todas las personas interesadas. Los pormenores se irán actualizando en nuestra página web (www.esperanzarte.com). Quedamos a su disposición para cualquier clarificación.
Un saludo cordial, Juan Yzuel Sanz Presidente de la Asoc. EsperanzARTE

DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO. DOMUND 2016

1. La parábola se dirige a unas personas plenamente convencidas que son buenas y santas, muy por encima de la multitud vulgar. Y como que miran el mundo desde muy arriba, no ven a nadie más. Los “ ningunean". Los menosprecian.
2.  El fariseo de la parábola divide en dos mitades muy desiguales. La primera es él. La segunda son todos los demás. Es el tipo del egoísta total. Primero yo, después yo y siempre yo.
3. Cuando se mira al espejo, se ve perfecto. Es la estampa del hombre bueno. Sube al templo a orar. Y sube a dar gracias a Dios porque no es como los demás. En el fondo no sube al templo para que Dios le muestre su agradecimiento de Dios. Es Dios quién debe agradecerle lo buena persona que es.
4. Los demás son despreciables y pecadores. No respetan la propiedad ajena: son unos ladrones y unos corruptos, usan las puertas giratorias aprovechándose de los cargos sin manías, y encima son envidiados de todo el mundo. A donde llega el ojo llega la mano. Son injustos: no respetan los derechos de Dios ni los derechos del prójimo. Tampoco respetan la creación como lo hacen los buenos ecologistas de toda la vida. Son adúlteros: profanan el amor humano, no respetan el matrimonio. Lo contaminan todo. Cuando tienen los bolsillos llenos, cambian de coche, de piso y de mujer.
5. Más negativo, imposible. Ahora el fariseo muestra su cara amable, la cara que lo hace más guapo que toda demás gente: ayuna dos veces por la semana. Todo el mundo lo ve. Fijaos qué triste cara pone. Se la desfigura para todo el mundo vea que ayuna.  Y es generoso: él entrega a templo el diezmo, la décima parte, de todo el que tiene, hasta de las hierbecillas que nadie aprovecha. A generoso no lo gana nadie.
6. Y sobre todo, no es como el publicano ese que ha subido al templo como él. Era muy triste haberse de ganar vida como un publicano. Era un hombre contratado por el país invasor –Roma en este caso- para cobrar los impuestos del pueblo de Dios. Eran sumamente impopulares y tratados y marginados como “pecadores”. Cualquier persona de bien se mantenía a distancia para no contaminarse. Y todavía tiene la desfachatez de subir al templo a orar como el santo fariseo.
7. Sí, sube al templo. Y se queda allá lejos. Ni osa levantar los ojos al santuario de miedo de caer fulminado por la justicia divina. Tiene conciencia de sus carencias. No cumple mucho sus deberes con Dios y con los demás. Se siente pecador y sin ningún mérito. Y con toda sencillez se golpea el pecho y formula su plegaria: Señor, soy un pecador. Sé bueno conmigo.
8. ¡Y claro que sí! Ya puede oír lo que Jesús dirá más tarde a Zaqueo: “Hoy ha entrado la salvación en tu casa”. Vuelves hecho un hombre nuevo, un amigo de Dios. Procura comportarte como hijo que eres y como hermano del prójimo. No dejes tu oficio. Cobra los impuestos como es tu deber. Pero no más de lo que marca la ley, como lo recomendaba Joan Baptista.
9. Te vas del templo transformado. El otro, como que ya era un pretérito pluscuamperfecto, se va con las manos vacías. En su interior no cabía ni la gracia de Dios. Hasta que llegue el día en que reconozca su vacío y se dé cuenta de que si es o tiene algo es por pura gracia de Dios. Entonces Dios lo llenará de su gracia como ha llenado al publicano.
10. Pablo, ya al término de su recorrido vital, como que no le queda ya nada para dar ofrece sí mismo a Dios. Y le agradece la corona que le tiene preparada. Pero sabe que si ha hecho algo, lo debe de en buena parte el equipo de colaboradores que han compartido con él su trabajo. Y está contento porque ellos también recibirán su corona. No se siente Pablo y nadie más, sino Pablo y toda la comunidad cristiana: entre todos, con la palabra, el ejemplo, la ayuda de todo tipo, han propagado por todas partes la buena nueva de Jesús.
11. Hoy es el día de la Propagación de la fe. Seamos sinceros. Si queremos que el anuncio del Evangelio llegue a todo el mundo, procuremos ser nosotros mismos evangelio en nuestro mundo tan descristianizado y desevangelizado.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: cartel oficial Domund 2016 de OMP

domingo, 16 de octubre de 2016

DOMINGO XXIX DEL TIEMPO ORDINARIO

1. No hacen mucha gracia el ruido de batallas y peleas que implican a Dios a favor de unos contra otros, convencidos que ellos tienen la razón. No creo que Dios esté contento de que sus hijos se maten a conciencia y que la industria de la guerra sea una de las más prósperas de países tan hipócritamente pacifistas... El profeta Miqueas sueña: Él vendrá a apacentar a su pueblo y vivirán seguros. ÉL SERÁ LA PAZ.
2. Pero podemos dar a la primera lectura otro sentido: en la lucha contra el mal, hay que estar en la montaña orando personalmente o aguantando los brazos de los que oran para lograr de Dios el triunfo siempre difícil y por esto tan deseado contra el mal en todas sus formas.  Moisés con su hermano Aarón y Hur son un modelo. Cómo lo será Jesús en el Tabor con Moisés y Elías.
3. El juez del evangelio es un personaje repelente. No cree en Dios ni respeta a las personas. No ha aprendido aquello de amar a Dios y al prójimo. No tiene corazón. Se cree quién sabe qué y es una máscara de buena apariencia sin seso.
4. La viuda pobre del evangelio es la persona más desprotegida del mundo. Sólo tiene un arma: la razón. Y a base de paciencia y de constancia es capaz de derrocar la dureza caprichosa de aquel juez inicuo. Ella, convencida de que tiene razón no parará hasta arañar la cara del juez cobarde, si se tercia. Al fin, el juez acaba dando la razón a la viuda, si no por convicción, a lo menos por agotamiento.
5. Jesús nos sorprende con una conclusión inesperada: si el juez con toda su cara dura se inclina ante la viuda y le dicta una sentencia favorable, ¿no hará Dios justicia a sus elegidos que le reclaman día y noche en medio de la persecución e incomprensión de los poderes fácticos de este mundo?
6. Jesús quiere que oremos siempre sin cansarnos. Nos quiere siempre conectados por la fe y la confianza con nuestro Padre. Hace falta fe para orar y hay que orar para creer. Fe es confiar: cómo Abrahán que esperó contra toda esperanza. Orar se también entablar un diálogo íntimo con Dios y escucharlo. No es forzar a Dios a haga lo yo quiero. No. La oración comporta el compromiso serio de empezar a hacer lo que pido. Si pido la paz, empiezo pacificándome y creando una atmósfera de paz.  Dios nunca hará en lugar mío lo que me corresponde a mí.
7. En la oración hemos de al Padre la sabiduría del corazón. Una oración alimentada con el estudio y la meditación de la Palabra de Dios.  Timoteo, ya de niño, fue iniciado en la lectura de la Bíblia por su abuela Lois y su madre Eudice. De ellas aprendió que la Biblia contiene la sabiduría que lleva a la salvación a por la fe en Jesucristo. En efecto toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñar y convencer, para corregir y educar en el bien conduciendo a la persona a una madurez que se desborda en toda obra buena.
8. El Espíritu Santo, inspirador de la Biblia, ilumina siempre al que por las razones que sean, se encuentra sin luz y sin medios para instruirse. Así vemos cristianos muy sencillos con un sentido de Dios que enamora. Pero hay que tener en cuenta que el Espíritu Santo nunca perderá ni un minuto en suplir mi pereza y mi inapetencia mental.
9. Jesús pregunta: cuando él vuelva ¿encontrará esta fe? ¿Encontrará la paciencia, la insistencia, la perseverancia de la viuda del evangelio de hoy? Es una pregunta retórica. Jesús sabía y sabe que hay muchas personas de fe. Hombres y mujeres que convencidos de que Dios nos ama a todos, se hacen sacramentos – signos vivos- de la presencia de Dios en el mundo. Siempre atentos a acoger y a defender a las personas de cualquier credo o cultura contra la injusticia de estructuras opresoras y de opresores de todo tipo. A la larga su fe saldrá con la suya. Saben estar en la montaña orando y saben estar junto a cualquier que los necesita.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe Hoy

jueves, 13 de octubre de 2016

ME ESCONDO

A veces necesitamos “huir”. Nos resulta todo muy complicado alrededor y nos decimos que solos estaremos mejor. Aunque solo sea un rato. “Que nadie me diga nada, que pueda hacer eso que me gusta y me relaja, escribir, leer, rezar, refugiarme en mis nostalgias…” Un rato al menos.
A veces, sí, necesitamos estar con nosotros mismos, estarnos con lo que vivimos y sentimos, ponernos las zapatillas y habitar en nuestra casa interior en la que no nos sentimos juzgados. Y después, sí, si hemos cogido fuerzas propias, ya saldremos fuera para seguir luchando codo con codo en lo que haga falta.
Ir al adentro de cada uno hace falta y hasta nos es necesario. Pero va bien eso si somos conscientes de nuestra doble condición, individual y social, y así nos damos cuenta de que para ser felices no nos bastamos solos. Mi ermita, mi habitación, mi adentro más personal, se me convierte en un refugio inhóspito si me encierro y no me abro a los demás. Lo que necesitamos, en verdad, es hacer esa dialéctica permanente: de dentro a fuera y de fuera a dentro. Cuanto más me aíslo más obligado estoy a salir y cuanto más estoy fuera más necesito volver a dentro. Es así el camino: yo y los demás, los demás y yo.
Y aún pienso que hay más. No nos bastamos solos ni nos bastan solo los otros.  No me basta el yo solo ni los demás conmigo. Hay Otro. Dios existe como plenitud, que, si no, no sería Dios, y demuestra esa plenitud plenificando a cada persona. Y si me importa mirarme a mí, y que los demás me miren, lo que al final me deja en mi sitio, en el mejor sitio, es mirar a Dios y dejarme mirar por Él. Desde ahí es, además, desde donde podré mirarme bien a mí y a los otros.

Texto: J.M.Ferrer
Foto: Cultura y Fe Hoy

miércoles, 12 de octubre de 2016

NTRA. SRA. DEL PILAR: FESTIVIDAD MARIANA Y NACIONAL

Esta mañana del 12 de octubre hemos participado en la celebración de la misa con motivo de la festividad de la Virgen del Pilar en la Parroquia del Pilar de Madrid. La ceremonia ha estado presidida por el neocardenal D. Carlos, arzobispo de Madrid, concelebrando el obispo auxiliar de Buenos Aires. Durante la misa se han impuesto las medallas de caballeros y damas del Pilar. Ha concluido la Eucaristía con el canto del himno a la Virgen del Pilar.

Texto y fotos: Cultura y Fe Hoy

SABADO 22 OCTUBRE, ENCUENTRO REGIONAL DE CATEQUISTAS

El Apóstol Pablo, en la Carta a Timoteo, nos pide que tengamos nuestros ojos fijos en lo que es esencial para la fe, en su centro. Este centro, alrededor del cual gira todo, es el primer anuncio: el Señor Jesús ha resucitado, el Señor Jesús te ama, ha dado su vida por ti; resucitado y vivo, está a tu lado y te espera todos los días. Nunca debemos olvidarlo: el Señor ha resucitado.
No hay un contenido más importante y actual. Cada aspecto de la fe es hermoso si permanece unido a este centro. Sin él la fe pierde sentido y fuerza. Estamos llamados a vivir y a anunciar la novedad del amor del Señor: «Jesús te ama de verdad, tal y como eres. A pesar de las decepciones y heridas de la vida, dale la posibilidad de amarte. No te defraudará».
                                                                                    Jubileo de los catequistas

lunes, 3 de octubre de 2016

DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO

1. A menudo se dice que la fe es creer lo que no se ve… ¡Malo! balsa. ¿Para qué queremos una fe así?  No, la fe es como unos catalejos, que nos permiten divisar lo que a simple vista no logramos ver. La fe es luminosa, capaz de iluminar toda la existencia humana.
2. Las lecturas de hoy nos muestran tres actitudes de fe:
La fe del centinela alerta: El profeta Habacuc es como el centinela que, desde la torre, observa lo que ve y formula a Dios una serie de preguntas que seguramente muchos de nosotros le haríamos. ¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio y no me escucharás, clamaré contra el violento y no me salvarás? ¿Dónde es Dios en estas situaciones extremas?  No acabamos de entender la política de Dios y nos cuesta soportar su silencio. De hecho, como que hemos dejado a Dios en la buhardilla o en la sacristía, Él, tan respetuoso con la libertad humana, se retira discretamente. Y calla.
3.  Entre tanto el imperio opresor se hundirá, el tirano orgulloso caerá. Si el primero es malo el segundo no es mejor. Babilonia se apoderó de Nínive y acabó hundida por los persas.
4. Y desde el silencio Dios nos susurra una contra-pregunta: ¿dónde estabas tú? ¿Dónde los que detentan el poder de este mundo? Dios los ha puesto como representantes suyos para completar la creación, mejorarla, ponerla al servicio de la humanidad. Pero el egoísmo, el orgullo, el afán de poder trastorna todo. Se reúnen los representantes de las naciones, conversan y hacen documentos preciosos. Y mientras, en Siria se matan. Miles de migrantes ahogan en el mar. Las mafias se enriquecen con la droga y trafican con mujeres y criaturas. Los poderosos hablan de acoger a los refugiados y al mismo tiempo cierran las fronteras. Podemos preguntar ¿dónde está Dios y qué hace? Pero ¿Y los hombres? ¿Dónde están y qué hacen?
Habacuc nos anima a mantener la cabeza serena y esperar. El hombre justo, el amigo de Dios, se mantendrá firme y seguirá adelante gracias a la fe, a su fidelidad y confianza en Dios y en la dignidad de la persona.
5. La fe mortecina. Timoteo tuvo la inmensa suerte de contar con una madre y una abuela de fe profunda. Con la leche de su madre Eunice, y con las caricias de la abuela Loide, mamó la fe, una fe bastante fuerte como para mantenerse firme en los momentos difíciles de persecución y de incomprensión. San Pablo lo puso al frente de la comunidad. Pero antes, imponiéndole las manos, le infundió el Espíritu Santo para pudiera hacer frente a las dificultades y persecuciones con una valentía empapada de amor y de cordura. Pero con el tiempo, Timoteo se fue enfriando. Le convenía reavivar el rescoldo el Espíritu de Dios algo mortecino. Ha de sacudir la ceniza para que el rescoldo vuelva a ser llama...
6. Una fe deficiente. Los apóstoles parecen asustados ante las exigencias de Jesús.  Creen en El, lo estiman y lo acompañan, pero sienten que su adhesión no es bastante fuerte. Y le dirigen un ruego que muy bien podemos hacer nosotros: Auméntanos la fe y la confianza y la fidelidad. ¡Tenemos tan poca! ¡Oh si tuviéramos una fe aunque fuera pequeña como un grano de mostaza! ¡Las maravillas que haríamos!  El científico griego Arquímedes se creía capaz de levantar la tierra si le daban un punto de apoyo. El creyente tiene el punto de apoyo en la fuerza suprema de Dios. Aplicando la palanca de la fe podrá mover montañas. La Madre Teresa de Calcuta y tantas mujeres y hombres santos son un ejemplo. Y Santa María: Dios ha obrado maravillas en ella porque tenía puesta en él la confianza.
7. ¿Sabéis cuál sería la primera maravilla que haríamos con algo más de fe? Nosotros consideramos un milagro cuando Dios hace lo que queremos y le pedimos: salud, trabajo, dinero, amor... Y no siempre lo logramos. En cambio, para Jesús, el milagro es que nosotros hagamos lo que quiere Dios. La fe nos muestra la voluntad de Dios y nos da fuerza para realizarla.

8. Y como que la fe es un don de Dios, lo que hacemos por él es pura gracia suya. Hacer algo por él es un gran honor que tenemos que le hemos de agradecer.  Por esto la actitud más elegante y justa es la del buen sirviente: “Somos criados inútiles. Nos hemos limitado a cumplir nuestra obligación”. Aun así, Dios nos lo agradece con creces: con el Pan de la Eucaristía, con el regalo de la comunidad cristiana y con la participación en su misma vida en el tiempo y en la eternidad.
Texto: J. Sidera cmf
Foto: blastingnews

IMAGENES TERRIBLES

Cualquier acostumbramiento me parece una limitación. Por eso,  justo lo contrario,  considero que es una grandeza vivir como novedad permanente la rutina de lo cotidiano. Pero, volviendo al acostumbramiento, tengo para mí que es una degradación acostumbrarse al mal. Los medios de comunicación, hoy omnipresentes en diferentes formatos, nos trasmiten imágenes en directo de ciudades, hoy, devastadas por la guerra, de niños, hoy, que no pueden crecer porque no son amados, de familias, hoy, que lo pierden todo, injustamente, y tienen que vivir bajo lonas que no entienden ni de pan ni de hogar, de hombres y mujeres, hoy, desconsiderados y maltratados por la violencia de los poderosos que se creen vivos y tienen el alma muerta, de hospitales de campaña, hoy, a donde llegan niños y mayores buscando un refugio que alivie su dolor. Lo dicho son sólo letras. Las imágenes, con el color de la herida que sangra, con el ocre de los rostros enloquecidos por el miedo y la soledad, con la oscuridad que se palpa desde la ceguera de la desesperanza, son terribles.  Da miedo que nos acostumbremos a estas imágenes y a que sigamos pensando en los partidos de fútbol, o en qué zapatos me pongo, o en qué marca de cerveza voy a pedir cuando me junte con la peña para entretener el tiempo mientras se nos presentan los destrozos de un mundo que se cae a pedazos por culpa de la indiferencia de nuestros ojos y de nuestro corazón.
No tengo que dar lecciones. Ni consejos. Menos aún imponer orientaciones o criterios. Pero mostrar lo que se nos muestra a todos con sólo abrir una de las muchas pantallas que hoy todos abrimos y decir que los ojos y el corazón están para sentir, no para que sean insensibles, me parece que se puede. Las guerras continúan. ¿Por qué no se paran? 

Texto: J.M. Ferrer
Foto: El Financiero.mx