sábado, 24 de septiembre de 2016

DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO


1. No se consideran malos. Más bien creen que Dios los bendice con la abundancia de bienes, de rebaños, de buenas cosechas, de prestigio, de influencia. Y se sienten el ombligo del mundo: yo satisfecho, todo el mundo satisfecho. Yo contento, todo el mundo contento.
2. Lo malo es que la prosperidad les viene de exprimir a los pobres y a los desvalidos. Viven de la miseria del pueblo empobrecido. Su ceguera, su mala gestión, el derroche de sus bienes, su irresponsabilidad política los llevará al desastre que ellos mismos se han buscado. No hace falta que Dios los castigue. Ellos mismos, que son el azote del pueblo, serán duramente flagelados y pagados con la misma moneda.
 3. Del vividor del evangelio no se dice que sea malo. Es un inconsciente. Vive feliz y despreocupado. No le falta nada. Cuida, eso sí, de que sus perros estén bien. De Lázaro, el mendigo, no se preocupa. Ni lo ha visto siquiera. Al fin y al cabo es un maldito de Dios, un dejado de la mano de Dios. Él se lo ha ganado, el muy holgazán.
4. De pronto, el rico vividor y Lázaro comparten lo que no habían compartido hasta ahora: la muerte. Pero el destino de Lázaro es la intimidad con el Padre Abrahán. Ocupa un lugar de honor a su mesa. El otro pasa de tenerlo todo a contentarse con la gotita de agua que Lázaro le pueda procurar mojándole la lengua con la punta del dedo. Imposible. Ha roto todos los puentes con su ciego egoísmo.
 5. Pero tiene todavía una pizca de humanidad: sus cinco hermanos, que son de su misma ralea, corren el riesgo de ir a parar a donde él está. Y se lo querría ahorrar. ¿Y si Abrahán les enviase a Lázaro para que abriesen los ojos para esquivar lo que les espera?
6. No hace falta. Ya tienen a Moisés y a los profetas. Tienen el evangelio al alcance de la mano. ¿Que no tienen ojos para ver lo que todo el mundo ve por las calles? ¿No oyen lo que dicen los profetas? No basta. Pero si oyesen el mensaje de labios del pobre Lázaro resucitado, seguro que cambiarían de vida. Pues no. Aunque un muerto resucitara y les predicara no harían caso como no lo hacen de Moisés y de los profetas y... de Cristo muerto y resucitado...
7. Y ¿qué dicen la Ley y los Profetas? Lo hemos oído de labios del profeta Amós.  En el Éxodo leemos: No explotes al inmigrante. No maltrates a ninguna viuda ni a ningún huérfano: si los maltratas y claman a mí, yo escucharé su clamor porque soy misericordioso.  Isaías clama: ¡Ay de los que promulgan leyes injustas y opresoras! Niegan la justicia a los débiles, roban el derecho a los pobres de mi pueblo; las viudas son su botín, expolian a los huérfanos. La religión auténtica se expresa liberando a los encarcelados injustamente, compartiendo el pan con los que pasan hambre, albergando a los pobres vagabundos, vistiendo al desnudo. Son hermanos tuyos.
 8. Y Jesús, en el sermón del llano, paseando la mirada sobre sus discípulos, decía: ¡Ay de vosotros, los ricos! ¡Ay de los que ahora estáis saciados! ¡Ay de los que ahora reís mientras haya quienes por culpa vuestra vivan en la miseria, se mueran de hambre, lloren indefensos, víctimas de vuestra injusticia!
9. No nos podremos quejar de que no nos hayan avisado a tiempo de los criterios con que Jesús nos va a juzgar.

Texto: J. Sidera cmf

domingo, 18 de septiembre de 2016

DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO

1. Hoy las lecturas son de una extrema actualidad. Parecen sacadas de algún movimiento extremista. Y no, son sacadas del profeta Amós (siglo VIII a C) y de labios de Jesús, en una parábola inquietante. Amós habla del explotador, y Jesús del tramposo, el estafador.
2. Amós describe al explotador como alguien bueno a su manera, que cumple escrupulosamente su deberes cívicos y religiosos . Pero aprovecha el descanso no para dar culto a Dios y relacionarse con los demás, por rumiar cómo ampliará sus negocios, cambiando si puede, los pesos y las medidas: el kilo ya no pesará 1000 gramos sino 750 sin rebajar el precio. Acaparando alimentos comprados a dos y vendiéndolo a 10. Aprovechándose de las necesidades del pobre o del inmigrante pagándole con salarios de miseria. Dice más todavía Amós: venden a los inocentes a cambio de dinero, y a los pobres por un par de sandalias. Padre e hijo abusan de una misma muchacha... El texto que hemos leído encuentra gran parecido con lo hemos visto, leído o vivido antes y ahora de la crisis.  ¿Cómo queréis que Dios no se levante contra esta gentuza egoísta que no repara en medios para lograr sus fines?
3. Jesús habla del tramposo, del estafador que se sirve del cargo que para amasar dinero a expensas de lo que sea: preferentes, hipotecas impagables, desahucios crueles... En la parábola se refiere a un gerente tan espabilado como repelente. Lo han atrapado in fraganti con negocios sucios o poco claros y, cuando topa con la justicia, aprovecha el tiempo que le queda asegurarse un futuro pasable. Falsificación de documentos, facturas falsas, corrupción, soborno... Todo vale. Acostumbrado a vivir sin trabajar no se ve con ánimos para cavar y menos todavía para mendigar sin cobijo seguro.
 4. Y aun así el Señor alaba a ese gerente o tesorero impresentable que merece la cárcel sin más. Fijémonos cómo se las ingenia todas para salir con la suya. Y Jesús concluye: Si la gente buena, la “iluminada” por el espíritu de las Bienaventuranzas y equipada de valores nobles y generosos, pusiera el mismo interés para llevarlos a la práctica que el que ponen esos tipos egoístas para lograr sus fines ¡cómo se transformaría el mundo!, ¡cómo prosperaría el proyecto de Dios y cómo ganaría la dignidad de la persona y la libertad y la igualdad y la fraternidad! Por es más fácil lamentarse de lo mal que va el mundo o la política, que organizarse y poner remedio yendo a votar o presionando legítimamente a quienes nos representan y gobiernan. 
5. Jesús completa su instrucción recordándonos que, ricos o no, no somos amos de lo que tenemos sino simples administradores, que tendremos que rendir cuentas severas ante Dios. San Basilio, el gran obispo del siglo IV, decía a los cristianos de su tiempo a propósito de la riqueza injusta de que habla Jesús: “Eres un ladrón tú que te apropias de unas riquezas de qué solo eres administrador.  El pan que acaparas pertenece al hambriento, los vestidos que guardas en el armario pertenecen al desnudo, el calzado que se pudre en tu casa es de quien no tiene con qué calzarse; el dinero que escondes bajo la baldosa no te pertenece a ti: es del que necesita. De forma que cometes tantas injusticias cuantas son las personas que podrías socorrer y no haces nada por ellas".
7. San Pablo recomendaba a los cristianos de sus comunidades que oraran intensamente con todas las formas de plegaria que hay. Orar para que se realice el proyecto de Dios que quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Orar especialmente por las autoridades. Que fomenten un clima que garantice una vida tranquila, conforme a la voluntad de Dios y a la dignidad humana. Que recuerden que no son amos del país, sino administradores. Que pongan el bien común por delante de sus intereses políticos, económicos o ideológicos. Que sean conscientes de que, puesto que son mantenidos por el pueblo, no lo esquilmen sino que le devuelvan los bienes y servicios a que tiene derecho, velando especialmente por los más necesitados y desvalidos.  Que por nosotros no quede.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: catequesekids.blogspot.com

miércoles, 14 de septiembre de 2016

"RECUERDOS DE MARÍA" EN LA SEMANA SANTA OSCENSE

La Archicofradía de la Vera Cruz presenta su corto Semana Santa en Huesca “Recuerdos de María”

El aforo completo del teatro Olimpia de Huesca acogió ayer 13 de septiembre el acto de presentación del cortometraje Semana Santa en Huesca “Recuerdos de María”, dirigido por Lorenzo Montull, con guion de Josan Montull sdb. La Archicofradía de la Santísima Vera Cruz es la promotora de esta iniciativa que pretende dar a conocer, desde otra perspectiva, la Semana Santa oscense, declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón.
Josan Montull sdb, guionista del corto, ha querido dar una visión diferente a la habitual por lo que le propuso al director escribir la historia como si la Virgen recordase la Pasión de su hijo dos mil años después. De este modo, Nines Alegre, educadora de teatro en Monzón y quien pone voz a la Virgen María, es la única que acompaña al espectador en esta historia, que surge de los pasos de las procesiones.
El cortometraje, que tiene una duración de unos 12 minutos, concluye mostrando unas imágenes actuales que denuncian el drama de los refugiados.

Texto: Diócesis de Huesca
           Cultura y Fe Hoy
Fotos: Cultura y Fe Hoy

lunes, 12 de septiembre de 2016

DOMINGO XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

1. Comienza el Evangelio con una galería de personajes. Un grupo de gente impresentable, despreciada y detestada: publicanos y pecadores. Odiados del pueblo. Pero se acercan a Jesús. También se le acercan los santos, los íntegros, los de manos limpias, y los entendidos en la Ley de Dios. Pero estos se rasgan las vestiduras al ver que Jesús hace dos cosas insólitas. Una: acoge a los pecadores. Otra: comparte la mesa con ellos. Es decir, se solidariza con la plebe más odiosa.
2. Jesús no discute. Se limita a hacer lo que llaman una teología narrativa: expone la manera de actuar de Dios con un lenguaje que todos podemos comprender: el de la parábola, la historieta sacada de la vida. Y con ello nos llena de alegría y esperanza. Es el gran Evangelio, la inmensa buena nueva: Dios es bueno para con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. Un Dios tan bueno y tan próximo que se disfraza a) de pastor que se desvive por encontrar la oveja descarriada, b) de ama de casa angustiada porque ha perdido una de las monedas de su dote matrimonial, y c) de padre increíblemente generoso, que, si parece un manirroto, es porque tiene un corazón inmenso. No sólo acoge a los que acuden a él, sino que los busca y no para hasta encontrarlos y recuperarlos.
3. El resultado de todo es la alegría. Una alegría desmesurada que hay que compartir con los amigos y las vecinas y hasta con el hermano mayor enojado porque el padre acoge a su hijo absolutamente, indigno de toda atención, lo viste con traje de bodas y organiza una fiesta familiar. Porque éste, sí, éste “hermano tuyo" estaba muerto y ha empezado a vivir, lo habíamos perdido y lo hemos encontrado. Había pues celebrarlo con un banquete.
4. Sería bueno que ahora nos dejásemos de comentarios y que volviéramos a releer despacito este Evangelio de hoy. ¿En qué lado estamos? ¿En el de Dios disfrazado de pastor, de ama de casa o de padre entrañable? ¡Ojalá! Nos ensancha el corazón y nos hace mirar con ojos nuevos a nuestros "hermanos alejados". (Entre paréntesis: ¿Quiénes son los alejados: ellos o nosotros?)
5. ¿Somos como la oveja descarriada, o la moneda perdida, o el hijo que lo recibe todo del Padre y se lo paga derrochando su fortuna, su dignidad, su salud y la esperanza? ¿Por qué no damos hoy al Padre la inmensa alegría de nuestra conversión generosa y total? Si somos como el hijo menor, agradezcamos al Padre su inmenso amor. ¿Y si nos parecemos al hijo mayor que nunca ha roto un plato y en cambio no ama a su padre ni comparte su generosidad? Pues pidiéndole que nos dé un corazón tan grande como el suyo.
6. Hoy tenemos ante los ojos un caso histórico del modo de actuar de Dios. Es San Pablo. Él está muy agradecido a Jesús. Blasfemaba contra él y lo perseguía y lo insultaba con furia en la persona de sus discípulos. Y sin embargo el Señor se compadeció de él, confiándole una máxima responsabilidad. Se fía de él. Pablo no sale de su asombro: él, -¡el pecador, el blasfemo, el perseguidor! - es una prueba evidente de la gran verdad del Evangelio: que Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores, y entre los pecadores yo soy el primero. Jesucristo ha hecho de mí un ejemplo de los que se convertirán en la fe y tendrán así la vida eterna. Bien podemos repetir con él y como él: Al Rey de los siglos, al Dios único, inmortal, invisible, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
7. Como contó con Saulo convertido en Pablo, Jesús cuenta con nosotros. Agradezcamos esta confianza. Se quiere servir de nosotros para mostrar el amor y la misericordia del Padre para con este mundo nuestro: para con los hijos pródigos que han abandonado su fe y para con los hombres santos y rígidos que tienen la triste gracia de presentar un rostro inhumano de Dios. Aprendamos a responder con amor al Amor del Padre clemente y misericordioso. Y vivamos con alegría el don de Dios.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: cristonautas.com

martes, 6 de septiembre de 2016

OMRAM Y AYLAN

Se ha visto en el mundo entero la imagen del niño Omram Daqnish. Cinco años y mirada petrificada, de esas que, como las piedras, ven pasar el duelo y la alegría y no pueden responder nada. Omram no responde. Pero hay preguntas dentro de sus ojos y miraron una vez su mano después de que él mismo se limpiara su cara. ¡Todo el mundo debe ser limpiado! Pero el mundo no existe. Existimos los que poblamos el mundo.
¿Se acuerdan del pequeño Aylan Kurdi, arrastrado por el mar y dejado en una playa turca en septiembre del año 2015? Tenía tres años. También esa imagen, ese niño, conmovió al mundo entero. Pero, ¿a qué mundo? Aylan llevaba jersey rojo y pantalón azul. Cualquier niño viste con esos colores y cualquier mamá ha abrazado a sus hijos así. Omram llevaba dibujos en su camiseta de manga corta. Sus ojos miraban de frente, fijos, como si quisieran irse, sin saberlo, al infinito.
O el mundo, ¡pero el mundo no existe!, ¡existen los que poblamos el mundo! somos  Omram y Aylan, y somos sus padres, sus hermanos, su familia, o seguiremos dando vueltas como locos angustiados que buscan la felicidad entre los horrores de la muerte. La guerra de Siria, una entre muchas, lleva cinco años, tantos como tenía Omram, y los cobardes guerreros que tienen el alma muerta para el amor y viva para el odio, siguen haciendo sufrir. Y la comunidad internacional, ¿será alguien concreto la comunidad?, sigue ocupada en muchas cosas.
Existen otras luces en este mundo. Y personas que tienen un corazón vivo para los más últimos de la tierra. Y esto nos permite segur viviendo y creer que sigue habiendo estrellas en el cielo. Pero a pesar de estas luces, la crueldad, significada despiadadamente en los que hacen sufrir,  existe y hay que seguir clamando, y haciendo lo que sea necesario, para limpiar el mundo. Por fuerza. ¿Quién puede levantar la mano y decir “yo no soy responsable” del mal del mundo? A pesar de las luces. 

Texto: J.M. Ferrer
Foto: diarioveloz.com

sábado, 3 de septiembre de 2016

DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

1. Jesús no engaña nadie. Primero en una parábola explica que Dios ha preparado una gran fiesta. Pero, como los ricos y los sabios y la gente acomodada no se ha querido apuntar, Dios ha abierto de par en par las puertas a toda clase de pobres, lisiados, ciegos...  que   han acudido a la fiesta como las moscas a la miel. Y con un programa así, una gran multitud se apresta a emprender el camino de Jesús.
2. Pero Jesús no engaña. Acompañarlo y seguirlo comporta unas condiciones muy duras.  Las propone a todos y no admite rebajas. Quien quiera entrar en el número de los amigos y seguidores de Jesús, ha de amarlo más que a sí y más que a sus familiares más íntimos.  Se ha de desmarcar de sí mismo. Ha cambiar de chip. Ya no vale aquello de “primero yo, después yo y siempre yo”.  Se ha de desmarcar de la familia: padre, madre, mujer, hijos y hermanos y hermanas. No se trata de no amarse a sí mismo o de no amar a la familia. Sino de amarla de otro modo, desde una situación personal concreta: desde la libertad y la autonomía personal.
3. Y esto no es todo. Para seguir a Jesús y ser discípulo suyo hay que cargar con la ignominia de la cruz. No solamente llevar la cruz de la propia vida y tribulaciones colaterales, sino aceptar ser despreciado y ninguneado como Jesús cuando cargaba con la suya. Porque esta manera de obrar necesariamente chocará con la manera de pensar y de hacer de mucha gente. Además, el miedo al ridículo o al qué dirán paralizarán la libertad y la autonomía.
4. Como la cosa va de veras, Jesús aconseja que nos sentemos y tomemos la calculadora y echemos números. Me quiero comprar una casa casa, no un pisillo cualquiera. Me piden un puñado de euros. Hipoteca.  ¿Tendré bastante? Visto todo, me compraré otra más pequeña y más adelante Dios dirá.
Me las he de ver con abogados, notarios y procuradores y gastaré más que si gano el pleito. ¿No será mejor llegar a un acuerdo antes que enzarzarnos en tribunales?
5. Jesús lo dice muy claro. Sólo puedo hacer algo que valga la pena si soy libre, si soy dueño de mí mismo, si soy capaz de vivir y de decidir solo. 
6. Merece la pena traducir el lenguaje de Jesús, tan cortante y exigente a un lenguaje que, sin dejar de ser exigente, sea entienda y estimule. ¿Qué quiere decir Jesús?  Muy sencillo: Para seguirlo hay que ser libre y autónomo como él.
7 Libre y autónomo para disponer de ti, libre y autónomo ante la familia, libre y autónomo ante las cosas. Nada de medias naranjas. No, no, naranja entera, persona entera, para poder tratar de tú a tú, no como de esclavo al amo o de súbdito al superior. Con la libertad de los hijos de Dios.
8. Conviene recordar que esta libertad y autonomía no solo son indispensables para ser cristiano, sino simplemente para ser hombre o mujer.  Sólo una persona libre y autónoma se puede casar, tomar un oficio, aprobar una carrera, acudir a unos juegos olímpicos... Jesús que es el hombre HOMBRE nos llama a la libertad para que seamos como él.
9. Para entender esto, podríamos pedir el don de la sabiduría, de que nos habla la primera lectura. Para aprender a conocer qué es lo que agrada al Señor...  O rezar lo del salmo: Enséñanos contar nuestros días para que logremos la sabiduría del corazón.
10. Un ejemplo de libertad liberadora la tenemos en la carta a de san Pablo. La fe en Jesús ha convertido al esclavo Onésimo en hermano de Filemón. Continuará a su servicio no porque no le queda otro remedio, sino como un servicio libremente asumido. Cómo Jesús que, precisamente porque es el Amo y el Señor, se puede poner a lavar los pies de los discípulos y mostrarnos así el camino de la libertad.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: misionmas.wordpress.com