miércoles, 28 de diciembre de 2016

LIBROS: "COMPARTIR A DIOS EN LA RED" de Antonio Spadaro

¿Qué formas toma la fe, la espiritualidad y la comunidad cristiana en los tiempos de Internet? Antonio Spadaro, especialista en ciberteología, nos plantea las posibilidades que se abren para la comunidad cristiana del presente y del futuro.
En el mundo actual, en que Internet ya forma parte integrante de nuestras vidas, puede afirmarse que el ciberespacio se ha convertido en una nueva realidad existencial humana. Esto replantea las preguntas más elementales acerca de lo que somos como personas, y lo que anhelamos en lo más profundo de nuestras almas.
El jesuita Antonio Spadaro, uno de asesores más cercanos al papa Francisco en redes sociales y ciberteología, ofrece en este ensayo, de forma muy clara y sucinta, las claves para comprender las coordenadas en las que se despliega la fe, la espiritualidad y la comunidad cristiana en la red.

Según Spadaro, el crecimiento de la comunidad cristiana en Internet no significa únicamente introducir temas religiosos, sino sobre todo desenvolverse en el ciberespacio con un estilo y un comportamiento de apertura y diálogo.
Herder Editorial (8,70 euros)

martes, 27 de diciembre de 2016

ACOGER LO NUEVO

Donde hay rutinas y acostumbramientos ya no hay nada, se pierde la novedad y todo es viejo. Pero acoger algo como nuevo es la señal más clara de que uno se ha abierto a lo de dentro, a lo propio. Si celebras la navidad porque así sale en el calendario, déjalo y quédate en casa. Si, en cambio, dejas lo externo, los ruidos de fuera y todos los envoltorios, pudiera ser que estés más preparado para celebrar algo nuevo y que te renueve.
¿Persona clave en la Navidad? La Madre, claro. Si te animas a leer en el Evangelio aquello primero de la Anunciación verás que ella está disponible para lo desconocido, para lo absolutamente nuevo. Cuando el ángel del Señor le anuncia su maternidad se siente disponible, con apertura interior, y dice: “¿y cómo va a ser esto? Esta frase no sugiere ni duda, ni oposición, ni cerrazón, ni nerviosismo. Lo da por hecho. Sólo pregunta cómo va ser. Es como el que ya está dispuesto para hacer algo y sólo pregunta al que le hace el encargo: ¿cómo quieres que lo haga?
La navidad debe ser Navidad. Hay que tener el alma muy despierta, vigilante, para no quedarse con la letra minúscula de todos los años y experimentar la novedad de lo que no se repite. No te reduzcas a lo ya vivido. La Navidad, o es única y nueva, o no es nada, o, si te apura decir que es nada, pues quédate en decir que es pura superficialidad que no te moverá del sitio. Y hay rutina cuando vivimos en la superficie. No generalices la Navidad. Generalizar es muy de nuestra cultura pero con eso perdemos siempre la novedad de todo. 
¿Quieres una palabra adecuada para este tiempo? Desacostúmbrate. “Es que alguna estructura hay que tener”, dices. Sí, pero es importante no atarse a ninguna forma, no incrustarse, sino ver cómo me las arreglo para vivir lo de siempre de otra manera. Ya uno de los antiguos profetas alertaba a los suyos: “no recordéis lo antiguo; está surgiendo algo nuevo, ¿no lo notáis?”. Y haz silencio en la Navidad. “¡Qué cosas!, con el ruido que hay por ahí”. El ruido suele producir ruido. El silencio deja fluir lo nuevo desde dentro.
¿La otra persona clave de la Navidad? El Niño, claro. Luego escribieron de él los evangelistas y nos contaron cosas admirables. ¡Qué pena que nos las sabemos de memoria y ya no nos impresionan! ¡Con lo impresionantes que son! Atrévete a leer de nuevo el evangelio y podría ser que hasta la Navidad te parezca algo nuevo. 

Texto: J.M. Ferrer
Foto: Cultura y Fe hoy

sábado, 24 de diciembre de 2016

NAVIDAD

1. Muchas veces y de muchas maneras habló Dios por medio de los profetas. En esta etapa final nos ha hablado a nosotros en la persona del Hijo. Sí, Dios nos ha hablado y ¡de qué manera! ¡La Navidad es una muestra de cómo nos ama Dios y nos habla!
2. La Navidad viene de un largo silencio, de una eternidad de amor, de ternura y fecundidad creadora de Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
3. Al principio ya existía quien es la Palabra. Y empezó a hablar en la creación. Creando el mundo echó por todas partes huellas de su belleza. Ses blanques manetes petites com són, sent tant petitetes formaren el món… Sus manecillas blancas, pequeñas cual son, con serlo tanto, crearon el mundo… Lo dice poéticamente Mn. Cinto Verdaguer. Lo dijo también san Juan de la Cruz:
Mil gracias derramando,
pasó miedo estos sotos cono presura,
y yéndolos mirando,
cono sola su figura.
Pero los hombres no supieron seguir estas huellas luminosas. En vez de reconocer y adorar al Creador en las cosas creadas, idolatraron convirtiéndolas en dioses y diosas.
3. Entonces, a lo largo de la historia, la Palabra se hizo letra: el pueblo de Israel pudo leer, escritos por el dedo de Dios, los mandamientos de la alianza. Pero se quedó tan pegado a la letra que no comprendió el Corazón de quien se la dictaba. Y cuando Dios les habló más allá de la letra Dios, no reconocieron su voz.
4. Finalmente la Palabra se hizo corazón y labios humanos. El Verbo se hizo carne para poder convivir con nosotros. Siendo Dios, se puso a mirar a los hombres y las cosas con ojos humanos y a conmoverse con entrañas humanas. Dice sant Ireneo que el Hijo de Dios tomó nuestra condición humana para acostumbrar al hombre a percibir a Dios y acostumbrar a Dios a habitar en el hombre.

5. Desde entonces, cualquier hombre o mujer, de cualquier raza, lengua o cultura, de cualquier país o religión que acoja con fe la Palabra de Dios hecha Jesús de Nazaret es capaz de ser hijo de Dios, Hijo en el Hijo. Puede alcanzar la máxima categoría humana.
6. Y en este hombre Jesús el Padre del cielo nos muestra toda su ternura y toda su fidelidad al hombre que él creó a su imagen y semejanza. Mirando, amando, siguiendo a Jesús alcanzamos el máximo grado de humanidad y el máximo grado de divinidad. Desde ahora cuanto más hombres seamos más divinos seremos, y cuanto más imágenes de Dios seamos más humanos seremos.
7. Para lograr este grado de humanidad, san Pablo nos expone un programa luminoso y sencillo: se ha manifestado la gracia salvadora de Dios para enseñarnos primero a desterrar de nosotros una vez por todas todo lo que nos deshumaniza. Y segundo, a vivir nuestra vida de cada día con templanza, justicia y piedad. Con templanza, con sobriedad, ecológicamente, respetando la naturaleza. Con justicia, respetando los derechos de los demás a vivir con dignidad y fraternidad. Y con piedad, respetando los derechos de Dios: los derechos que nos da el hecho de poder dirigirnos a Él llamándolo Padre nuestro. Hijos amados que aman porque se sienten amados.
8. Aprendamos de María y José que con su generosidad nos han entregado la Palabra de Dios hecho compañero de nuestros caminos.

FELICES NAVIDADES A TODOS

Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe hoy

NOCHEBUENA

1.  ¿Verdad que la contaminación lumínica nos impide ver el cielo  estrellado y que la contaminación acústica que nos aturde y no nos deja disfrutar del silencio del agua corriente, de la brisa y suave, de la conversación amiga?
2. De pronto  Isaías nos descontamina de luces y ruidos supuestamente musicales y nos habla de una gran luz en medio de la oscuridad, de un gozo inmenso por encima del bullicio de los grandes almacenes o de los lugares de diversión. Nos habla de las botas de los soldados y de sus uniformes manchados de sangre y quemados justo cuando  nos angustia la atmósfera enrarecida de guerra y de terrorismo. Luz, alegría, libertad y liberación.
3. Y todo esto nos viene del hijo que Dios nos ha dado. Un hijo consejero prodigioso, héroe con entrañas de padre, promotor de una paz fundamentada en el derecho y la justicia para un mundo donde dominan los tiranos de todo pelaje vestidos de  progresía, democracia, prosperidad económica.
4.  Cerremos por un momento los ojos y abramos los oídos. Concentrémonos bien concentrados. En medio de tanta luz y tanto jolgorio, mirad una joven pareja que espera un  niño y llama a nuestra puerta. Vienen de lejos, cansados, los pies llagados de un largo camino.  A la puerta de Europa, en Ceuta y Melilla… nos piden que toquemos de pies en el suelo y pongamos en práctica unos gramos tan solo de los sentimientos de solidaridad que dicen que tenemos. Nos despiertan del dulce sueño de no hacer nada y no nos dejan dormir en paz. Y nos amargan la cena familiar. Nadie los ha acogido. Han ido a parar bajo un puente o en un cajero o en algún rincón del pueblo. No hay lugar para ellos. Ahora están en un portal cualquiera.
5. Se llaman José y María… o quizás con otros nombres. Y en el silencio de la noche, en plena oscuridad, en una ambiente frío, con la compañía de algún animal perdido… nace el Niño. Su madre lo acoge, lo faja con pañales y lo acuesta en un pesebre. No tienen nada más. Y silencio, y soledad, y misterio. Y la calidez del amor de la Madre y el ingenio de José encendiendo un poco de fuego… despacito. María, ¿es esto lo que el ángel te había prometido en la anunciación? ¿Esto esperabas, José? Ha venido a los suyos y los suyos se han desentendido...
6. Escuchemos el grito gozoso del ángel: Os anuncio una gran alegría para vosotros, pastores y empobrecidos de todo el mundo, una alegría para toda la humanidad: Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. ¡Qué señal más rara para identificar al Salvador, Mesías y Señor!
7. Sólo los pastores tienen el alma de pobre necesaria para captar el gran misterio del amor de Dios. Y para comprender el alcance del cántico angélico: Dios es glorificado como merece en el cielo. Y es glorificado en la tierra cuando su Paz llega a los hombres que Él ama, en quienes él se complace. Sentirse amado de Dios de una manera tan humana es el fermento necesario para poner en los hombres y en las mujeres no sólo el deseo de paz, sino la siembra de las semillas que la hacen posible: bondad, generosidad, hospitalidad, fraternidad… y tantas cosas buenas que se nos ocurren en la Nochebuena.
8. Acerquémonos al portal de  Belén como los pastores. Saludemos a María y felicitémosla. Felicitemos a José. Y metamos en nuestro corazón y en nuestra mente que la gran luz del mundo nace en un portal y yace en un pesebre. Y hagamos el firme propósito de no dejar jamás morir o malvivir de hambre o de frío a nadie que se nos acerque. Acogiéndolo acogemos a Jesús, a María y a José. No sintamos vergüenza de sabernos hermanos del Niño y de todos en la noche de la gran maravilla y dejarlo solito. (Martí Pol).
9. Mañana, dice el poeta, ya en la mesa olvidaremos a los pobres -y tan pobres como somos-. Jesús ya habrá nacido. Nos mirará un instante a la hora de los postres y después de mirarnos se pondrá a llorar. (Salvat- Papasseit).  ¿Verdad que  no? Felices Navidades!

Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe hoy

lunes, 19 de diciembre de 2016

ELOGIO DE LO HUMANO

En medio de las luces, las algarabías y la fiebre consumista que a todos nos arrastra, los cristianos nos disponemos a celebrar la Navidad, el nacimiento de Jesús en medio de nosotros.
De un tiempo a esta parte da la sensación de que se ha desprovisto a la fiesta navideña de todo simbolismo religioso. Abundan las lucecitas, las cestas millonarias, los regalos de Papa Noel, los muñequitos de nieve, los trineos y los desfiles multicolores. La parte emotiva del asunto se reserva a la lotería del 22 de Diciembre que cuida primorosamente sus anuncios y los disfraza de mensajes familiares y tiernos. Y en medio de todo esto, casi ninguna alusión al nacimiento de Jesús, casi ninguna referencia religiosa; la Navidad se nos ha convertido en una suerte de Disneylandia en la que Jesús de Nazaret ha desaparecido.
Es cierto que el cristianismo adaptó la antigua fiesta pagana del Dies Natalis (el nacimiento del Sol) y la transformó en una festividad religiosa en la que se festejaba el nacimiento del que en el Evangelio aparece como la Luz del Mundo. Desde antiguo en nuestra cultura la Navidad se ha asociado a un hecho religioso, una fiesta en la que hacemos memoria del acontecimiento que ha revolucionado la humanidad: el corazón de Dios late en un recién nacido. Este hecho, se quiera o no, rebasa una lógica puramente humana y nos adentra necesariamente en el Misterio.

Así vista, la Navidad es políticamente incorrecta, siempre incorrecta. El hecho de que entre los más pobres irrumpa un Dios que se aleja de los palacios y los oropeles y se acerca a los márgenes sociales es un acontecimiento altamente subversivo. Cuando con frecuencia no se quiere poner el Belén en muchos lugares públicos esgrimiendo la laicidad del ambiente, se comprende perfectamente. El Belén es inquietante, insurrecto. Dos mil años después el nacimiento del Mesías, se quiere relegar a las afueras de la vida.
Muchos, es cierto, miran el Belén con curiosidad o indiferencia porque no son creyentes. Otros miran el Belén con miedo porque, si lo entienden, su significado es altamente rebelde: los pobres de la tierra son aupados en el Nacimiento mientras que los ricos, henchidos de sí mismos, aparecen en toda su mediocridad lejos del Portal.
No obstante, la Navidad cristiana es un acontecimiento abierto a todos los hombres y mujeres de buen corazón. En la Navidad hay un elogio de la ternura, de la delicadeza, de la amabilidad. Dios no se endiosa, se humaniza condenando así todos los endiosamientos humanos que devienen en amargura e infelicidad.
La Navidad nos invita, pues, a vivir intensamente todo lo que nos hace más humanos. Es tiempo de escuchar, de saludar, de sonreír, de ser solidarios. Es tiempo de abrazar, de regalar y regalarnos, de reír juntos y parar el reloj para saborear la amistad; es tiempo de la buena educación, de los buenos modos, de desterrar el insulto y la calumnia, de superar diferencias políticas y buscar lo que nos une, de no negar el saludo a nadie ni darlo por perdido, es tiempo de hablar.
Es tiempo de buscar en las periferias de nuestra historia retazos de Misterio, atisbos de Luz entre los pobres, los refugiados, los desahuciados, los excluidos…los protagonistas, junto con el Niño, del permanente Belén de la Historia.
Es tiempo, en fin, de creer, de creer profundamente en el ser humano, con todas consecuencias, con sus grandezas y miserias, sus convicciones y sus dudas, urge creer en lo humano…sólo así podremos asomarnos a la fe en el Dios que ha huido del más allá para hacerse carne en el más acá. Feliz Navidad, feliz humanidad.
Texto: Josan Montull sdb
Foto: Cultura y Fe hoy

sábado, 17 de diciembre de 2016

DOMINGO IV DE ADVIENTO

1. Acaz no era ningún angelito de la gloria. Como rey de Israel tiene muy mala fama. En su delirio religioso hizo pasar por el fuego matándolo a su hijo primogénito en honor de Baal. Y después, para salvar a su pueblo, se alió con el rey de Asiria, que era como poner un zorro como guardián del gallinero. A pesar de todo Isaías lo querría convencer que no lo hiciese. Garantizándole un hijo, Dios le aseguraba la dinastía amenazada. Sería el hijo de una muchacha del palacio y se llamaría Emmanuel: Dios con nosotros.
2. Los traductores del AT al griego, comprendieron que una Virgen daría a luz un hijo. Y así la palabra de Isaías adquirió el valor de una profecía mesiánica.
3. En el momento oportuno marcado por el Padre, su Hijo Jesucristo se hizo de nuestro linaje naciendo de mujer, naciendo bajo la Ley.
Reconocido en su humanidad como un vástago del tronco de David y reconocido Hijo de Dios y Señor nuestro cuando resucitó de entre los muertos. Hombre como nosotros para comunicarnos su dignidad de hijos de Dios.
4. Jesús pues es de la alcurnia de David... Pero, si Jesús es hijo de madre virgen, ¿cómo puede ser del linaje de David?
5. San Mateo responde a la pregunta. José, descendiente de David, está angustiado porque se ha dado cuenta de que María, su prometida, está encinta sin saber él nada. No lo entiende. Pero es un hombre justo: profundamente respetuoso con la voluntad de Dios y profundamente enamorado y respetuoso con María. Como que no lo ve claro decide retirarse discretamente para no interferir en la acción del Espíritu Santo. Quiere salvar el honor de María y la vida del Niño.
6. Una inspiración de Dios lo saca de dudas y lo tranquiliza. No tengas miedo, José. María te necesita como esposo. También su hijo necesita un padre. Continúa a su lado con todo el amor y la delicadeza de un esposo enamorado. Tú eres descendente de David. A ti te corresponde inscribir al niño en el registro civil y darle un nombre y con el nombre transmitirle los derechos dinásticos de David. El niño se dirigirá a ti como a su padre. Será el hijo de David.
7. Le pondrás el nombre de Jesús porque no será un mesías convencional. Salvará el pueblo de lo que de veras lo perjudica: el pecado. Y le propondrá un programa profundamente humanizador: honra al padre y a la madre, respeta el amor, respeta la palabra, respeta la vida, ama tus enemigos, imita la generosidad y bondad del Padre Dios. Está pendiente de los pobres y huérfanos, de los forasteros y de la gente marginada, porque son el disfraz de este Mesías Salvador.
8. Y por eso el niño que nos nacerá realizará lo que Isaías profetizaba: se llamará Emmanuel. Dios con nosotros. La presencia visible de Dios entre nosotros.
9. Hagamos como José: acojamos a María y al Niño en nuestra casa y en nuestro corazón en estas Navidades y siempre. Así realizaremos su acción salvadora. Salvar al mundo del pecado y de sus consecuencias. Él será la Paz.
Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe hoy

miércoles, 14 de diciembre de 2016

POESÍA

“Contigo, mano a mano”. Así empieza un bello poema del poeta José García Nieto. Este poeta aún comenzó con nosotros este siglo, murió el año 2001, y lo más importante de su vida no son los premios que obtuvo, que fueron muchos, sino esa capacidad del alma de poner amor en aquello que se vive. Cuando un poeta lo es de verdad, - los de mentira no existen-, tiene la ternura a flor de piel y de la ternura al amor no hay más que un paso iluminado con ojos de misericordia. Este poeta fue un poeta vivo, humano, que supo unir la ética y la estética. Hacía poesía desde dentro y hacia dentro. Es la única manera de acercarse a lo de fuera.
Pero vamos al poema cuyas palabras de inicio he transcrito. Lo tituló “La partida”, e imagina que juega con Dios una partida de cartas pensando que está cercana su muerte. En el fondo se vislumbra el gran tema de la salvación y el poeta juega con las palabras. “Miro tus cartas y me ganas siempre. / Tiro las mías. / Das de nuevo. / Quiero hacerte trampas. / Y no es posible”.
Avanzando en la partida, el poeta se da cuenta de que va perdiendo. Se juega mucho, se lo juega todo. Y entonces se le ocurre un verso precioso que es el final del poema hecho oración: “ámame más, Señor, para ganarte”. Petición de honda teología. Pocas palabras para decirlo todo. La clave de la salvación es el amor de Dios. Desde él nos salvamos si lo acogemos. Y así es como se pueden ganar siempre las más difíciles “partidas” que puedan presentarse en cualquier vida. ¿Entenderemos que el amor, el recibido primero y el dado después, es la puerta de todas las viviendas?
Texto: J. Ferrer
Foto: extraído de abc.es

lunes, 12 de diciembre de 2016

LA LUZ DE LA PAZ DE BELEN YA ESTA EN ESPAÑA.

Scouts Católicos repartían desde Logroño
para toda España la luz procedente de Belén.

El domingo 11 de diciembre se inició la jornada con una recepción en el Ayuntamiento de Logroño y una comida de hermandad para 600 Scouts. Las delegaciones procedían de toda España, llegadas a Logroño para recoger la Luz de Belén. Desde 1990 se recoge la Luz de Belén procedente de la cueva del nacimiento de Jesús a cargo de los Scouts austríacos que, seguidamente, la reparten desde Viena para todo el mundo.


La ceremonia de reparto de la Luz de Belén tuvo lugar ayer por la tarde en la iglesia de Santiago el Real, presidida por mons. Carlos Escribano, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño.




El lema de este año es “Tú la llevas”, con el que se pretende que todas las delegaciones españolas de Scouts Católicos que asistieron portarán la Luz de Belén a parroquias, hogares particulares, hospitales, residencias de ancianos, prisiones y otras asociaciones.

Texto: Cultura y Fe hoy
Fotos: cortesía MSCd'Aragón

domingo, 11 de diciembre de 2016

DOMINGO TERCERO DE ADVIENTO

1. Antes a este domingo  se le llamaba de Gaudete, alegraos, estad contentos. Era el canto de entrada de este tercer domingo de adviento. Gaudete, estad siempre contentos, con un gozo expansivo, que haga felices a los demás  por la manera humilde y sencilla con que esperáis la venida del Señor que ya está cerca.
2. La primera lectura remarca la alegría por el próximo regreso a la patria después de un largo exilio. Hasta la tierra lo celebra adornándose con las mejores galas expresión de la presencia gloriosa del Señor. Con el regreso parece que hasta la salud mejora y con ella el espíritu: no tengáis miedo. Abrid los ojos y los oídos para ver y la intervención eficaz del Señor. Él nos quiere libres y felices celebrando con fiestas y algazara la liberación. La restauración de la naturaleza, descrita como prosperidad, felicidad e integridad física, tiene que ir acompañada de un progreso espiritual.
3. Pero los cambios en la naturaleza y en la sociedad son lentos: como la cosecha que se hace esperar meses. De nada sirve ponerse nerviosos ni quejarse. Santiago anima a aguantar las contrariedades y los insultos o malos tratos que a menudo comporta la fidelidad a Dios y a los otros. Es una paciencia activa, una paciencia que mientras soporta la dificultad, trabaja para preparar el cambio de situaciones.
4. Pero hay momentos en que la paciencia se acaba y apunta el desánimo, la oscuridad, la sospecha. ¿He trabajado en vano? ¿Todo el que hago y digo vale la pena? Es la situación penosa de Juan Bautista. Ha anunciado una intervención fulminante de Dios. El trigo al granero. La paja al fuego. El hacha apuntando a la raíz del árbol estéril. Los sabios y los santos que acudían a bautizarse eran una raza de víboras; unos inconscientes que se creían los únicos hijos de Abrahán sin imitar su conducta.
5. En la cárcel Juan oye hablar de Jesús. Pero el   Mesías que él anunciaba no tiene nada que ver con el justiciero que actúa sin contemplaciones. Y le envía unos mensajeros que le hagan la gran pregunta: ¿Eres tú el que había de venir o  tenemos que esperar a otro?
6. La respuesta la encuentra en la palabra de Dios y en los signos que la acompañan. Jesús expresa su misión mediante el compromiso con los pobres y los desvalidos: los cojos andan, los ciegos  ven, los leprosos quedan puros, los sordos  oyen, los muertos resucitan, los desvalidos sienten el anuncio de la buena nueva. Jesús con su opción por los pobres y los excluidos cumple lo que otros profetas anunciaban. Juan con esto  tuvo bastante. Comprendió y reconoció que  había otra manera de preparar los caminos del Señor.
7. Jesús no desautoriza a Juan. Al contrario, le tributa un elogio extraordinario. No ha nacido de mujer ninguno como Juan Bautista. Con su actuación como profeta enamorado de la Palabra de Dios se ha atraído la inquina y la enemistad de los poderosos que no han parado hasta encarcelarlo. Austero, decidido y valiente. No es  una caña sacudida por el viento ni un adulador de los poderosos.
8.   Mientras los otros profetas anunciaban al Mesías para un futuro más o menos lejano, Juan ya lo señala como presente en la persona de Jesús.  Pero se queda en el límite entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Por eso el cristiano más insignificante está en mejor situación que Juan porque está de lleno en el Nuevo Testamento, en la Alianza nueva. Disfruta como presente de Jesús que Juan señalaba.

9. Alegrémonos pues y no busquemos a Jesús ni en el pasado ni en el futuro, sino en el ahora y aquí de la Eucaristía y en la ahora y aquí de cada hermano nuestro, especialmente si entra en la lista de los oprimidos y de los hambrientos, de los presos y de los ciegos, de los vencidos y de los forasteros, de las viudas y de los huérfanos que son las personas más amadas de Jesús.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: monasterio cisterciense de La Palma

miércoles, 7 de diciembre de 2016

INMACULADA CONCEPCION

1. Empezamos bendiciendo y dando gracias a Dios y Padre... Toda Eucaristía es acción de gracias. Pero hoy tiene un cariz especial: El Dios y Padre, que bendecimos, nos ha bendecido primero – a todos, sí, sin dejar a nadie- con los mejores deseos de bien y de felicidad. Cuando pensaba en nosotros, nos quería cómo él, santos e irreprochables. Para hombres como nosotros, era demasiado y quizás no lo lograríamos; por esto, como nos amaba como hijos y quería que fuésemos como su Hijo Jesucristo, el Amado, decidió por amor que él se hiciera hombre como nosotros para que nosotros pudiéramos ser hijos como Él. ¿Cómo no estarle agradecidos?
2. Pensando en este ideal,  Dios creó a Adán y Eva a su imagen y semejanza. Quedó tan contento que les confió la creación para que la completaran y la cultivaran como el jardín preferido. Así pudo Él descansar. Dice la Biblia que disfrutaba paseando con ellos por el jardín cuando el relente de la tarde convidaba a tomar el fresco relajados. Valía la pena disfrutar de la gran familiaridad y armonía de la pareja humana con Dios, y de los animales y la creación entera con la pareja humana.
3. De pronto preguntó: Adán, ¿donde estás? Eva, ¿que ha ocurrido?  Caín, ¿dónde está tu hermano Abel? Son preguntas que Dios hace y nos hace. Todos se habían escondido.  ¿Por qué os escondéis? ¿De qué o de quien tenéis miedo? ¿No  teníais bastante con ser lo que erais –imagen y representantes de Dios – que por una miserable ambición os habéis vendido lo mejor de lo que sois? - Es que la mujer... -Es que la serpiente... -Es que ese pelmazo de Abel... Ya vale, de momento vais a disfrutar de lo que habéis escogido. Y con el paraíso perdieron la familiaridad con Dios. Pero Dios, siempre misericordioso, anunció que llegaría un día en que las serpientes de la ambición o de la envidia o de la necedad serían aplastadas por este Adán y Eva que hoy se han visto engañados.
4. Es lo que celebramos hoy. Dios, en vez de modelar unas figuras nuevas con barro nuevo, se sirvió del mismo barro para formar tanto a su Hijo cuando se hiciera hombre, como a su Madre María. Le  ha salido bien y hoy nos invita a celebrarlo. No ha buscado a su madre entre las sabias, las guapas, las poderosas, las célebres según la gente en una ciudad capital del poder o de la ciencia o de la moda. La ha buscado en un rincón de mundo, en Nazaret. Solo tiene un título: es mujer y nada más que mujer. Por esto puede quedar llena de Dios. Cualquier mujer y cualquier criatura humana se  podrá sentir identificada con ella. Una mujer que responde plenamente al ideal de Dios desde el primer momento de su existencia en el seno de santa Ana.  Totalmente libre y responsable. Immaculada, sin mancha alguna ni tropiezo que le impida ser lo que es y lo que será.

5. Y esta mujer,  a sus 12-13 años, recibe un día el anuncio del ángel Gabriel. Alégrate, tú que tienes el favor de Dios. Dios cuenta contigo para rehacer la humanidad que Adán y Eva, la pareja del paraíso y tantas parejas humanas de hoy no logran poner al nivel querido por Dios. - María, le dice el ángel, esta obra impresionante depende de ti.
6. María se lo piensa, pregunta, escucha,  expone sus dificultades. Dialoga. Dios para sus obras no emplea robots con preguntas y respuestas  prefabricadas sino con personas libres y responsables. En otros tiempos Dios conversó con Abrahán, con Moisés y con los profetas. Contó también con las grandes matriarcas de Israel: Sara, Débora, Ana, Ester, Judit... Les confió misiones importantes. Pero para la obra más importante de la historia de la humanidad ha contado con María. Todo depende de ella. Heme aquí. Soy la esclava del Señor. No temas, María, Dios te ha preparado para esta hora. El Espíritu que te ha acompañado desde el primer latido de tu vida, completará en ti la obra de Dios. Y el Verbo –la Palabra de Dios- se hizo uno de nosotros y entre nosotros plantó su tienda.
7. Con razón nos podemos alegrar y dar gracias a Dios. Sí, repitamos con el salmo: Cantad al Señor un cántico nuevo: ha hecho obrado maravillas. Los confines de la tierra han contemplado la acción salvadora nuestro Dios. Aclama al Señor tierra entera, gritad, vitoread, tocad.
8. De este modo preparó Dios la Navidad de su Hijo. Sigamos  el modelo de María y pidamos: Espíritu Santo que formaste a Jesús en María, forma a Jesús en mí...

Texto: J. Sidera cmf
Foto: Manchester Marian Procession 2016

SAN JOSE DE CALASANZ: 400 AÑOS DE CONGREGACION Y 250 AÑOS DE CANONIZACION

Queremos hacer un pequeño homenaje a la figura de san José de Calasanz y a la congregación escolapia en el 400 aniversario de su fundación y también en el 250 aniversario de su canonización.
El mejor recuerdo es acudir a la cuna de san José de Calasanz, es decir, a la localidad de Peralta de la Sal. Allí se encuentra una comunidad de religiosos que cuidan, entre otras funciones, del santuario calasancio, situado exactamente en el solar de la casa en donde nació nuestro santo.

De la mano de uno de ellos recorremos algunas dependencias del santuario: la iglesia cuyo presbiterio ocupa el solar natal, el claustro y otra sala en la que disponen de varios belenes de todo el mundo, integrado dentro de la Ruta del Belén de Aragón (www.rutadelbelen.es). Es lugar de encuentro, de reuniones y de celebraciones.



Educar, anunciar, transformar. Gracias san José de Calasanz.
Texto: Cultura y Fe hoy
Video: Fundación Itaka Escolapios
Fotos: Cultura y Fe hoy

martes, 6 de diciembre de 2016

LIBROS: ¿DÓNDE VIVE DIOS? de Charles Delhez

¿Dónde vive Dios? ...y 101 preguntas más.
El autor Charles Delhez responde con sinceridad, inteligencia y sencillez.
¡Unas respuestas que elevan el espíritu y el corazón!

Editado por Editorial Verbo Divino. PVP 21'30 euros.

lunes, 5 de diciembre de 2016

"LA MAYOR CORRUPCION..."


DOMINGO II DE ADVIENTO

1. Todo lo que dicen las Escrituras es para instruirnos, para que la fuerza y el consuelo que nos dan nos ayuden a mantener firme nuestra esperanza. Si alguna página de la Biblia nos trae consuelo y esperanza es la de hoy. Consuelo y esperanza es la maravilla que nos espera. Cuando todo parecía que se había secado y cuando solo  quedaba el tronco desnudo,  Isaías ve cómo del tronco seco  –que representa la dinastía de David-   nace un vástago excepcional: el Mesías. Sobre él reposará el Espíritu del Señor: la sabiduría de Salomón, la fuerza de David y el conocimiento y plena conexión con Dios de los profetas. Un rey ideal.
2. Un rey justo: su rasgo esencial es la justicia, orientada especialmente hacia los desvalidos y marginados, porque está convencido de que en cada uno de ellos está toda la dignidad de los hijos de Dios que, al parecer, habían acaparado para si los ricos y los poderosos de este mundo junto con el poder y la riqueza.
3. Como fruto de su gobierno ideal, se producen un cambio profundo en las relaciones humanas y con la naturaleza.  Hombres y naturaleza reanudan las relaciones rotas o poco fluidas. Es una perspectiva utópica, pero posible porque el conocimiento de Dios –la relación personal y viva entre Dios y los hombres- lo llenará todo. El hombre hará suyo el proyecto de Dios expresado en el paraíso primordial.
4. Pero la realidad es terca. Dios la quiere transformar no a base de milagros o de intervenciones fulminantes sino partiendo de la conversión de los corazones. La imagen del Bautista es impresionante. La vida austera en el comer y en el vestir señala a un hombre plenamente abierto al proyecto de Dios: nadie lo podrá acusar de alianzas con las fuerzas que abusan de este mundo y lo malogran. 
5. Juan anuncia que Dios se dispone a intervenir como rey en este mundo. Hay que prepararle el camino. Hay que atravesar un desierto que ha hecho difícil la relación del hombre con Dios y de Dios con el hombre. Allanar los caminos para el encuentro de Dios con su pueblo, el camino hacia la libertad de los israelitas esclavos en Babilonia.
5. Reconocerse pecadores y hacerse bautizar. El bautismo simboliza la conversión.  Sumergiéndose en el Jordán la gente expresa su disposición a empezar la nueva vida del nuevo pueblo de Dios. Y actualiza la antigua historia de Israel que se salvó atravesando el mar al salir de Egipto.
7. Entre la gente que acude a bautizarse se cuentan los líderes religiosos, políticos y sociales que causaron la deportación del pueblo a Babilonia. El lenguaje de Juan al verlos es directo y terrible. Seguro que nuestros contemporáneos no lo soportarían. ¿O es que lo soportaríamos nosotros? Se creen los santos del país y son víboras, serpientes de veneno mortal. Aprovechan la Ley para saltársela quedando con la conciencia tranquila, exigiendo a los otros lo que ellos son incapaces de cumplir. Dicen y no hacen, dirá de ellos más adelante Jesús.
8. Piensan que sin ellos Israel no sería. Están convencidos de que con ellos empiezan y acaban los hijos de Abrahán. Pues no: Dios no los necesita. Puede sacar de las piedras hijos de Abrahán, gente humilde, pobre y maltratada, que recorrerán contentos y agradecidos el camino de fe del gran patriarca. Más adelante Jesús les dirá que tienen el ADN del diablo, que es mentiroso y padre de la mentira, el destructor de la obra de Dios en el hombre.
9. El juicio de Dios es severo: El hacha ya apunta a la raíz. Hay que convertirse. Vivir de acuerdo con los principios que se predican. El Mesías no se contentará con el agua. Su bautismo será de fuego, el fuego del Espíritu que purifica el oro liberándolo de la escoria. El bieldo que separa el trigo de la paja. Es la fuerza del Espíritu purificador y creador.
10. Escuchemos el llamamiento de Juan a la conversión. ¿Convertirnos de qué? San Pablo nos  da una pista: aceptarnos mutuamente tal como Cristo, que nos espera, nos acoge y nos ama. Hagamos nuestra su oración: Que Dios, que os alienta y os conforta con la paciencia y el consuelo os conceda tener entre vosotros los mismos sentimientos de Jesucristo, de modo que, unánimes, a una voz glorifiquéis a Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Esta actitud será la mejor preparación para la navidad. Un adviento saludable.
Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe hoy

viernes, 2 de diciembre de 2016

PELICULA "SI DIOS QUIERE" DE EDOARDO MARIA FALCONE

SI DIOS QUIERE (Sonrisas piadosas)
Si Dio vuele. (Italia 2015)
Dirección: Edoardo Maria Falcone
Intérpretes: Marco Giallini, Alessandro Gassman, Laura Morante,Ilaria Spada, Edoardo Pesce, Enrico Oetiker, Carlo Luca De Ruggieri,Giuseppina Cervizzi
Guión: Edoardo Maria Falcone, Marco Martani
Música: Carlo Virzì
Fotografía: Tommaso Borgstrom

De vez en cuando la cinematografía nos regala comedias amables que, entre sonrisas y carcajadas, nos lanzan sin tapujos mensajes de humanidad e invitaciones a ser mejores. Tal es el caso de esta interesante “Si Dios quiere” del novel director Edoardo María Falcone.
Tomasso es un prestigioso cirujano, con un carácter endiablado y poco sociable, que va mezclando su mala educación manifiesta con un militante ateísmo del que se enorgullece y proclama. En su lujosa casa vive con su esposa Blanca, antaño revolucionaria y ahora devenida en una burguesa refinada, su insulsa hija Carla, mimada y superficial, y Andrea, su hijo de 20 años que cursa brillantemente medicina y tiene ante sí un futuro prometedor emulando a su padre.

Un día Andrea reúne a la familia para darles una noticia importante. En la reunión no falta tampoco Giani, el compañero de Carla, un tontaina profesional de turbios negocios inmobiliarios. Cuando Andrea comunica que tiene vocación sacerdotal, la crisis familiar estalla y se provoca una catarsis en toda la familia que se propone localizar al cura que, supuestamente, ha animado la vocación de Andrea.
Con un arranque excelente, la película discurre de modo estupendo presentando las diversas situaciones dotadas de comicidad, entre ellas resulta particularmente interesante el encuentro del médico no creyente con el sorprendente sacerdote de un pasado algo turbio. Entre los dos surge una difícil relación que irá cristalizando en una curiosa amistad.
Hay en el film una intuición muy loable: la dificultad que tiene nuestra sociedad actual en acoger el hecho religioso sin empañarlo por ninguna sospecha. Han caído –afortunadamente- muchos prejuicios en nuestro mundo: el de la relación de las culturas, el de la homosexualidad…Situaciones que antaño eran consideradas sospechosas cuando no condenadas, hoy son afortunadamente acogidas con más normalidad (si bien aún hay camino que recorrer). Sin embargo, el hecho religioso, antaño omnipresente en todos los ámbitos, hoy es visto como sospechoso por parte de muchos. Estamos preparados para aceptar la condición sexual, las opciones y las preferencias de los hijos…pero vemos como extraña y anormal la vocación religiosa, tan anormal que hay que protegerse de ella.
De esa premisa parte Falcone, de esa intransigencia disfrazada de progresismo para acoger las opciones religiosas comprometidas. Y en ese empeño Falcone sale victorioso porque presenta una comedia de enredo entretenida y vital que consigue pronto la fácil complicidad del espectador.
El protagonista está estupendo, Alessandro Gassman borda el papel del médico que entra en contacto con la Iglesia y ve cómo todas sus convicciones se tambalean. Los secundarios, como en las comedias italianas clásicas, son excelentes, destacando Edoardo Pesce en el papel del imbécil yerno acompañado de un detective inútil y falso. Juntos se convierten en una troupe cómica que provoca situaciones hilarantes y dignas de la mejor comedia italiana.
El ritmo ágil y el correcto metraje hacen que la película se vea muy bien y entretenga de principio a fin.
La película es una simpática llamada a la tolerancia; cuando los personajes se conocen, caen los prejuicios y se van humanizando. Al entrar en relación con lo religioso, los personajes se ven sorprendidos en sus propias trampas y se van transformando. Y es que el prejuicio surge del desconocimiento, de esa mirada corta y mezquina que empieza por uno y acaba por uno; cuando levantamos los ojos y miramos al otro desde el respeto y las ganas de conocerlo, aprendemos más sobre nosotros mismos. Como se muestra en las últimas escenas del film. cuando nos acercamos a las personas que con sinceridad buscan a Dios, nos descubrimos capaces de hacernos preguntas profundas que habíamos antes relegado.
Divertida, sencilla, tierna y humana, “Si Dios quiere” es una película que nos anima con simpatía a mirar las opciones religiosas desde el respeto más profundo. Lo demás son prejuicios cobardes de los que la película se carcajea.

Texto: Josan Montull sdb
Foto: foto fija trailer

lunes, 28 de noviembre de 2016

NUEVAS TECNOLOGIAS PARA LA COMUNICACION AL SERVICIO DE LA EVANGELIZACION

En Zaragoza se desarrolló esta jornada
con más de un centenar de participantes.
El pasado sábado 26 de noviembre y organizado por la delegación de medios del arzobispado de Zaragoza, tuvo lugar en el seminario diocesano una “Jornada de formación en nuevas tecnologías de la comunicación”, dirigido a personas con interés por aprender nuevas herramientas para evangelizar-comunicar en el siglo XXI.
Abrieron y cerraron la sesión José Antonio Calvo (director de Comunicación del arzobispado de Zaragoza y vicerrector del Seminario Metropolitano) y José Mª Albalad (periodista y docente en la universidad San Jorge).
Se desarrollaron cuatro talleres:
Crea y gestiona tu propia página web, un escenario vivo en internet, a cargo de Jesús Fuertes (@jfuertest).
Facebook y Twitter: cómo sacar partido a las redes sociales, a cargo de Pablo Vadillo (@VadCos).
Diseñar carteles con gancho sin morir en el intento, a cargo de Rocío Álvarez.
Vídeos creativos: ofrece tu mensaje de forma dinámica y atractiva, a cargo de Fabio Elías Losada (@fabiolosada).



Asistieron a la jornada de formación más de un centenar de inscritos, fundamentalmente aragoneses. Se planteó continuar con los encuentros y fomentar la colaboración. La jornada se desarrolló con éxito, siendo la primera ocasión que se realiza un encuentro de estas características en Zaragoza.

Texto y fotos: Cultura y Fe hoy

sábado, 26 de noviembre de 2016

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

1.  Adviento significa llegada, advenimiento, venida. Una venida esperada, pero sin que sepamos cuándo ni dónde. Como un ladrón, dice Jesús.  Evocamos la venida de Jesús en Belén largamente anunciada. Y esperamos su venida definitiva que dejará nuestro mundo definitivamente arreglado. Y entre una venida y otra, esperamos encontrarnos con Jesús ahora y aquí.
2. Alerta: hay una pequeña trampa. Mientras celebramos el ayer y esperamos el mañana, podemos dormir plácidamente soñando con ángeles o demonios que nos distraigan del AHORA y AQUÍ que es el cuándo y el donde en que nos encontraremos con Jesús que viene.
3. De hecho en el evangelio de hoy Jesús no  anuncia  el fin DEL mundo sino el fin de UN mundo. Y dice que su venida será lo más discreta e imprevista que se pueda imaginar. Como en los días de  Noé, dice Jesús.  Noé preparó el arca donde refugiarse él y todos los animales domésticos y salvajes para cuando sobreviniera el diluvio. Entre tanto la gente hacía la vida normal, trabajando honradamente y casándose,  comiendo y bebiendo, divirtiéndose y riéndose de Noé. Poco más o menos como nosotros ahora: vamos a misa, o al fútbol, o al trabajo o a las infinitas diversiones que se nos ofrecen en cada esquina. ¿Se han fijado? La sección de cultura de los medios de comunicación se reduce toda en espectáculos, diversiones, deportes, en novelas y otras distracciones? Vivimos alienados, fuera de nosotros.
4. Llegó el diluvio, hubo un terremoto devastador, vino el tsunami imprevisto: muertos, heridos, personas y gente salvándose por los pelos y las casas cayendo unas encima de otras, quedando en pie pocas o ninguna. Muchas personas se encontraron de repente con que Dios le pedía cuentas de su vida. Si lo hubiésemos pensado antes... Es que el ladrón no avisa, dice Jesús. Por eso hay que estar atentos y vigilantes.
5. Es ahora cuando nos jugamos la salvación, es ahora cuando nos relacionamos correctamente con Dios, con las personas, con la naturaleza. La ignorancia del día y de la hora choca con la certeza de que el Hijo del Hombre vendrá. Más  aún:  ya está aquí disfrazado de forastero, de migrante, de enfermo, de marginado...
6. Velad, pues, porque ignoráis el día en que vendrá vuestro Señor. Vendrá a la hora que menos pensamos. Es lo que nos recomienda san Pablo: velad. Sed conscientes del momento en  que vivís. Basta de dormir; ya es hora de levantarnos.  Estas palabras convirtieron al que pronto sería san Agustín.  Comportaos dignamente como pleno día. Evitar el abuso en comidas o bebidas. Nada de lo que nos distraiga de lo esencial. Autodominio. Nada de riñas y de envidias. Que vuestro vestido sea Jesucristo, el Señor.
7. De hecho el adviento es una invitación a vestirnos de Jesús. Todo el año litúrgico con la misa de cada domingo es una invitación a tomar conciencia de lo que somos y de lo que queremos ser como cristianos. Vivir despiertos y acicalarnos, según el modelo Jesús. Desde las pajas del pesebre hasta el calvario y el domingo de Pascua; y el de Pentecostés con el don del Espíritu Santo.
8. Isaías nos propone una tarea espléndida por este adviento. Primero, aceptar la invitación del Señor a andar a su luz. Segundo: aplicar atentamente oído y  corazón a Dios para aprender sus caminos que son caminos de paz: de las espadas forjar arados y de las lanzas podaderas. Convertir las armas destructivas, todo lo que nos destruye y destruye, en elementos de construcción. El ingenio que ponemos en mantener nuestras  diferencias  ponerlo en crear la paz basada en el amor y la justicia, en la libertad y en la fraternidad. Es poco lo que podemos hacer en un mundo de tanto odio, tanta guerra y de tantos intereses. Pero podemos proclamar el mensaje que resonará en la nochebuena: Paz a los hombres en quienes Dios se complace. Procuremos mostrarnos dignos de tal amor. 

Texto: J. Sidera cmf
Foto: aciprensa