domingo, 29 de mayo de 2016

CORPUS CHRISTI

1. Es bien hermosa la fiesta de Corpus Christi. Es uno de aquellos jueves que relumbran más que el sol: Jueves santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión.  Dado que el jueves santo cae cuando cae,  en unos días de luto y de dolor como el viernes santo,  el pueblo cristiano sintió la necesidad de celebrar con más solemnidad y en un marco de alegría la presencia del Señor en la Eucaristía, y escogió este tiempo de mayo y junio para pasear a Jesús sacramentado por todas las calles del pueblo,  alfombrados  de retama, romero, y pétalos de flores de toda clase.
2. La liturgia nos presenta un personaje singular, de nombre extraño: Melquisedec, rey de justicia. Es el rey sacerdote de Salem, ciudad de paz. Como sacerdote ofreció pan y vino y bendijo a Abrahán, que volvía victorioso del combate. Melquisedec bendijo a  Abrahán,  en quien todos los pueblos serían bendecidos. Desde siempre Melquisedec es considerado como la imagen de Jesús Mesías. Jesús es el rey y sacerdote que nos ofrece el pan y el vino de la Eucaristía y nos llena de su bendición. Vale la pena leer lo que dice a este propósito la carta a los Hebreos.
3. San Pablo explicaba a los cristianos de  Corinto el alcance del misterio del pan y el vino. Es el testimonio escrito más antiguo de la institución de la Eucaristía, anterior a los evangelios. Muchos corintios habían profanado el sentido de la santa Cena del Señor y lo habían convertido en una celebración que, en vez de  hermanar a la comunidad cristiana, la dividía en ricos, que tenían de todo y comían sin moderación, y en  pobres que llegaban a la Cena justo para alcanzar las  sobras de lo que los primeros, ya hartos, les dejaban. Un auténtico sacrilegio.
4. San Pablo les recuerda el cuándo y el cómo de la institución de la Eucaristía. Y lo hace  casi con las mismas palabras que decimos en cada misa. Toma el pan, toma el cáliz: Tomad. Comed y bebed todos. Soy yo, que me entrego por vosotros. Haced esto. Siempre que lo hagáis,  representaréis, actualizaréis lo que yo acabo de hacer.
5. Haciendo esto, pues, primero recibimos el beso, el beso que Jesús nos da personalmente.  Él nos ama a todos y cada uno. Y lo expresa en la comunión. Lo recibimos todos en comunidad y lo recibe cada cual personalmente. Una  consoladora maravilla. En cada comunión sentimos el calorcillo amable del beso de Jesús.
6. Haciendo lo que Jesús nos manda, además de su beso, recibimos un encargo, una misión. Haced esto… ¿Qué es esto? El evangelio de hoy nos lo dice indirectamente. No habla de la Eucaristía, pero la anticipa. Jesús nutre a una gran multitud de hombres y mujeres y criaturas después de hablarles del Reino de Dios y de atender a los enfermos y necesitados. ¡Es tarde! Despacha la gente; que se espabilen para comer. ¡Ah no, esto no!  ¡Alimentadlos vosotros! —¿Nosotros?  ¿Con cinco panes y dos pescados?
7. El reino de Dios no es sólo una realidad espiritual, invisible. Jesús repartiendo el pan y curando  a los enfermos hace visible esta intervención de Dios. Hoy Jesús realiza un nuevo milagro: el milagro de generar en nosotros el  desprendimiento y la disposición de compartir, generosa y solidariamente con el prójimo. Es la actitud permanente de todo discípulo de Jesús. Y cuando compartimos “sacramentalizamos” –hacemos visible- nuestra condición de cristianos, de discípulos de Jesús.
8. Por eso el día de Corpus nos fijamos especialmente en nuestros hermanos necesitados. Es el día de la  Cáritas, de la caridad, de la generosidad. Con nuestras pequeñas o no tan pequeñas acciones, celebramos el memorial del Señor, hacemos lo que la Misa significa.
9. Y hacemos algo más: cada cristiano que comulga viene a ser una custodia, un sacramento de la presencia de Jesús. En cada cristiano consciente,  Jesús pasa haciendo el bien. ¡Ojalá! Realmente la Misa empieza y se hace realidad cuando la misa se acaba.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: eldia.com

jueves, 26 de mayo de 2016

A ESPERAR LLAMAN

“Corren malos tiempos”. “Siempre ha habido de todo”, suele decirse. Y con razón. De vez en cuando, y mejor si es a menudo, viene bien repasar la historia, -de la Iglesia, del mundo, de España, y de uno mismo-, para comprobar que todo es igual aunque diferente, o que todo es diferente pero igual. Tener criterio, usar la razón y aportar esperanza es lo que hace falta en cada momento.

Que hay motivos para la desesperanza, pues también. En muchos datos del momento presente no cabe la etiqueta del optimismo. La ciudadanía, como se nos llama ahora a los ciudadanos y ciudadanas, está recibiendo impactos fuertes que se describen como crisis, paro o precariedad laboral, hipotecas, pérdida de fe en las instituciones, desencanto político, desestabilidad familiar, ausencia de valores de sentido, y otras cosas. Pero frente a esto, en el compartir el ser de cada día, hay muchas personas que son capaces de pulir aristas duras de la realidad con pequeños, que son grandes, gestos de amor, de paciencia, de ayuda, de estar con quien lo necesita. Estas cosas son rayos de luz en la niebla.

Cuando de verdad apostamos por la esperanza es cuando esa esperanza es para los otros. No vale esperar sólo para mí. Demasiada pobreza de esperanza es esa.  En su Carta sobre la Esperanza, Spe salvi, Benedicto XVI nos recordaba que no vale lo de pensar sólo en mi. Su pregunta era esta: “¿qué puedo hacer para que en otros surja también la estrella de la esperanza?” Y lo que los otros necesitan no son palabras con discursos vacíos sino ayudas concretas para que puedan reorientar hacia el bien su itinerario vital.  

Texto: J.M. Ferrer
Foto: Cultura y Fe hoy

martes, 24 de mayo de 2016

LOS CLÁSICOS

                                                                                                                                  Pues  bien,  la  vida  de  una  sociedad
y  más aún la de un pueblo
depende de que sus individuos
sepan bien distinguir entre los hombres
y no confundan  jamás  al  tonto  con  el  inteligente,
al bueno con el malo.
                                                                                                                                                   José Ortega y Gasset

Los clásicos no necesitan que los comentemos. Mucho menos explicarlos. Pero si reiterarlos.
La época en la que nos toca vivir va logrando que mediante la ideología de supermercado que nos inunda desde los documentos oficiales hasta la basura mediática (tolerancia, altermundismo, etc, etc) apoyada en la insufrible jerga anglosajona, vayamos evitando, no ya solo algunas palabras, sino su referente translingüístico en cualquier expresión vital.
El “tonto” en la significación más estrictamente orteguiana en el “imbécil”, el parcial, el que hoy con conciencia perversa o con adaptación más o menos deliberada está colaborando a la confusión de casi todo (ya vemos que no de la “razón panameña”).
El “bueno” -sólo Dios es bueno- no es “todo el mundo”. Porque no hay o no puede haber bueno ni malo –según la ideología rampante boe-ciferante-  es por lo que ya nadie se atreve a formular ningún  argumento público o publicado que distinga lo bueno de lo malo.
La vida de “los nosotros” –me es imposible decir <nuestra>- es como nos es en lo que va de milenio, por lo menos, sino más…ciertamente más. El texto de José Ortega y Gasset fue dedicado a los niños españoles hace algún tiempo. Hoy es urgente decírselo, leérselo, gritárselo a todos los adultos, sobre todo para que no se lo eviten a los niños. Nuestra vida está ya zarandeada por quienes tratan con grandes medios y reiteración –pero otros se lo han ido y se lo van facilitando por <omisión>- que no nos atrevamos a buscar el bien y la verdad.
De nosotros, los que no les vamos a dar ni nuestro silencio como salvaguarda de comodidad, va a depender que siga existiendo la posibilidad de un ser personal. Nosotros exige realidad, porque quedarse en la conciencia…sólo… seria la garantía del triunfo de los malos que nos quieren tontos, o que nos hagamos los tontos.

Posdata: realidad es presencia organizada. No es necesario explicarlo, ¿no? 

Texto: J.L.B. (de nuestro corresponsal en Madrid)
Foto: Cultura y Fe hoy

domingo, 22 de mayo de 2016

SANTÍSIMA TRINIDAD

1. Hoy, día de la Santísima Trinidad, haremos una visita guiada al “Misterio” de Dios. Tendremos una guía excepcional: el Hijo de la casa. De entrada recordemos que el misterio es un secreto revelado. Y un secreto revelado que, viniendo de Dios, lo hemos de acoger con gran respeto y amor.
2. Cada familia es un misterio. En una familia no puedes entrar a la brava. Se  entra en la medida que te abren la puerta. Y poco a poco nace y crece la “familiaridad”. Un conocimiento por simpatía, por la confianza, por el corazón, por miradas, los gestos y el trato amable.
3. Jesús de Nazaret nos revela que Él pertenece a una familia. No nos habla de Dios cómo de un motor inmóvil, solitario y lejano. Él nos habla del Padre, el  Abbà: un Padre que nos ama tanto que nos ha entregado a su Hijo único no para condenarnos sino para salvarnos. Es todo Amor. Hace salir el sol sobre buenos y malos, hace llover sobre justos e injustos. Viste las flores del campo como nunca se vistió el sabio rey Salomón. Es Señor del cielo y de la tierra pero mima a los pequeños y a los marginados.  La palabra que lo define es  AGAPE, AMOR. El Padre mismo os ama. No hace falta añadir nada más, decía Jesús a los Apóstoles. Ya en la cruz exclama: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Una vez resucitado dice a la Magdalena: Ve a decir a los discípulos que me  voy a mi Padre mío que es también vuestro Padre.  Y cuando rezáis decid: Padre nuestro.
4.  Jesús, el hijo, resume su vida en pocas palabras: He salido del Padre y he venido al mundo, ahora dejo el mundo y me  vuelvo al Padre. Su madre se llama María: ella ha cuidado amorosamente de Él cuando era niño, adolescente, y adulto. Más adelante Jesús dirá que es la Luz del mundo. Y que es el camino, la verdad y la vida. Y estas grandezas las vive con tanta sencillez como el pan de cada día, como el Pan y el vino de la Eucaristía. Una frase lo define: Pasó por el mundo haciendo el bien. Es el rostro visible de la misericordia del Padre. Para él lo importante es la persona, cada persona. Actúa como el Padre: trata con amor y ternura a los marginados de todo tipo, a los sin voz, a los enfermos, a los  pecadores, las mujeres y a los niños. Se identifica con el más necesitado: tenía hambre, tenía sed, era un refugiado y…
5. Jesús nos habla también del Espíritu Santo: es el maestro interior que nos dirige a la verdad plena, vive en nosotros, ora en nosotros. Es el  Paráclito: la persona que está a nuestro lado para defendernos como abogado;  para consolarnos cuando estamos tristes;  para aconsejarnos cuando no sabemos qué camino tomar; es el maestro que nos da a conocer Jesús y su palabra en cada encrucijada de la vida. Convierte el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo y nos une en un solo cuerpo con Él. Nos hace prolongación y presencia de Jesús en el mundo.
6. Cuando rezamos el Credo, nos referimos al Padre, todopoderoso creador del cielo y de la tierra. Confesamos nuestra fe en Jesucristo, su único hijo. Sabemos más cosas de Él que del Padre. Finalmente decimos: creo en el Espíritu Santo. Y nada más. ¿Nada más? No, no. No nos podemos parar aquí. Sería bueno que formuláramos el final del credo más o menos a así:
Creo en el Espíritu Santo que,
en la Iglesia católica, universal y arraigada en la fe de los apóstoles,
nos hace participar en la comunión de las Cosas Santas, es decir en la Eucaristía,
nos otorga el perdón de los pecados en el bautismo y los otros sacramentos,
 nos resucita con Cristo y nos comunica la vida plena de Dios, la vida perdurable.
6. Ya vemos cuál es la obra del Espíritu Santo: lleva a cabo a lo largo de los siglos la obra iniciada por Jesús de Nazaret, lo libera de los límites del tiempo y del espacio y lo hace presente entre nosotros en cada momento de la historia.
7. Una cosa importante: la vida de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo se desarrolla en cada uno de nosotros: Si alguien me ama, cumplirá mi palabra. M Padre lo amará; vendremos a él y habitaremos en él. Somos templos de Dios. San Agustín se pasó media vida buscando Dios y no lo encontraba. Es natural. Lo buscaba fuera y ¡lo llevaba dentro!

8. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Santo, santo, santo… Es rezando y alabando y agradeciendo como llegaremos a entrar en la intimidad de la Vida  trinitaria, en la vida de Dios.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: familiacatolica-org.blogspot.com

viernes, 20 de mayo de 2016

EN LA ENTREGA DEL PREMIO CARLOMAGNO


Texto: Papa Francisco; del discurso en la entrega del Premio Carlomagno el 6 de mayo pasado.
Foto: Romereports.com

domingo, 15 de mayo de 2016

PENTECOSTÉS 50 DIAS DESDE LA PASCUA.

1.         Hoy es una fecha significativa: Pentecostés. 50 días desde la Pascua. En esta fecha los  israelitas recordaban la Alianza de Dios con el pueblo de Israel al pie del Sinaí. La venida del Espíritu inaugura hoy una nueva alianza de Dios con la humanidad y con cada uno de nosotros. La ley de esta alianza no está  escrita en tablas de piedra sino en el corazón de cada creyente y supone una nueva relación con Dios. Dice san Pablo: Cuantos se dejan llevar del Espíritu son hijos de Dios. No habéis recibido un espíritu de esclavos para recaer en el temor, sino un espíritu de  hijos que nos permite: ABBA, Padre.
2.         Encontramos un lugar donde se encuentran los componentes de la primera comunidad cristiana esperando el aleteo del Espíritu Santo que los empuje a la  misión. Son Pedro, Juan, Santiago, las mujeres con Maria la Madre de Jesús…  Y podríamos ampliar la lista con todos los que nos encontramos ahora y aquí celebrando Pentecostés o la efusión del Espíritu Santo. Oran y esperan. Y nos  inviten a unirnos a su oración y a su espera.
3.         De repente se oye el  ruido como de viento huracanado que sacudió  toda la casa donde tranquilamente sentados. Y a la vez unas llamas de fuego que se posan sobre cada uno de los asistentes. Y cuando la cabeza y el corazón arden, la lengua se desata y se expresa variados lenguajes. Un único Espíritu se expresa en lenguas diversas. Unidad creando  multiformidad;  multiformidad expresada en las muchas y variadas formas de la unidad.
4.         De pronto cambia el escenario. Los apóstoles no hablan  desde el  balcón de la casa. La gran multitud que los escucha no cabría en ninguna plaza de Jerusalén. Jerusalén era un auténtico hervidero de personas, lenguas, colores, culturas. Allí están representadas todas las naciones conocidas de la época. A todas se dirigen con entusiasmo aquellos  galileos que sólo hablaban una lengua muy minoritaria.
5.         Todo el mundo siendo un único lenguaje y cada cual entiende el mensaje en el  leguaje propio. A  Babel todo el mundo hablaba un único idioma y la gente no se entiende el mensaje como si fuese expresado en su propia lengua. En Babel todo el mundo hablaba un solo idioma y no se entendían.
 Y se dispersaron  buscándose la vida que la ciudad no  ofrecía. Aquí ocurre al revés. Todos oyen la palabra  Abbà y cada uno se dirige como hijo al  Abbà en su lengua:  Patér,  Pàter,  Father,  Vater,  Pai,  Père, Padre,  Padre. Todos se sienten hijos y llamados a amarse y a compartir el pan y a perdonar y aceptar el perdón y a realizar el proyecto de Dios: Un solo Dios y Padre y una inmensa variedad de hijos reproduciendo la imagen de Jesús Hijo, el Hermano mayor, y animados por un único Espíritu que ora en cada cristiano con gemidos que no se pueden expresar.
6.         Ahora se habla de multiculturalidad,  inculturación o  evangelización de las culturas como de la última novedad. Y no es tal novedad. Ya la encontramos en este episodio de  Pentecostés. El Evangelio se dirige a todas las naciones y culturas según la capacidad de cada nación y cada cultura. Esto forma parte de la esencia del Evangelio. A menudo nos empecinamos en mantener una unidad uniforme siendo así que el Espíritu desde el principio crea una única iglesia que canta las grandezas de Dios en multitud de formas y de expresiones que se enriquecen mutuamente si  sabemos captar el Espíritu de Pentecostés.
7.         Se trata de un fenómeno tan increíble que muchos que estaban en Jerusalén aquel día tan solemne y muchos contemporáneos nuestros se lo toman como una utopía propia de alguien que se ha tomado una copa de más. Y no es ninguna utopía. El Espíritu cuando se apodera de una persona y de una comunidad la transforma, la vivifica y la empuja a salir de las cuatro paredes que dan seguridad a vivir la aventura de anunciar a los cuatro vientos la alegría del Evangelio.
Texto: J. Sidera cmf
Foto: dibujo de A. Daufí cmf

sábado, 14 de mayo de 2016

QUE NADIE NOS ARREBATE ESTA VERDAD.

Gracias a Pentecostés, la Iglesia muestra su rostro más transparente en la belleza del Espíritu Santo. Cuando la Iglesia deja de buscar su fuerza en esta virtud de lo alto, que Cristo le prometió y que le dio en este día, entonces apoyándose en las fuerzas frágiles de los medios humanos, de los poderes, o riquezas mundanas, la Iglesia deja de ser noticia. La Iglesia será bella, perennemente joven, atrayente para todos los siglos, mientras sea fiel al Espíritu Santo que la inunda y lo refleje a través de sus comunidades, de sus pastores, de sus familias, de su misma vida.
Así se entiende que aquellos apóstoles, como un nuevo Adán y no ya con la simple vida de la naturaleza que les dio el Creador, sino con la vida del Espíritu Santo que es vida de Dios volcada en su Iglesia, abrieran atónitos sus ojos y se sintieran omnipotentes, casi como Dios. Tenían en sus manos la misión de Cristo de ir por todo el mundo, el poder de Dios para perdonar, tenían en sus manos la Iglesia, para hacer de ella la irradiación de la vida de Dios a toda la humanidad, hacer de la Iglesia el germen, el fermento, la luz, la levadura de Cristo en medio del mundo. ¡Esta es la creación de la Pascua!
Todos somos creación nueva y, desde hoy, sabemos que el mundo ya no se renueva sin nosotros y que nosotros somos los responsables de la renovación del mundo. No lo será ni la política, ni las finanzas, ni los negocios, ni los logros de nuestra ambición. El reinado de Cristo, que tiene su origen en su soplo, ese sí que suscitará mujeres y hombres concretos que caminarán por el mundo con la responsabilidad de hacer de la historia la transformación obrada por el reino de Dios. La Iglesia sólo necesita corazones que se conviertan a Cristo, que se purifiquen como vasos limpios para que sobre ellos descienda la nueva vida que quedó inaugurada en la misma Resurrección y en Pentecostés.
Si de veras somos el Pueblo que ha invadido el Espíritu Santo, si la Iglesia es la depositaria de aquel soplo creador del Redentor para hacer de todos nosotros auténticos testimonios de la libertad de los hijos de Dios y ciudadanos del cielo, no permitamos que nuestras promesas bautismales queden en saco roto. Procuremos vivir impulsados por el Espíritu Santo aunque no todos seamos fieles a Él. Él nos reprocha nuestras cobardías, pero nos hace capaces de superarlas. Sopla fuertemente para hacernos más valientes, pero podemos ser hasta traidores y llegar a mentir cuando Él es el Espíritu de la verdad. No deberían llamarse hijos de la Iglesia aquellos que han recibido el Espíritu Santo y la están tratando a bofetadas porque sólo viven de la mentira, de la injusticia, de la calumnia, de la violencia y de todo aquello que es reprimir la vida del Espíritu. La fe y la esperanza, nuestra alegría pascual, es la dicha de pertenecer a la Iglesia Católica que es, en medio del mundo, el signo eficaz de la nueva creación. Si tenemos fe en el Espíritu Santo, dejémonos renovar: Él es el perdón de los pecados, Él renueva la faz de la tierra, Él es nuestra vitalidad carismática, Él es el amor que nos une ahora al Padre por su Hijo. Él hace de todas las naciones, un solo pueblo. Somos de Dios y nuestra patria es el Cielo. Que nadie nos arrebate esta verdad.

Texto: P. P. Montagut
Foto: aciprensa

lunes, 9 de mayo de 2016

viernes, 6 de mayo de 2016

ASCENSIÓN DEL SEÑOR

1. La Ascensión del Señor es una fiesta muy consoladora. Más que  añoranza por   una despedida definitiva, es la garantía de la presencia continua de Jesús entre nosotros. Mientras Jesús se movía por Galilea, Samaría y Judea, estaba encapsulado en el tiempo y en  espacio como nosotros. Con  la Ascensión rompe esta cápsula y así puede estar presente a todo espacio y a todo tiempo. No es pues una ausencia ni un alejamiento sino una nueva presencia, una nueva manera de estar entre nosotros. Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo.
2. Hoy los Hechos de los Apóstoles y  el Evangelio -primera y segunda parte de una obra única escrita por el evangelista san Lucas- nos explican unos mismos sucesos aunque con matices diversos: el Evangelio narra el final glorioso de la vida pública de Jesús desde la encarnación hasta la resurrección. En cambio la narración de los Hechos marca el punto de arranque de  la expansión misionera de  Iglesia.  La acción de Jesús pasando por el mundo haciendo el bien se actualiza en la acción de los cristianos que continuamos su obra, ahora iluminados, fortalecidos y movidos por  acción de  Espíritu Santo.


3. Jesús, haciéndose presente a los apóstoles el domingo de la resurrección, los ayudó a superar la incredulidad dándoles pruebas fehacientes de su triunfo sobre la muerte. Después les abrió el entendimiento para que a través de la Biblia comprendieran el plan de Dios y el significado de toda la vida de Jesús. Y finalmente les encargó una misión: ser testigos de Jesús Resucitado en todo el mundo. Es así como san Lucas pone punto y final a la vida pública de Jesús. 
4. El mismo san Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, subraya el sentido de  Ascensión: es el punto de arranque de  la expansión misionera de  Iglesia. Y a la vez explica el proceso de aclimatación a la nueva manera de relacionarse con Jesús y con el mundo. Esto necesita un tiempo. Cuarenta días… Entre tanto se habituarán a tratar con Jesús y a mirarlo con los ojos de la fe y se prepararán a la nueva misión. Como el Padre me ha enviado, ahora os envío yo a vosotros. No estaréis solos. El Espíritu Santo os habilitará para ser los testigos de Jesús en todo la tierra, en una especie de onda expansiva: Jerusalén, Judea, Samaria, Grecia, Roma,…
5. Para mostrarnos el  alcance de la fiesta que hoy celebramos, san Pablo nos invita a la orar. Primero da gracias por los efesios - y también por los cristianos que hoy estamos aquí-: creen vitalmente en el Señor Jesús y se aman entrañablemente entre ellos, los santos, que dice san Pablo. Luego pide para ellos un sobreconocimiento del Padre de nuestro Señor Jesucristo para que comprendan qué les tiene reservado: nada menos que hacerles participar del mismo amor y de la misma gloria de su Hijo que está “sentado a su derecha”, compartiendo su fuerza de amar y su capacidad de hacer el bien.
6. Jesús, en su ascensión, nos sube a todos hasta su altura. En Él formamos un solo cuerpo. Él es la cabeza de lo que somos: la Iglesia. Dice san Pablo que el Padre nos ama tanto que nos ha dado la vida en Cristo. Nos ha resucitado con Él. Nos ha sentado junto a Él con Cristo. Y todo esto por pura gracia, simplemente porque nos ama como ama a su Hijo Jesús. Nosotros no hemos hecho nada: es un regalo de Dios.
7. Dejémonos llevar por el gozo de lo que esperamos. En el proyecto de Dios, nuestra plena humanización es ya un hecho. La Ascensión nos promete la energía para alcanzar esa plenitud: el Espíritu  Santo. Y seguimos el consejo de María: Haced lo que Él os diga. Pasad por el mundo como Jesús: haciendo el bien.


Texto: J. Sidera cmf
Foto: aciprensa

miércoles, 4 de mayo de 2016

LIBROS: "FANTASTICAS AVENTURAS DE TITO Y TIF", de Joaquín Xaudaró

A lo largo de estas últimas semanas se ha realizado la presentación de este libro pionero en las historietas del panorama español.
En la Feria de Arte Contemporáneo "Arteria" celebrada en Monzón (Huesca) durante el 18 y 19 de abril se presentó el ejemplar reeditado de libro "Fantásticas aventuras de Tito y Tif" de Joaquín Xaudaró, considerado como el primer libro de historietas en español y editado en 1915.
Igualmente se ha presentado recientemente en Zaragoza esta edición restaurada y ampliada de la obra de Xaudaró.
Pero ya en el año 2010 tuvo antecedentes este personaje en la Feria del Libro Aragonés, pues rindió homenaje al mundo del cómic y al dibujante Xaudaró.

A continuación varios recortes de prensa de las presentaciones del libro:

Alrededor de 40 editoriales participan en la XVII edición de la Feria del Libro Aragonés (FLA), que este año rinde homenaje al mundo del cómic y al dibujante Joaquín Xaudaró en la Nave de la Azucarera de Monzón. La alcaldesa de la localidad, Rosa María Lanau, y la presidenta de la Institución Ferial, Marisa Mur, señalaron que esta feria, que se celebra desde hoy y hasta el domingo, mejora como el paso del tiempo y valoraron el homenaje a Xaudaró --casado con una montisonense--, un "pionero" en el mundo de las historietas y "consagrado" por el perrito que aparecía en casi todas sus viñetas (el perrito de Xaudaró). "La animación de dibujos se gestó en Monzón. Sin embargo, aquí es un hombre desconocido", subrayó.

La publicación 'Fantásticas aventuras de Tito y Tif', de Joaquín Xaudaró, considerado como el primer libro de historietas en español, publicado originalmente en 1915 y rescatado por la aragonesa Taula Ediciones, se presenta este sábado, 30 de abril, en una edición restaurada y ampliada a las 17.00 horas en Milcomics, situada en la avenida San José, 15 de Zaragoza.
Joaquín Xaudaró es uno de los dibujantes españoles más importantes y populares del primer tercio del siglo XX, y cuya trayectoria estuvo muy unida a la localidad de Monzón. La encargada de recuperar esta obra, 101 años después de su publicación, es la aragonesa Taula Ediciones.
El dibujante Joaquín Xaudaró (Vigan, Filipinas, 1872 - Madrid, 1933) es uno de los pioneros de la historieta en España. Es considerado "el Mingote antes de Mingote", ya que en su época es el dibujante estrella del diario ABC y de su suplemento Blanco y Negro.
Con anterioridad impulsa en 1897 de 'The Monigoty', que para algunos estudiosos podría pasar por ser "el primer tebeo regular publicado en España". Otra de sus facetas más destacadas, en la que también es pionero, es la de creador de dibujos animados.
En 1915 Xaudaró publicó 'Fantásticas aventuras de Tito y Tif', una alocada historieta protagonizada por un farmacéutico y su perro, inmersos sin comerlo ni beberlo en una peripecia por parajes exóticos. Visto con ojos actuales, Tito y Tif bien podrían considerarse precedentes de Tintín y Milú. Por estilo y ambientación, la obra de Xaudaró se adelanta casi quince años a los personajes creados por Hergé.
Sobre la importancia histórica de esta obra, Dionisio Platel, de Taula Ediciones, ha explicado que "'Tito y Tif' supone el primer libro de historietas en España que recoge una obra larga y completa, con planteamiento, nudo y desenlace en sus 108 páginas de viñetas. Este volumen es pues la primera novela gráfica que se publicó en nuestro país".
Aunque no nació en Aragón, Xaudaró pasó parte de su vida a orillas del río Cinca, ya que su mujer, Pura Cabrera, procedía de Monzón, localidad que ha rendido homenaje a la memoria del dibujante en repetidas ocasiones, han informado desde Milcomics en una nota de prensa.

Ediciones Taula, en el marco de la Feria de Arte Contemporáneo “Arteria”, presenta la reedición de las “Fantásticas aventuras de Tito y Tif” de Joaquín Xaudaró, a quien se considera un montisonense más, y que fue el primer libro de viñetas vendido por fascículos con la compra de la revista “La hormiga de Oro” como explicaba Joaquín Campo de la editorial en 1915.
Según explicaba Campo en la edición se han respetado los textos tal y como los escribía el dibujante hace 100 años. Desde Taula se incide en la frescura y calidad de los mismos.
Además agradecen a su nieto, residente en Monzón, las facilidades que les han dado para recopilar el material y al Ayuntamiento de la ciudad, que por tercera vez, les ha permitido el hablar de este percursor de las viñetas y las historietas. Cabe recordar que su perro Tif se hizo muy famoso en su época.
El Libro de 112 páginas es en blanco y negro, cuadernado en rústica, con las cubiertas en color. Lo único que se ha tocado con respecto al original ha sido el tamaño de las viñetas. El volumen está prologado por todo un experto en la materia como Antonio Martín.

Textos: Cultura y Fe hoy
Feria del Libro Aragonés
Europa Press
Radio Huesca. com
Foto: Cultura y Fe hoy

martes, 3 de mayo de 2016

LIBROS: "#AREZARYADORMIR. 99 tuits para la esperanza y el futuro" de Xiskya Valladares

#AREZARYADORMIR es el hashtag con el que Xiskya Valladares se despide muchas noches de sus numerosos seguidores en Twitter. Un hashtag no excluyente, dirigido a todos los que, creyentes o no creyentes, esperan una palabras de ánimo, de esperanza o de entusiasmo, y que suele acompañar de una reflexión, una anécdota, un guiño a la actualidad o una cita de la que poder extraer una enseñanza.
En este libro, la que muchos llaman "la monja tuitera" recoge novena y nueve de esos tuits, todos ellos citas de autores de variada procedencia (santos, ateos, comunistas, liberales, literatos, cantantes, cristianos, musulmanes, judios y budistas), que Xiskya Valladares desarrolla más allá de los ciento cuarenta caracteres, hasta convertirlos en mensajes que tocan, en sus propias palabras, "el meollo de nuestra existencia".
Xiskya escribe sencillamente; atiende a autores de todos los colores, de los que extrae una idea, una doctrina, una opinión, una creencia, una enseñanza; aspira a infundir alegría, entusiasmo, optimismo, felicidad; pretende vencer la amargura, la desilusión, la indiferencia, la tristeza. Ha construido su libro con uns dosis notable de autobiografía, que pone en primer plano para llegar a conclusiones vitales. Está lleno de buena intención, de alegría, de amor y de Dios. De ese modo, es un libro comprometido, con su "hábito por delante", como ella misma dice. Al lector le bastará con tener un espíritu abierto para aprovecharse de lo que contiene.

Texto: Ediciones Destino y Justino Sinova
Foto: Cultura y Fe hoy

lunes, 2 de mayo de 2016

VIOLENCIA Y MENTIRAS DIRIGIDAS A LOS NIÑOS CON CROMOS

Con cierta frecuencia las distintas marcas y/o casas comerciales promocionan sus productos dirigidos los niños y niñas repartiéndolos en las puertas de los colegios. Recientemente nos ha llegado la información que se estaban entregando sobres de cromos en algunos colegios de Barcelona. Se trata de la serie/colección "2714 Temps d'herois" (2714 Tiempo de Héroes), alegoría del hecho histórico de 1714 (El 11 de septiembre de 1714 las tropas catalanas fueron derrotadas por el ejército del rey Felipe V. Los catalanes lucharon en esa guerra porque preferían a otro pretendiente a la corona: el archiduque Carlos de Austria que, en teoría, era menos centralista. Pero al final se impuso un rey de la casa de los Borbones. Fue la guerra de Sucesión.tan mentado por sectores políticos, sociales, culturales y educativos en los últimos 30 años en Cataluña.
En la explicación del juego y de la colección de cromos dice: "Estamos en el año 2714 y todo se paraliza para ver el campeonato del mundo de Robotfight, deporte basado en el karate, que consiste en la lucha de robots gigantes. Ya no existen las guerras... ¡Ahora en donde se decide la nación más poderosa es en Robotfight!
Todo el honor y el poder de cada país está en juego. ¡Estados Unidos, China, Rusia, España... y también Cataluña! ¿Estás preparado? ¡Cataluña en el año 2714, mil años después de perder todos los derechos, tiene la oportunidad de convertirse en la Nación más importante del mundo!
Lucha con los robots catalanes como Independencia, Segadors o San Jorge. Lucha contra los robots españoles, americanos, etc., etc.
Utiliza las cartas especiales para hacer las estrategias mejores".


¿Comentamos todos las expresiones del texto o lo dejamos a la interpretación librepensadora y se queda como está por el bien de la libertad de expresión y de conciencia?
Términos como "lucha", "nación", "país", "independencia". Giros y expresiones como "mil años después de perder todos los derechos", "lucha contra españoles, americanos".
Influir en las conciencias infantiles de esta forma, en la que se da por asumido todo lo anterior, es el resultado del proceso de socilización y nacionalización en el que se ven inmersos los residentes en Cataluña (procés constituent) en las últimas décadas.
El comentario detallado llevaría mucho tiempo. La educación "ambiental" sobre esta idea nacionalista y de confrontación en las escuelas de todo tipo se incorpora al curriculum por los poros de cada acción, omisión y expresión que realizan. Gracias colegios, gracias profesores, gracias equipos directivos. Esta es la realidad.

Texto: Cultura y Fe hoy
Foto: www.cronosyjuegos.com

domingo, 1 de mayo de 2016

DOMINGO VI DE PASCUA: In necessariis unitas, in dubiis libertas, in omnibus caritas

1. Este domingo, como el domingo pasado, el Apocalipsis nos presenta la Iglesia recién estrenada: ideada y realizada por Dios. Una imagen ideal. Cuando la comparamos con la realidad de nuestras pequeñas comunidades, nos vemos tentados a sonreír como Sara, la mujer de  Abrahán cuando le prometían un hijo en su ancianidad. ¡Imposible! Pero, ¿hay algo imposible para Dios? ¿Y por qué no aprendemos a mirarnos a nosotros y a la Iglesia con los ojos de Dios y a amarnos con el corazón de Dios?
2. El Apocalipsis nos  invita a un día de muchas puertas y todas abiertas de par en par a los cuatro puntos cardinales. Doce en total. Representan el  Israel de todos los tiempos. La muralla de la ciudad descansa sobre 12 piedras, cada una con el nombre de un apóstol del Cordero. El pueblo de Dios en su conjunto.  No un hay lugar reservado exclusivamente a Dios, un santuario cerrado a todos nosotros. No  hace falta ni la luz del sol un la luz de la luna: la presencia gloriosa y amorosa del Padre y del Cordero –Jesucristo Resucitado-  lo  iluminan y lo llenan todo.
3. La Iglesia, en sus inicios, tenía miedo y cerraba las puertas a cal y canto de miedo que se  metiera cualquiera o se  infiltraran lobos con piel de cordero. Hacía una selección severa e imponía a todos unas normas muy estrictas. Para ser cristiano  de pleno derecho hacía falta primero ser un perfecto israelita.  Y sin darse cuenta, negaban que Dios en Jesús, hubiera ofrecido la salvación a todo el mundo con la única condición de acogerlo en la fe. Sin más condiciones. Con esto recibíamos el “status” de hijos de Dios. 
4. Esto suscitó un problema muy serio. Tanto que para solucionarlo, se organizó un concilio. El concilio de Jerusalén.  Hubo discusiones muy animadas. Pedro tuvo que justificar el hecho de haber entrado en casa de paganos y  de haber compartido con ellos. ¡Intolerable! Y lo hizo con convicción: Dios les dio el Espíritu Santo igual que a nosotros, sin hacer ninguna diferencia entre nosotros y ellos, puesto que les ha purificado el corazón por la fe.  Es más, ¿cómo pretendemos dar lecciones a Dios, imponiendo a los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos sido capaces de soportar? Nosotros creemos que tanto ellos como nosotros -exactamente igual!- estamos salvados por el don gratuito del Señor Jesús.
5. Por su parte,  Pablo y Bernabé explicaban los milagros y prodigios que Dios había obrado por medio de ellos entre los creyentes de origen no judío.
6. Finalmente el más conservador del concilio, Santiago, el hermano del Señor, comprendió las razones de Pedro, de Bernabé y de Pablo: Jesús nos salva a todos y nos iguala a todos sin barreras de ley y de costumbres, de raza y de lengua, de religión o de partido de derechas o izquierdas o del centro. Dios en Jesús nos reconoce a todos como hijos suyos muy amados.
7. Los principios eran claros. Pero había que tener en cuenta la sensibilidad de los cristianos de origen judío que todavía mantenían sus costumbres muy arraigadas y fundamentadas en la Ley de  Moisés.  Pero no habían de imponer a los demás. No imponer a nadie más cargas que las indispensables para una convivencia  fraternal. Los principios muy claros: la libertad de los hijos de Dios, una libertad limitada sólo por una caridad muy viva, el amor y el respeto mutuo. ¡AMAOS! Esto es todo.  A la larga este principio se concretará en una fórmula atribuida a san Agustín:  In  necessariis  unitas,  in  dubiis  libertas,  in  omnibus  caritas. Así. Con la contundencia del latín. En las cosas esenciales, unidad. En la discutibles, libertad. Y en todas partes y siempre y en todo la caridad, el amor, la comprensión, la ternura, la flexibilidad.
8. Una comunidad así es el santuario donde habita Dios. Es el reflejo de ideal del Apocalipsis. Esta es la novedad del evangelio de hoy:  Vosotros, tú y tú y tú, sois el santuario donde residen el Padre, el Hijo y Espíritu Santo... El corazón de cada cristiano es el templo vivo de Dios. En medio del desierto y del éxodo de nuestra historia, Dios habita  verdaderamente en cada creyente. La Iglesia no es un lugar: la Iglesia somos nosotros.
9. Para que lo entendamos mejor, el Padre nos ha enviado  su Espíritu, el  Paráclito, que nos recuerda y actualiza  la enseñanza de Jesús. Jesús, antes de irse visiblemente de nosotros, nos ha dejado su paz y una presencia nueva. Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo.  Yo estaré con vosotros  siempre, hasta el fin del mundo.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: www.catedraldeapatzingan.blogspot.mx