lunes, 18 de julio de 2016

DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO

1. El Evangelio del pasado domingo resumía la Ley y las Profetas - ¡toda la Biblia! -  en dos preceptos: amarás Dios, estimarás el prójimo. Como que el tema es tan importante, el evangelista Lucas  aclara su sentido y alcance con dos modelos: la parábola del buen  samaritano –ama al prójimo- y el episodio de Marta y María – ama a Dios. De este segundo modelo se ocupan las lecturas de hoy.
2.  Son dos modelos de hospitalidad: Abrahán y Marta y María, las hermanas de Lázaro. Es bonito el episodio de Abrahán con los tres misteriosos personajes. Les sale al encuentro y se  prosterna ante ellos. Ve a tres y  adora a uno: el Señor. Los otros dos son mensajeros suyos. La tradición cristiana ha visto en los tres personajes una imagen de la Trinidad. Es célebre la Trinidad de  Rublev.
3. Les invita a un bocado de pan. ¡Y qué bocado!  Mientras Sara cuida del servicio dentro de la tienda, Abrahán está de pie junto a la mesa, atento a los invitados para lo puedan necesitar. Recibe el encargo de llamar a Sara y de comunicarle una buena noticia. Cuando los personajes vuelvan, Sara ya habrá tenido un hijo a su edad tan avanzada. Ella se ríe de algo tan imposible. Isaac significa: que Dios sonría, sea favorable.
4. El segundo modelo de hospitalidad es el de Marta y María. Mujeres de una generosidad inmensa, acogen amorosamente a Jesús y al grupo de los Doce que lo acompañan. Cada una desempeña su papel. Marta hará como Sara: tenerlo todo a punto para servir. Está nerviosa. Demasiado trabajo. Lo hace con gusto, pero se preocupa demasiado. Teme no llegar a todo y quedar mal.
5. María cumple el papel de Abrahán: estar pendiente de lo que el Huésped Jesús necesite. No está de pie, sino sentada a sus pies como una discípula a los pies del maestro, embobada escuchándolo. Ni se entera de las angustias de Marta.
6. Jesús aprueba la actitud de María y matiza la servicialidad de Marta. Muy agradecido por lo que hace. Pero ¿no lo podría hacer con más paz y simplificando el servicio? Con menos basta. Se llega hasta donde se llega. En cualquier caso conviene poner gran amor y paz en lo poco o mucho que se haga. Estar más pendiente del gusto de Jesús que del deseo de quedar bien. María ha escogido la parte mejor y nadie se la podrá quitar.
7. El mandamiento del amor consta de dos palos como la cruz. Uno vertical, bien clavado en tierra: amar a Dios. Y el travesaño,  que depende en todo del vertical: amar al prójimo. Es así como nos ama y nos abraza Jesús.
8. Para poder amar a los hermanos y poderlos acoger y curar y atenderlos hace falta un gran corazón, mucho de amor. Y este amor es el que da solidez,  calidad y firmeza para abrazar a los hermanos. Jesús con lo que hace y con lo que dice nos enseña algo muy importante: mirar las a personas con los ojos de Dios y amarlas con el corazón de Dios. Dios mira a las personas con nuestros ojos y las ama con nuestro corazón. 
9. Nos cuesta a veces conjuntar la acción con la contemplación, servir como Marta y sentar a los pies de Jesús como María.  San Antonio Mª Claret encontró la manera de hacerlo. Se fijó en el compás. Cuanto más tiene clavada la púa en el centro, más perfecta sale la circunferencia. Manteniendo el corazón ardiente y bien centrado en Dios, toda nuestra actividad será como un desbordamiento del amor misericordioso, discreto y generoso de nuestro Padre Dios.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: Icono de la Trinidad de A. Rublev pintada en 1411 aprox. y depositada en la galería Tetriakov de Moscú.

sábado, 16 de julio de 2016

VIRGEN DEL CARMEN, FESTIVIDAD MARINERA

Como viene sucediendo anualmente, Stella Maris y la Cofradía de Pescadores de Barcelona han organizado la celebración de la fiesta de la Virgen del Carmen, patrona de la gente de mar.
Como de costumbre, la procesión ha partido a las cinco de la tarde de la parroquia de S. Miquel del Port y se ha desplazado por el paseo don Juan de Borbón hasta el muelle de Pescadores, en donde se ha iniciado la procesión marinera por aguas del puerto. Junto al muelle de pescadores estaba situada una “golondrina” para aquellos que han querido seguir la procesión por mar.
A las siete de la tarde se ha celebrado la santa misa en el muelle de Pescadores, finalizando la jornada con una actuación musical.





 



Texto: Stella Maris
           Cultura y Fe Hoy

Fotos: Cultura y Fe Hoy




domingo, 10 de julio de 2016

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO

1. Hoy no lo sé, pero cuando íbamos al catecismo, recitábamos de memoria los diez mandamientos de la Ley de Dios y terminábamos diciendo: Estos mandamientos se encierran en dos: amarás a Dios con todo tu corazón y el prójimo como a ti mismo. Sabíamos pues tanto como el sabio que quería poseer en herencia una vida eterna y preguntaba a Jesús… Solo nos faltaba hacer lo que Jesús le dijo: Hazlo y vivirás.
2. Con una historieta Jesús explica al sabio y a nosotros quién es mi prójimo? Una pandilla de bandoleros  asaltan al pobre judío que bajaba de Jerusalén a  Jericó, le roban lo que tenía y, valientes como son, huyen cobardemente dejándolo medio muerto junto al camino. Estos no son el prójimo de quien habla Jesús. Gente de esta ralea hay mucha. Solo saben robar, matar y destruir. Son los responsables directos de la crisis actual. Los son también los  que en nombre de Dios mueren matando y haciendo todo lo mal que pueden.
3. Ante tantas víctimas se nos revuelven las entrañas de compasión. Pero  vemos tantas y tantas en todos los medios de comunicación que casi nos volvemos insensibles. Y como que no  podemos hacer nada… acabamos queriendo y doliendo. Sin mover ni un dedo. Unas lagrimitas y que otros se hagan cargo de las víctimas.
4.  Pasan  tres personajes por el mismo camino. Dos –y son los santos y los buenos de la película- miran hacia otra parte. No ven nada. Niegan la realidad. Como los de Bruselas y los políticos y comunicadores contemporáneos ante el “fenómeno” de los miles de personas ahogadas en el Mediterráneo…
5. Está también el malo de la película: el  samaritano. Es extranjero, un hereje, de cultura y religión diferente. Aun así es un hombre con suerte: tiene trabajo y una  cabalgadura para ir de acá para allá. Es rico y acomodado... Hasta los ladrones lo han respetado. Parece un buen hombre. Y lo es. Tiene corazón. Se  acerca  al malherido y le aplica los remedios de urgencia: vino para desinfectarle las heridas y aceite para  suavizarle el dolor. Y lo carga a su  cabalgadura y él continúa a pie el camino con la incomodidad que comporta. Es un hombre generoso.
6. Y llega a la posada. Otro buen hombre acoge al  samaritano y al herido. No se aprovecha de la situación. Cuidará del enfermo, acepta agradecido la ayuda del  samaritano y lo esperará hasta que vuelva. Son hombres de palabra. Lo importante es el enfermo. Y ponen lo que saben y  tienen al servicio de la persona. Se  hacen próximos, cercanos.
7. ¿Quién es el prójimo? Era un problema para un sabio judío reconocer la bondad de un no judío y encima  samaritano. Por eso no lo nombra. Pero lo describe y  hace de él el mejor elogio: El que se acercó al desventurado que cayó en manos de los bandidos. Es…el maldito  samaritano. Pues, si quieres ser heredero de una vida que nunca se acaba, actúa como él… Haz como él y vivirás. Y serás amigo de Dios y del hombre.
8.  Es fácil ser cristiano: La Ley que hoy te doy no está lejos de tu alcance. No está en el cielo ni allende el mar. La tienes en los labios, la tienes en el corazón. Ama a Dios y al prójimo como tú mismo. Personas que tenemos por no cristianas o malas cristianas, que quizás son más cristianas  que nosotros porque hacen como el  samaritano. Son buenos  samaritanos para con los demás. Cuando tengan algún problema de conciencia, más que mirar a la ley, miren cómo se comportan con los hermanos. Amándolos amáis a Dios y Dios os ama.
9. Y los bandidos, ¿qué  hemos hecho de los bandidos? Miremos la cruz. Jesús  tiene uno a cada lado. Uno de ellos reconoce que él se ha buscado lo que padece. Pero Jesús…  no ha hecho ningún mal. Jesús, cuando llegues a tu reino,  acuérdate de mí. Su sufrimiento le ha hecho prójimo de  Jesús. Hoy estarás conmigo en el paraíso.
10. Admiremos la misericordia del buen samaritano y la infinita misericordia del buen Jesús.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: terceroprimaria.salesianossantander.org

martes, 5 de julio de 2016

VER LO DISTINTO

¿El tedio? Sinónimo de aburrimiento, vale. Sirve para entendernos. ¿Cuándo llega? Cuando uno no tiene interés por algo y tiene que escuchar, por ejemplo, una larga perorata sobre el tema. Pero más intenso aún: cuando el tiempo se vacía y hay poco con qué llenarlo. Es curioso. A algunos les llega el tedio precisamente en tiempo de vacaciones. Quizá porque no saben llenar el tiempo con el genuino sentido del descanso. Por eso, ni se relajan, ni dan importancia a lo que vale la pena, ni miran hacia dentro, ni comparten la alegría, la ilusión y el diálogo.
Para retrasar el deterioro cognitivo, los neurólogos aconsejan realizar algunas actividades, casi son juegos: dedicar un rato a encontrar las siete diferencias entre dos viñetas aparentemente iguales, solucionar una sopa de letras o resolver un sodokus. Al hilo de esto, lo que les propongo es encontrar las diferencias entre un descanso sano, de esos que regeneran, y un descanso infeliz, de los que acaban en tedio. Les doy dos pistas, a ver si son suficientes, para el análisis. Una se refiere a la palabra. La otra, a la gratuidad.
Se pueden añadir más pistas. Y más juegos. Por ejemplo este: jugar con la máquina del tiempo y ver las diferencias, y en este caso también las semejanzas, que hay entre las diversas etapas de la vida. Un botón de muestra solo, a modo de pista: utilizar los verbos aprender y desaprender. Es muy posible que, en cualquier etapa de la vida, desde la infancia ¿feliz?  hasta la edad ¿sosegada? del atardecer, tengamos cosas que aprender y cosas que desaprender.

Texto: J. M. Ferrer
Foto: archivo Cultura y Fe Hoy

domingo, 3 de julio de 2016

A PROPÓSITO SOBRE LA ASIGNATURA DE RELIGION

La memoria selectiva o la memoria corta, muy corta, es una de las causas de la dificultad o negación de la verdad. Las <quejas>, ma non tropo, en un lenguaje tan "correcto" como lo ha sido la conducta de personas e instituciones, que creo  no es necesario nombrar, desde que se decidió (algunos decidieron y otros se lo comieron sin levantar ningún conflicto de "interpretación") en un tiempo "histórico" formar parte del convite/estrategia de la <nueva etapa histórica> no parecería razonable gastar-se ni una vez más... pero, es que nos van soltando recurrentemente la medicina-ponzoña... y hay que reseñar que no todos  la ingerimos sin protestar, que no todos nos refugiamos en la <irresponsabilidad>.
Del sistema al sistema, pasando por algunos encontronazos en las "alturas" y en algunas reuniones conventuales.
Pero, a algunos sitios no se puede ir, a donde se nos va llevando por "esos". Claro que algunos necesitan oír, quizá de forma imperativa, que no deben o debemos ir. Poder podemos ir a donde quieran los demás, pero, no es nuestro camino ni nuestro destino. Y, si no, cámbiese de "vehículo". ¡Ah, pero aquellos que en los años 60/70, y no los quiero nombrar, decidieron por todos que había que “reformarse", esto es, pasarse a lo de ellos, eso si, guardando ciertos "privilegios", lo vendieron todo por un plato de lentejas! Y las lentejas, o lo que sea, a veces van siendo molestadas, y algunos protestan (sin molestar, al fin y al cabo, se guarda la memoria histórica de la fundación del nuevo estado de cosas: las leyes y sus principios teórico-filosóficos, en realidad ideológicos, son blandidos como argumento de benevolencia) y esperan condescendencia, a veces dicen <derecho/s>.
No es posible servir a dos señores. Lo <universal> y lo <mundanal> no siempre están en buenas y cómodas relaciones. Quererlo todo, que nos quieran todos -o que por lo menos "nos respeten nuestros derechos <universales>- y otras demandas intelectual y moralmente irresponsables es un opio que desde hace unos 50 años inficciona a una parte de la sociedad española. Es hora en este momento, claro que siempre, pedir responsabilidades personales a cada uno. Uno por uno en política, en la vida eclesial, en la vida intelectual, en la vida privada. 
Esta es la pregunta crucial: ¿hasta cuándo ocuparás un asiento (incluso nos numeran en la declaración de la renta con los que ponen cierta cruz en tal casilla, los recuentos sucesivos de votos en las elecciones políticas, los asistentes a misa los domingos...) en el vehículo que nos lleva a donde no queremos ir -esto cuando nos damos la oportunidad de sincerarnos y reflexionar no sobre lo que nos evita incomodidades sino sobre lo que nos <salva> personalmente-?
Mucha autonomía kantiana, mucha libertad de conciencia... y muy poca vergüenza. ¿Podemos zafarnos de aquello que decidieron años atrás, los aggiornatos vende almas, ser nosotros mismos? ¿Tenemos aún algo de LIBERTAD y PERSONA-LIDAD para vivir con dignidad...y coraje?
La segunda vivienda, los viajes "interestelares" (lo estrella, momentánea, que uno es cuando cuenta su último viaje remoto a la vuelta...), el trepismo/ascenso social, el consumo conspicuo de bienes y servicios, etc., etc., son grandes obstáculos para pensar de VERDAD. Pero, algunos si que lo harían si supieran que hay gallardía en algunos-la minoría...- para emplazar una vez más a reconquistar la verdad y la realidad sin concesiones a los aprendices de brujo, a los vende almas, a los maniobreros...a la causa repetida, histórica, de nuestros males. (Los traidores existen: lentejas, gabelas...).
¿Y ahora qué? Las personas dignas y responsables que no se venden ya lo saben: comunidad, eclesia, selección... y número de teléfono o email.

Texto: Cultura y Fe Hoy
Foto: Cultura y Fe Hoy

DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO

1. El evangelio de hoy ilumina nuestra iglesia actual. Tenemos una iglesia muy organizada que cumple una gran obra evangelizadora. Pero que no llega a todas partes. En parte porque, al ver tanta gente que trabaja, los cristianos de a pie tenemos la tentación de ser unos sinceros admiradores, pero sin sentirnos implicados. Estamos orgullosos de una iglesia fundamentada sobre Pedro y los otros apóstoles. A veces la apariencia no nos deja ver el alma.
2. Jesús había enviado los Doce a anunciar el reinado de Dios. Su horizonte eran las doce tribus de Israel. Hoy el horizonte abarca el mundo entero representado en las 72 naciones de que habla la Biblia al Génesis. A ellas envía a otros 72 que le precedan en las ciudades y pueblos a donde Él tenía que ir.
3. Hay mucho que segar y pocos segadores. Pedid al amo de la mies que envíe muchos más. Pero, seamos sinceros: ¿si pedimos trabajadores al Padre, por qué no le pedimos que nos mande a nosotros? Seguro que la buena nueva llegará con nosotros a tantos cristianos amodorrados o “alejados” o no cristianos. ¿No es cierto que nosotros entramos en los 72 discípulos que Jesús envía?
4.  La evangelización es tarea de todos, hombres y mujeres, pequeños y mayores, clérigos y laicos… Todos somos luz y sal y fermento… Quizás la angustiosa carencia de sacerdotes es el llamamiento de Dios a que tomemos conciencia de lo que somos y aceptemos generosamente la invitación de Jesús. Id!!!
5. Tropezaréis con dificultades más o menos serias. Daréis con lobos que nos amedrentarán. Daréis también con lobos disfrazados de corderos. Y lo bueno es que nos envía desarmados: Id! Armados sólo de nuestra conciencia de cristianos, es decir, revestidos de Jesús, con su Palabra y con su cruz.
6. Sois gente pacífica: con buena relación con Dios, con los otros, con la naturaleza. Como tenéis paz, la podéis desear y contagiar a todo el mundo: “Paz en esta casa”. Y cread una atmósfera de acogida y de hospitalidad hasta lograr el ambiente de Emaús que permite reconocer Jesús en la fracción del pan y compartiendo su Palabra. No andéis de acá para allá. Cread pequeñas comunidades, pequeños grupos de oración, de estudio de la Biblia, de convivencia. Y nos encontraremos los domingos en la comunidad mayor.
7. Y con la paz, llevad el anuncio de que Dios se dispone a intervenir en favor de los más desfavorecidos, de los enfermos, de los marginados. El huérfano, la viuda, el refugiado que decían en tiempo de Jesús. Hoy los encontramos en cada esquina. Y estad seguros: Dios actúa como rey muy cerca de vosotros. Más todavía vive en vosotros y actúa en vosotros dondequiera que estéis y os mováis.
8. Si os reciben y os acogen bien, paz y gloria. Si no, el mundo es muy grande. Si tanto molestáis, dejadlos tranquilos. El Señor los esperará y se les hará encontradizo en algún recodo del camino. Que también ellos son hijos de Padre celestial, aun cuando parece que no se enteran.
9. Y no nos olvidemos de volver a Jesús contentos. ¡Hemos dado con lo que queríamos, Señor! ¡Qué gozo compartir con los Doce y con los otros innumerables 72 el fruto de la misión! ¡Qué bien nos ha ido fiarnos de ti y salir nuestros miedos y de nuestras rutinas! Nos hemos encontrado con muchos hermanos y de hermanas que esperaban que alguien les hablara de Jesús, alguien que con sencillez y sin afán de proselitismo les trajera la paz y les curara amorosamente las heridas abiertas o mal cerradas. Ellos y nosotros hemos experimentado la misericordia del Padre.
10. Si los cristianos que estamos aquí, prestásemos oído a la invitación de Jesús, veríamos a Satanás cayendo del trono donde lo hemos colocado con nuestros prejuicios y con nuestra cobardía. Con unos cristianos muy sencillos pero decididos, Jesús derrocará de su trono los poderes fácticos de este mundo que con una mano promueven grandes valores y con la otra niegan los valores evangélicos de amor, de libertad, de verdad y de hermandad.
11.  Podremos gozar con nuestras pequeñas victorias, pero nos alegraremos sobre todo porque nuestro nombre y nuestra persona, están en el corazón del Padre celestial irradiando por todas partes su amor misericordioso.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: http://estaesnuestracasa.blogspot.com.es/