domingo, 21 de agosto de 2016

OCHENTA AÑOS

¿Dan para mucho 80 años? ¿Dan para poco? Como siempre, depende. El tiempo es, tan absolutamente igual para todos, y, tan absolutamente personal y propio para cada uno, que unos llenan ese tiempo de amor y otros de odio. Muy misterioso todo. O no tanto.
El corazón humano tiene muchas mudanzas y muchos desfallecimientos. El carro del tiempo no hay quien lo pare y va corriendo cada día al menos en dos tiempos: un tiempo con luz y otro con sombras. Dicen que va tirado por tres caballos: el pasado, el futuro y el presente, pero…, ¿qué son uno y otro? El más incierto es el futuro. Pero llega construido, de alguna manera, por los dos anteriores. Son tiempos, los tres, muy unidos, aunque algunos psicólogos se aferren en decir que sólo existe el presente. Es verdad, pero el presente nos viene condicionado. Porque el pasado es el presente de las cosas pasadas y el futuro lo es de las cosas presentes. Muy misterioso todo. O no tanto.
Y en este presente nuestro, que a eso va el título y todo lo anterior, estamos recordando, ¿recordar es pasado, pero lo hacemos presente?, que hace 80 años y casi un mes empezaron los primeros disparos, y las bombas, de la guerra civil española. Y lo que yo recuerdo ahora como memoria obligada, me lo han contado, pero eso es recordar, que sí que hace justo 80 años que, en la madrugada aún oscura del 9 de agosto, se desangraba hasta morir el obispo Florentino Asensio. Ahora estamos en una generación posterior a los actores principales de ese drama nacional y oímos muchas versiones diferentes de los hechos. Dejando ahora las valoraciones, a mí me da el tiempo para recordar con amor a un Pastor y cada uno, así debe ser, recordará con amor a los que quiso y quiere. Sería lo mejor pensar con amor, y dejar otros sentimientos menos nobles, en el fondo más fondo del baúl de los recuerdos. 

Texto: J. Mª Ferrer
Foto: religionenlibertad.com

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