domingo, 27 de marzo de 2016

HOMENAJE A DOS CLARETIANOS ARAGONESES

A lo largo del sábado 26 de marzo y en la localidad altoaragonesa de San Esteban de Litera se han homenajeado a los hermanos Carlos y Pepe Latorre, ambos claretianos y naturales de dicha población. Este homenaje se ha realizado dentro de la jornada festiva “El día de la Serra del Castell” consistente en la tradicional plantación, poda y limpieza de los árboles existentes en la Sierra con una posterior paella popular para más de 300 personas, organizada por la Asociación Cultural y Recreativa Ciringall.
Estos claretianos están actualmente en dos destinos muy significativos para la congregación claretiana. El P. Carlos es superior de la comunidad claretiana de Barbastro que regenta el Museo de los Mártires Claretianos. El P. Carlos aportó su colaboración en el proceso de filmación de la película “Un dios prohibido” sobre los mártires claretianos.
Por su parte el P. José está actualmente en Chile, habiendo estado anteriormente en otros países hispanoamericanos. En breve pasará a residir en una comunidad claretiana de Galicia.
Años atrás se homenajeó a unas religiosas naturales de San Esteban de Litera pertenecientes a la Compañía de Jesús Maestro, que posteriormente se refundaron en Amistad y Servicio a la Iglesia, encargadas de varias guarderías en Binéfar, San Esteban y Alfarrás.
Aportamos algunas imágenes de este encuentro y homenaje a estos religiosos, y que la población realiza anualmente a algún destacado personaje.
 
 
Nuestro agradecimiento a Pedro Farré de la Asociación por la noticia y las fotografías.

Texto: Cultura y Fe hoy
Fotos: por gentileza de P. Farré

viernes, 25 de marzo de 2016

CONVICCIONES PARA SER TÚ MISMO (IX)

Convicciones para ser tú mismo (IX)
por mons. Ángel Pérez Pueyo, obispo de Barbastro-Monzón.
Realización: Cultura y Fe hoy (culturayfehoy.blogspot.com.es), 2016

LA CRUZ

Es curioso. Pero ni se sabe la de sitios, a veces muy dispares, que están coronados con la cruz. Hay cruces en los cementerios, sí. Se ven de vez en cuando. Pero hay cruces en los campanarios. Se ven a todas horas. ¿Y si la cruz fuera una estrella y la estrella una cruz? Quizá no haya tanta diferencia. ¿Alguien sabe convertir su cruz en una estrella? Easo es sabiduría. Porque las estrellan guían en la noche. Y en la noche, las estrellas brillan. Y además, parpadean. Ese guiño es  como una llamada de esperanza detrás de las montañas, detrás de cualquier vida. Su supiéramos mirar a las estrellas veríamos que detrás, justo en sí mismas, hay una cruz. Quizá no haya tanta diferencia entre la estrella y la cruz. Entre la cruz y la estrella.
 
La Cruz está en Semana Santa. Todas las demás cruces, estén donde estén, nacen de esta Semana que fue y es Santa. ¿También es estrella esta Cruz? Quizá también sea verdad que todas las estrellas, estén donde estén, nacen de esta cruz. No pueden venir por sí mismas ni aparecen en la vida como simplemente caídas del cielo. Eran cruces y se convierten milagrosamente en estrellas desde que un hombre que era Dios abrazó una Cruz para morir en ella. Muerte violenta, sí, agresiva, humillante, despreciada, misteriosa hasta más no poder, imposible de creer si no hubiese sido verdad… pero cuando un hombre que era Dios murió en ella, sin más razón que el amor, la convirtió en estrella que guía e ilumina todos, todos, los caminos.


Es un milagro que la cruz se convierta en una estrella. Hace falta un amor infinito. Pero el corazón de cualquiera de los pobres mortales que giramos la vida por este mundo puede recibir reflejos de ese único amor.  Con ese amor es con el que se puede mirar la propia cruz y acompañar la cruz de los demás. 

Texto: J.M.Ferrer

lunes, 21 de marzo de 2016

domingo, 20 de marzo de 2016

DOMINGO DE RAMOS

Empezamos esta Semana Santa del año de la Misericordia. La Semana Santa es precisamente el desbordamiento del amor misericordioso del Padre celestial que ama tanto al mundo que le ha entregado su Hijo único no para condenar a nadie sino para salvarnos a todos.
San Pablo,escribiendo a los cristianos de Filipos, les exhorta a ser valientes, a expresarse su amor como fuente de consuelo, a mantener la concordia, la unanimidad, la armonía, evitando tensiones inspiradas por el egoísmo, la envidia o la vanidad. Que sean tan humildes que reconozcan la excelencia  de los otros, teniéndolos siempre en cuenta y valorándolos. En una palabra: Que vuestros sentimientos sean los que vemos en Cristo Jesús.
Jesús resume su vida en una frase: He salido del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo el mundo y me  vuelvo al Padre. En este camino del Padre al Padre señalemos tres momentos importantes.
El primer momento: Jesús es Dios con el Padre, y como tal merece  un trato de igualdad con Dios. Pero  ha recibido una misión: enseñar a los hombre a ser lo que son: hombres y mujeres,  sin buscar fuera de ellos lo que son por dentro como imagen y semejanza de Dios. Que no pierdan tiempo y energías en sueños de bienestar, éxito y triunfo facilones.
Un segundo momento: Pero nuestra vida humana está tejida de relaciones a veces buenas, a veces  no tanto, a veces francamente malas. Jesús podía elegir el camino. En el desierto el diablo le propuso el camino de la facilidad, del miraculismo folclórico, de la alianza con los poderes del mundo. El camino que aliena al hombre y lo deshumaniza.  Pero Jesús escoge el camino de los hombres normales, de tal manera que cualquiera se puede sentir identificado con él, desde el más poderoso hasta el esclavo. El jueves santo veremos cómo Jesús se despoja de su manto y se pone a lavar los pies de sus discípulos. Esta manera de actuar le comportó la incomprensión y el odio de los poderes fácticos de este mundo: religiosos, políticos, sociales, hoy  añadiríamos los poderes económicos, financieros, el dinero fácil, la corrupción. Y acabó en la muerte más ignominiosa: la cruz. La muerte infame de un malhechor acompañado de malhechores...
En la Pasión de Jesús veremos una galería de personajes con los cuales nos podemos sentir más o menos identificados. Nos podemos ver retratados en Pilato, en Herodes, en Anás y Caifás, en Barrabás, en la turba sin criterio propio que ahora aplaude a Jesús y luego grita: “¡crucifícalo!”. También en el Cirineo, o en las buenas mujeres que lloran por él en el camino del calvario o en  las que encontraremos al pie de la cruz. Incluso con Judas que se desespera por su traición, o con Pedro que llora por su cobardía, con Juan, el apóstol fiel, al lado de María la Madre de Jesús.
Un tercer momento: no todo se acaba a la cruz o en el sepulcro.  Después del viernes santo, vienen el sábado y el domingo de gloria.  El Padre le premia la generosidad con que ha aceptado la condición de un hombre cualquiera y la del esclavo. Por esto, precisamente, Dios lo ha ensalzado y lo ha agraciado con el nombre más excelso de todos los nombres. El de SEÑOR, el nombre inefable.  Y Dios Padre no se siente celoso de la gloria del Hijo. De hecho el Padre nunca es más conocido y amado como cuando proclamamos que Jesús es el SEÑOR.
En el cielo Jesús no descansa. Nos incorpora a él por el bautismo, por el don del Espíritu Santo, con el regalo de la Eucaristía. Y nos alienta y nos da fuerza por continuar su misión en este mundo. Que pasemos como Él haciendo el bien. Y  que, como cristianos,  pongamos en nuestro mundo aquel plus de humanidad, de bondad y de misericordia que tanta falta nos hace.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe hoy

sábado, 19 de marzo de 2016

INVITACION A CELEBRAR LA SEMANA SANTA

En este vídeo mons. José Luis Mumbiela, obispo de Almaty (Kazajstán), nos invita a celebrar la Semana Santa de 2016. Una invitación que nos propone "vivir con intensidad junto a la comunidad cristiana, a la comunidad parroquial".
Realización: Cultura y Fe hoy, marzo 2016.

viernes, 18 de marzo de 2016

CONVICCIONES PARA SER TÚ MISMO (VIII)

Convicciones para ser tú mismo (VIII)
por mons. Ángel Pérez Pueyo, obispo de Barbastro-Monzón.
Realización: Cultura y Fe hoy (culturayfehoy.blogspot.com.es), 2016

lunes, 14 de marzo de 2016

DOMINGO V DE CUARESMA: "...Ve y en adelante, no peques más"

1. Es sobrecogedora la buena nueva del evangelio de hoy. Con el profeta nos hace olvidar los tiempos pasados y las cosas antiguas; Jesús está a punto de hacer una cosa nueva que ya empieza a nacer, ¿no os  dais cuenta? Tan nueva que la actitud benévola de Jesús ante la mujer adúltera suponía un escándalo para muchos cristianos que mantenían una actitud muy rígida ante un pecado tan grave como el adulterio.
2. Parece que el texto que hemos leído se transmitía como un episodio aislado, reservado para personas bien formadas. Y tardó tiempo en ser integrado en el evangelio de san Juan entre la revelación de Jesús como fuente de agua viva para el creyente y como luz del mundo. Como un rayo de luz y de esperanza, como una efusión de la misericordia de Dios.
3. De Monte de los Olivos Jesús se traslada al templo de mañanita, aprovechando el fresco de la hora para enseñar a la gente sentada a su alrededor. No nos cuesta mucho imaginar esta escena.
3. De pronto,  los  escribas –los entendidos en la Ley de  Moisés- y los  fariseos –los santos entre los santos en Israel-  se presentan contentos  como cazadores que se han cobrado una buena pieza. Ahora quieren cazar a Jesús. Ante él y en medio de la gente que lo escucha embelesada, plantan una mujer sorprendida cometiendo adulterio. La Ley de  Moisés ordena apedrear a personas como estas. Tú, ¿qué  dices?
4. Jesús calla, se agacha y se pone a escribir garabatos en tierra como hacemos nosotros mientras escuchamos pacientemente la conversación del impertinente que no para de charlar desde la otra punta del teléfono. ¿La Ley? ¿La Ley de  Moisés? Estos sabios o no lo son tanto como se creen o son unos manipuladores de la Ley. Unos falsarios, vaya. Porque la Ley de  Moisés dice:   Si uno comete adulterio con la mujer de su prójimo, los dos adúlteros son reos de muerte. (Lv 20,10). Los dos tienen que morir, el hombre y la mujer. Así extirparás la maldad de Israel. (Dt 22,22). Aquí sólo han traído a la mujer. ¿Y el otro pájaro de la película?
5. La lapidación era una forma muy limpia de eliminar a un criminal. Lo eliminaba sin tocarlo. El que lo tocaba se hacía solidario y quedaba manchado del mismo crimen. La piedra tirada expresaba que jueces y acusadores no tenían nada que ver con el pecado y testimoniaba la eficacia y limpieza con que actuaban contra el reo. Una manera como vemos muy limpia de matar, si es que cabe alguna manera limpia de matar.
6. Jesús todavía escribe y acaba con la paciencia de aquellos jueces, santos y sabios, que exigen una sentencia rápida y justa. ¿Quién de vosotros está sin pecado? Que tire la primera piedra.  Es una frase que nuestros políticos y comunicadores citan a menudo, suponiendo que ellos son los sin pecado, los inocentes, los puros, los  incorruptos, porque los corruptos y  corruptores siempre son los otros. En realidad son –o somos- tan hipócritas como los fariseos del evangelio de hoy.
7. Ahora vemos un cuadro conmovedor: Jesús y la adúltera. El santo y el pecador. La Misericordia de Dios y la miseria humana enfrentados cara a cara. Solos. Los acusadores han dejado las piedras en el suelo y se han retirado uno tras otro serios y avergonzados empezando por los más ancianos. ¿Nadie te ha condenado? - Nadie, Señor. ¿Cómo quieres que yo te condene?  Ve y en adelante, no peques más.
8. Jesús nos enseña 1) Para liberarnos del pecado, primero  hemos que tomar conciencia de que somos  pecadores. 2) Los que acusan a la adúltera son tan esclavos del pecado como ella: son mentirosos y manipuladores de la palabra de Dios. No buscan la justicia sino la destrucción de la persona.  3) Donde los acusadores ven a una adúltera perversa y sin derecho a vivir, Jesús  ve a una persona, a una hija de Dios, siempre recuperable. Si como Jesús mirásemos a los ojos de aquellos que condenamos, seguro que no condenaríamos a nadie.
9. Jesús condena el adulterio como traición al amor primero, prometido y ratificado públicamente con frecuencia con el sacramento del matrimonio. Condena el pecado, pero perdona al pecador. Él siempre perdona. Pero le sabe mal la frustración de Dios al ver cómo se rompe o se banaliza el amor de un hombre y una mujer creados a imagen y semejanza suya. Con el perdón, Jesús restablece la comunión con el culpable. Y nos  invita a poner amor donde hay odio;  a poner fidelidad y ternura en un ambiente donde los llamamientos a la infidelidad y a la dureza de corazón pasan por un signo de progreso y de libertad.


Texto: J. Sidera cmf
Foto: www.paulinas.org.ar

viernes, 11 de marzo de 2016

CONVICCIONES PARA SER TÚ MISMO (VII)


Convicciones para ser tú mismo (VII),
por mons. Ángel Pérez Pueyo, obispo de Barbastro-Monzón.
Realización: Cultura y Fe hoy (culturayfehoy.blogspot.com.es),2016

martes, 8 de marzo de 2016

EL SENTIDO DE LA VIDA

Lo de tener sentido va de sentir la vida. Y sentir la vida es que valga. Pero hay paradoja en este asunto: la vida vale si vale para otros más que para uno mismo.

Alfred Adler, discípulo heterodoxo de Freud, en su libro “El sentido de la vida” se pregunta qué es lo que queda de las personas que con su vida no han contribuido al bienestar de la generalidad de los mortales. Viene a responder que nada y, comparando, podríamos decir que les pasó como a aquellas especies animales desaparecidas por no haber podido adaptarse a las circunstancias ambientales.
La idea es concreta. El sentido de la vida tiene como fundamento hacer el bien a la generalidad de los mortales. Y hacer el bien, que también es concreto, se hace aportando a todos lo que uno es, sus cualidades, sus talentos y su sinceridad de ser. Por paradójico que parezca, nos queda lo que damos. Lo que nos guardamos en el centro de nuestra subjetividad, como queriendo conservarlo mejor, lo perdemos.  Y desde aquí la consecuencia es clara: si el sentido de la vida es dar, habrá que pensar en educar, desde cuanto antes mejor, en el sentido y en la práctica de la donación.
La crisis de sentido es vacío existencial, con palabras de Victor Frankl. Los análisis sociológicos y psicológicos abundan en decir que este vacío existencial está muy presente en la cultura contemporánea. Y este vacío no se llena con consumismo ni acelerando la vida. El vacío, también paradójicamente, pesa, no se soporta. Por eso se quiere huir y hay tanta evasión en nuestra época. El vacío se llena dando, ofreciendo vida, practicando la donación.  


Texto: J.M. Ferrer
Fotos: http://es.slideshare.net

lunes, 7 de marzo de 2016

DONACION DEL CUADRO DE STA. CATALINA AL MUSEO DIOCESANO DE HUESCA

La pintora oscense Teresa Ramón, recientemente Premio Goya 2015 otorgado por la Diputación General de Aragón, entregará, como donación a la Catedral de Huesca, la obra pictórica “Santa Catalina”, que será puesta en el interior de la capilla del Santo Cristo de los Milagros. La donación y la colocación se realizará mañana, 8 de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer.
Se trata de una producción de Teresa Ramón realizada en 2015, que representa a Santa Catalina de Alejandría (81 x 60 cm). La artista oscense es una acreditada pintora que el pasado verano ya envió al Papa Francisco la obra “Santa Teresa”. Con estas dos obras, en las que representa a las Santas Teresa y Catalina de Alejandría, quiere rendir homenaje a estas dos mujeres santas, que por su vida y singularidad supusieron en su época hitos fundamentales en la Iglesia y en la sociedad, no en vano Santa Catalina es la patrona de los Filósofos.
La capilla del Santo Cristo de los Milagros, que hoy ocupa el espacio de uno de los cinco ábsides en el que anteriormente estaba la capilla dedicada a Santa Catalina de Alejandría  y que al construirse, sobre la anterior, la actual del siglo XVII, bajo el mecenazgo del obispo de Huesca Moriz de Salazar, sirve para albergar la sagrada efigie milagrosa.

Texto y foto: Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Huesca,

DOMINGO IV DE CUARESMA: EL HIJO PRODIGO

1.  Vean qué galería de personajes nos presenta hoy el evangelio:
→los  publicanos y los  pecadores de toda la vida, que tenían el mal gusto de comprometer a Jesús con su compañía. Están todos, así todos.
→ Están los  fariseos y los sabios, que reparten carnés de puros e impuros a la  gente bien. Son los santos, los  incorruptos e  incorruptibles. Con su dedo largo y delgado señalan  a Jesús que les compromete sus seguridad con acciones tan  detestables como compartir la mesa con toda la pandilla de  impresentables que son el deshonor de la sociedad. Además no tiene en cuenta el sábado y otras leyes de pureza legal.
→ En medio de los dos grandes grupos,  encontramos a Jesús que toma partido descaradamente por los  pecadores, marginados e impuros.
2. Jesús no solamente acoge a los “ pecadores” cuando acuden a él, sino que los busca.  Es más, comparte la mesa con ellos  y con los publicanos, haciéndose solidario con ellos. Por una razón muy sencilla: Dios es padre de todos, de buenos y de malos y los quiere reunir a todos en torno a la misma mesa. En una mesa  eucarística como ésta.
3. Y lo justifica con la parábola que acabamos de escuchar. Se la conoce como la parábola del hijo pródigo. Pero sería más exacto si la llamáramos la parábola del hijo reencontrado. Porque en realidad el pródigo no es el hijo, sino el Padre, que sí que tiene el corazón abierto y la mano generosa.
4. Lo mejor que podríamos hacer sería leer y releer, y escuchar, y visionar esta parábola de Jesús.  Y dejarnos llevar por el que dice y por lo que nos dice. El hijo menor quiere ser libre y necesita dinero. Toma, hijo. Esto es tuyo. Anda con cuidado. Recuerda que mientras te vean rico, tendrás amigos a montones. Cuando vengan mal dadas te dejarán solo. El chico no se lo cree. Busca la felicidad fuera de él. Y cuando el entorno falla, se encuentra a solo. Solo, sí. Consigo mismo y... con el hambre.
5. El hambre, no el amor, le traen el pensamiento del padre. Es un egoísta integral. Ahora sólo piensa a llenarse el estómago con las algarrobas que comen los cerdos, mientras el jornalero más pobre de su casa tiene pan de sobras.
6. Se levanta y echa a andar. El padre que lo ve de lejos siendo se sienten entrañablemente conmovido. Corre hacia él. Se le echa al cuello. Se lo come a besos. De prisa: traed el vestido mejor  que encontréis. Ponedle el anillo, signo de autoridad. Calzadle las sandalias propias de un hombre libre. Nada de ir descalzo como los  perdularios y los esclavos. Matad el ternero cebado y preparad un buen banquete, con música y baile. Que este es mi hijo: ¡Qué gozo da verle! Ya lo daba por muerto y  miradlo vivo.
7. ¿Y el hermano mayor? Este sí que es un buen chico, un hijo como Dios manda. Trabajador, ahorrador, responsable. ¿Y bueno? Tal vez, pero no tiene corazón. En realidad  no ama a su padre. No se  siente hijo suyo. Ni confianza  tiene para pedirle un cabritillo para una merienda con sus amigos. Parece un esclavo, un asalariado. . No se da cuenta que el padre lo ha puesto siempre todo a su disposición. ¿Es mi hijo, que no lo ves? Y es tu hermano. Te tienes que alegrar y participar en la fiesta. ¡Ea!, sentémonos todos entorno a la misma mesa. Compartamos la alegría de la recuperación de un hijo y de un hermano dispuesto a iniciar una nueva vida. El hambre primero y el amor inmenso e incondicional del Padre después han hecho de él un hombre nuevo. Compartamos con él el gozo del encuentro, de su “resurrección”.
8. En este año de la misericordia, Jesús nos  invita a ensanchar el corazón a la medida del corazón de Dios. Perdónanos cómo nosotros perdonamos. La misa de cada domingo tendría que ser una explosión de alegría donde todos, por igual, compartimos la misma palabra y el mismo pan y rezamos juntos el Padre Nuestro y nos sentimos hijos de Dios y hermanos. Nuestra misión consiste en ser testigos de la misericordia con Jesús y como Jesús.
9. Estos días el Papa Francisco y nuestro obispo nos invitan a dedicar las  “24 horas para el Señor”. Dispongámonos a recibir el abrazo del Padre en el sacramento de la Reconciliación en un momento de intensa plegaria. Redescubramos en él el sentido de nuestra vida. El sacramento de la Reconciliación, nos permite experimentar en carne propia la grandeza de la misericordia del Padre. Es una fuente de verdadera paz interior.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: ciudadredonda.org

viernes, 4 de marzo de 2016

CONVICCIONES PARA SER TÚ MISMO (VI)

Convicciones para ser tú mismo (VI)
por mons. Ángel Pérez Pueyo, obispo de Barbastro-Monzón.

Realización: Cultura y Fe hoy (culturayfehoy.blogspot.com.es),2016.

martes, 1 de marzo de 2016

¿QUÉ SERÍA DE LA IGLESIA SI NO EXISTIERAN LAS RELIGIOSAS?

"Os agradezco mucho, a los religiosos y religiosas, todo lo que hacéis. Y quiero subrayar el trabajo de muchas religiosas.  ¿Qué sería de la Iglesia si no existieran las religiosas? Esto lo dije una vez: cuando tú vas al hospital, a los colegios, a las parroquias, en los barrios, en las misiones, hombres y mujeres que han dado su vida…
En el último viaje, en África, encontré a una religiosa de 83 años. Ella me dijo: «Desde que tenía —no recuerdo si me dijo 23 o 26 años— que estoy aquí. Soy enfermera en un hospital». Pensemos: ¡desde los 26 años hasta los 83!"

Audiencia del día 1 de febrero de 2016. Clausura Año de la Vida Consagrada.