jueves, 31 de diciembre de 2015

SANTA MARIA, MADRE DE DIOS

1. El año nuevo se abre con una bendición solemne. Que Dios nos mire con una mirada clara, luminosa, y nos otorgue el don de la paz,  la prosperidad, la buena armonía. También yo que deseo que esta bendición solemne descienda abundosa sobre todos y cada uno de vosotros durante todos los días del año que comenzamos.

2. Hoy es también la jornada de La PAZ, el don mesiánico por  excelencia, la salvación que Jesús nos trae. Él ha hecho de todos los pueblos distintos y diferentes uno sólo, reconciliándolos entre ellos y pacificándolos con Dios. La paz es un regalo de Dios pero se también un valor humano que hay que cultivar en el plan social,  político, económico…  Es la dimensión efectiva de la convivencia humana. Un paz que descansa en cuatro pilares: la verdad, la justicia, el amor y la libertad: los cuatro pilares de la casa de la paz abierta a todo el mundo. El papa Juan Pablo II recordaba ante la guerra al  Kósovo. “Nada se pierde con la paz y todo se pierde con la guerra”. Y en la ONU el Papa Pablo VI clamó: ¡Nunca más los unos contra los otros! Si queréis ser hermanos, dejad caer de vuestras manos en tierra las armas. No es posible amar empuñando armas ofensivas. (Pablo VI a la ONU 4-10-1965) No hay paz sin justicia y sin libertad. Hay que ser muy valiente para promover estos valores.

3. Es curioso que a principios de año y en la jornada mundial de la Paz, la Iglesia nos ponga ante los ojos a la persona de Santa María, la Madre del Señor... La encontramos en Belén con José y el Niño acostado en el pesebre. Están también los pastores atónitos viendo al Mesías y Señor a su mismo nivel, a ras de tierra. José circuncida al Niño y le pone el nombre de Jesús, Dios Salvador y lo inscribe oficialmente en el pueblo de Israel. Será Emmanuel, Dios con nosotros. María no acababa de comprender todo el que ocurría a su alrededor. Pero observaba atentamente y lo guardaba todo en su corazón.
4.  Al empezar el año, san Pablo nos recuerda que Dios envió a su Hijo  nacido de mujer y sometido a la  Ley y hecho uno de nosotros para enseñarnos a vivir como hijos libres y no como esclavos. A vivir de dentro afuera, practicando el bien como una exigencia de lo que somos como hijos de Dios y hermanos, y no como exigencia de leyes o estructuras impuestas desde fuera. El Padre del cielo nos ha infundido su Espíritu que dentro de nosotros clama: ABBÀ, Padre. Nos enseña el Padre Nuestro como una plegaria y como un programa de vida. Un programa que san Pablo reducía a tres palabras: Sobriamente, ecológicamente, respetando la naturaleza. Con justicia: respetando los derechos de los otros como hijos que son de Dios y hermanos nuestros. Y con piedad: respetando los derechos de Dios, nuestro Padre que nos ama, nos perdona y nos enseña a perdonar. Un buen programa por el año de la misericordia que estamos viviendo los cristianos.

5. Para concedernos a su Hijo, el Padre contó con la generosidad, sencillez y decisión de Santa María. La obra más importante de todos los siglos Dios la confió a una mujer. Dios esperó su consentimiento: Aquí me tenéis, Señor.  Y el Espíritu Santo formó en ella al Hijo de Dios hecho hombre, Jesús. María es un modelo para nosotros. Dios cuenta con nosotros como contó con María. Y el Espíritu, que en nosotros clama Abbà Padre, también formará a Jesús en la Iglesia y en nosotros si encuentra la misma actitud generosa de María. Espíritu Santo que formaste a Jesús en María forma a Jesús en nosotros.

FELIZ AÑO NUEVO.




Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe hoy

domingo, 27 de diciembre de 2015

LA SAGRADA FAMILIA

1. Jesús quiso prescindir de muchas cosas al hacerse uno de nosotros. Pero no quiso prescindir del  calor,  del amor, del ambiente familiar donde aprendió a vivir, a rezar, a trabajar, a callar, a pensar, a hacerse hombre preparado para la gran misión que tenía confiada. Un hogar donde Jesús, bajo la atenta mirada de José y María,  iba creciendo en sabiduría y gracia ante Dios y ante la gente.
2. Para hablar hoy de la Sagrada Familia permítanme que aproveche unas palabras del papa Francisco en una homilía en que  reflexiona sobre ella a partir del acróstico o de cada letra de la palabra FAMILIA.

F. La familia tiene una misión: Formar las generaciones nuevas en el amor auténtico, serio y profundo, no como cosa de usar y tirar. El amor auténtico, fecundo y perpetuo es el camino privilegiado para salir de sí mismo y abrirse al otro, para superar la soledad, para buscar y vivir la voluntad de Dios. El matrimonio es el “espacio” en que se expresa como en ninguna parte el amor divino. La vida, toda vida, es sagrada; y la unidad y la  indisolubilidad del matrimonio son una señal de la gracia de Dios y de la capacidad humana de estimar profundamente.

A. Ir hacia los demás: una Iglesia encerrada en sí misma es una Iglesia muerta; una Iglesia que no sale de sus murallas para buscar, acoger y conducir a las personas hacia Cristo es una Iglesia que traiciona su misión y su vocación. Y lo mismo podemos decir de una familia cristiana abierta, acogedora,  transmisora del conocimiento y del amor de Jesucristo.

M. Manifestar y difundir la misericordia de Dios a las familias necesitadas, a las personas abandonadas, a los ancianos arrinconados, a los hijos desorientados por la separación de los padres, a las familias que luchan para apenas sobrevivir, a los  pecadores que llaman a nuestra  puerta y a los alejados, a los que se sienten heridos de cuerpo y alma, a las parejas laceradas por el dolor, la enfermedad, la muerte o la persecución. Un campo inmenso abierto a la bondad y a la misericordia y que por fortuna tantas familias tienen en cuenta.

I.  Iluminar las conciencias, a menudo atacadas por dinámicas perversas y sutiles, que pretenden ocupar el lugar que corresponde a Dios Creador. Hay que desenmascararlas, esas dinámicas y combatirlas en cuanto ofenden la dignidad del matrimonio y de las personas.

Aquí la ortografía italiana nos hace una mala jugada, porque expresa el dígrafo elle con tres letras: Gli . Por esto el acróstico contiene las letras  g, l y la i.  Famiglia. Continúa pues el Papa:
G. Ganar y rehacer la confianza en la Iglesia, seriamente maltrecha por el comportamiento y por los pecados de sus hijos. Los escándalos cometidos por algunos clérigos han  debilitado la credibilidad  de la Iglesia y han oscurecido su mensaje salvador. 

L. “ Laborar”, trabajar eficazmente para sostener y alentar a las familias sanas y fieles, a las familias numerosas que a pesar de la fatiga del día a día continúan dando un testimonio de fidelidad a la enseñanza de Jesús y de la Iglesia.

I. Idear,  inventar una nueva manera de formar la familia basada en el evangelio y respetuosa con las diversidades culturales. Que transmita la Buena Nueva con un lenguaje positivo, inteligible y optimista. Que aparte de los jóvenes y no tan jóvenes, el miedo de asumir compromisos definitivos. Que  tenga en cuenta especialmente a los hijos que son las víctimas inocentes de las tensiones y peleas familiares. Que la preparación al sacramento del matrimonio no tienda a salvar las apariencias y los formalismos, sino que  se ocupe sobre todo de educar a los novios para asumir un compromiso de toda la vida.

A.  Amar, amar sin condiciones a todas las familias y especialmente a las que pasan momentos difíciles. Ninguna familia debería sentirse sola o excluida del amor o del abrazo de la Iglesia. El verdadero escándalo es el miedo de amar y de expresar concretamente este  amor.

Para terminar recordemos los consejos que san Pablo  daba a los cristianos de  Colosas: Sois elegidos de Dios, miembros de su pueblo y tiernamente amados. Vestíos pues de misericordia entrañable, de afabilidad, de humildad, de dulzura, de paciencia.  Sobrellevaos mutuamente y perdonaos con la misma generosidad con que el Señor os ha perdonado. Y por encima de todo esto, poned el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada.  ¡Y sed muy agradecidos!


Texto: J. Sidera cmf
Foto: familiasinvencibles.org

sábado, 26 de diciembre de 2015

NAVIDAD Y MISERICORDIA

Si no le gusta este título… ¡es que no hay otro! La Navidad se puede titular como uno quiera… pero no conviene hacer fábulas de la realidad. Y la realidad es, afortunadamente, aquí hay que decir sin ningún acomplejamiento, ¡gracias a Dios!, la que es: pura y gratuita misericordia.

La verdad de la Navidad es la Encarnación, hacerse carne humana, Dios. Y esto es un misterio de misericordia. ¿Por qué otra razón pudo tomar Dios carne humana? ¿El que está en lo más alto puede llegarse a lo más bajo por otra razón distinta que la razón del amor?  Poner motivos distintos a la misericordia en la Navidad es, al menos, tan inexacto, por decir algo, como querer presentar el amor hablando de dinero. ¿Y qué hay que hacer ante la misericordia?: asombrarse primero y, segundo, agradecer. ¿Se parece esto en algo a algunos, al menos, eslóganes publicitarios de la  Navidad? Pero punto y seguido. El asombro y el agradecimiento promueven la oración hacia dentro y el compromiso hacia fuera. ¿Ustedes creen que la Navidad de las afueras de Belén, la que fue de verdad, se puede recordar, o mejor, revivir, sin rezar y sin tener misericordia con los que están con uno, esté donde esté, uno, y estén como estén, los otros? Algunos se han atrevido, en la Navidad de este año, ¡qué osadía!, a “colar”, en medio de otros colores de fácil propaganda, imágenes de campos de refugiados, de niños solos y hambrientos de amor y de pan, de casas destruidas y de pueblos que lloran todas las ausencias.
Punto y aparte. No se puede robar nada. Así que muy mal si nos roban la Navidad. Robar es cambiar el nombre, ocultar “belenes”, escribir christmas con textos que nada de nada de la verdad de la Navidad, secularizar o desnaturalizar lo que es, pura y simplemente, y, ¡gracias a Dios, religioso y sobrenatural, etc. etc.
Punto final. Feliz Navidad… de la verdadera. 


Texto: J. M. Ferrer
Fotos: Cultura y Fe hoy

viernes, 25 de diciembre de 2015

DIA DE NAVIDAD

1. Acabamos de leer unas palabras muy bonitas de la carta a los Hebreos cristianos: En el pasado muchas veces y de muchas formas habló Dios a nuestros padres por medio de los profetas. En esta etapa final nos ha hablado por medio de su Hijo, a quien nombró heredero de todo, y por quien creó el universo.
2. ¿Cuándo y cómo nos ha hablado Dios? Nos ha hablado y nos habla en este Niño, que vemos en un pesebre acariciado por su madre, acompañado de san José, contento con la algazara de los pastores y de la chiquillería. Verdaguer, mirándolo con ojos y corazón de poeta enamorado, nos dice en cuatro versos todo el que se puede decir de Jesús: Ses blanques manenetes, petites com són, sent tan petitetes formaren el món... Sus  blancas  manecillas, pequeñas cual son, hicieron la tierra, formaron el sol...
3. Este Niño nos hace sentir la voz de Dios en la creación: Mil  gracias  derramando,  pasó miedo estos  sotos cono  presura, y  yéndolos  mirando, cono sola su figura vestidos los dejó de fermosura. San Pablo dice muy bien dirigiéndose a los cristianos de Roma: Lo invisible de Dios, su poder eterno y su divinidad, se hacen reconocibles a la razón, desde la creación del mundo por medio de sus obras. Aunque conocieron a Dios, no le dieron gloria ni gracias, sino que se extraviaron con sus razonamientos. En vez de ir hacia Dios, se pararon en las cosas y en determinadas personas,  las convirtieron en dioses y las adoraron. Es la idolatría.
4. Entonces el que es la Palabra se reservó en el gran campo del mundo un huerto especial, donde sembró y cultivó las semillas de luz y de vida para diseminarlas por todo el mundo. Se escogió el pueblo de Israel y le dio a Moisés y los profetas y maestros y sabios. Era una palabra explosiva, destinada a todo el mundo, sin distinción de razas ni de fronteras. Pero la enjaularon en la letra y en los libros, tan sagrados como la Biblia y la tradición. Y sin darse cuenta se hicieron un Dios y un Mesías a su medida. Y cuando se presentó el Mesías real, en la forma que no esperaban, lo rechazaron. Vino a los suyos y los suyos no lo acogieron.  Recordemos a José y a María llamando a las puertas de Belén.  No hay lugar para ellos… O Jesús presentándose en Nazaret, que por poco no lo despeñan.
5. Y como que ni la creación ni la Biblia hablan bastante claro, ahora, en estos días que son los últimos, nos ha hablado en la persona del Hijo.  Se dispone a hablarnos directamente. No viene a nosotros para hacernos dioses, sino a enseñarnos a ser hombres y nada más que hombres. Y el Hijo, que era Dios y que convivía con el Padre, tomó la condición humana. Se hace carne de nuestra carne, uno de nosotros. A ver si nos damos cuenta de lo que somos y de lo que valemos.
6. En este Verbo, en esta Palabra humanada, se  esconde toda la ternura y la fidelidad de Padre Dios hacia nosotros. A Dios nadie lo ha visto nunca. Y no lo veremos si no lo sabemos ver  y lo encontraremos donde está Jesús: anda con nosotros como uno de nosotros. Y en su andar, en todo lo que dice y en todo lo que hace nos revela a Dios y nos descubre nuestra condición de hijos de Dios y de hermanos. Sólo  pone una condición: que lo acojamos con fe y con amor. Con el mismo amor con que Él nos ama, con la misma confianza con que confía en nosotros y con la misma  humanidad con que nos humaniza. Cuanto más imagen y semejanza de Dios seamos, más humanos seremos. Y cuanto más humanos seamos, más transparentaremos la presencia de Dios en el mundo. 

Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe hoy

NOCHEBUENA DEL 2015

1. En medio de tantas luces por las calles y de tanta música ruidosa de aire más o menos navideño, da la impresión de que mucha gente anda a tientas sin  ver y sin enterarse de lo que ocurre en esta noche. El pueblo que avanzaba entre tinieblas ha visto una luz grande... Acreciste la alegría. La presencia amorosa del Señor nos envuelve a todos como envolvió a los pastores, que ocupaban el escalón más bajo en la sociedad de su tiempo. De los pastores decía un poeta: No han estudiado ni han aprendido, son igual que una mata de ruda, no saben nada de nada... Y sin embargo son ellos los primeros en recibir el gran mensaje del Ángel: Os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor.  En pocas palabras sabemos quién nos ha nacido en esta noche. Mas para comprender lo que los pastores oyeron y sintieron hay que ser sencillos como ellos. Porque la ciencia y la palabra no descubren el destello divino, son inútiles los codos sobre la mesa y los ojos clavados en el pergamino buscando no sé qué.  
2. Las palabras del ángel a los pastores son el eco de lo que proclamaba el profeta Isaías: Nos ha nacido un Niño de muchos nombres: Maravilla de Consejero, Dios guerrero, Padre Perpetuo, Príncipe de la paz. Para sostener y consolidar su principado, con la justicia y el derecho. Este Niño es capaz de satisfacer todo lo que nuestro corazón anhela siempre, pero especialmente en esta noche. Paz a los hombres que ama el Señor, los hombres en los que el Señor se complace. El Amor de un niño oponiendo el derecho a la injusticia, la persuasión a la imposición violenta.
3. Esto es muy bonito, pero es muy fuerte.  ¿Cuáles son las señas de este Bebé prodigioso que anuncian Isaías y los ángeles? Encontraréis a un niño envuelto en pañales, acostado  en un pesebre. ¿Es posible? ¡Qué absurdo que el Salvador,  el Mesías y Señor, nazca en una cuadra o debajo un puente! Esto no es serio.  O quizás lo es demasiado. ¿Por qué no hacemos como los pastores –o como los niños que miran el belén - y vamos con ellos al portal y contemplamos amorosamente todo el que hay en él?  Un Bebé envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Y un hombre, José, maravillado de lo que ve y oye. Y una joven Madre con el corazón y los ojos muy abiertos preguntándose qué significa todo esto. El ángel Gabriel le había anunciado de este niño las mismas grandezas que han oído los pastores.  ¡Qué contraste! Toda la grandeza de Dios contenida en este Bebé.  María mira y escucha y guarda amorosamente en su corazón todo lo que ve y todo el que oye.
4. La grandeza del hombre está en ser hombre. Jesús –Emmanuel- Dios con nosotros, se identifica con cada hombre, se hace presente especialmente en los más pequeños, en los marginados, en los que  nacen y malviven porque como José y María y Jesús no encuentran en ninguna parte una vivienda digna. Y son una llamada a nuestra conciencia para que estemos atentos a Jesús que llama a la puerta de nuestro corazón a menudo disfrazado de formas muy poco convencionales...
5. ¿Cómo podremos vivir la Navidad durante el  año jubilar de la Misericordia? Nos lo dice San Pablo en tres palabras latinas: sobrie et juste et pie . 1) Vivir sobrie, sobriamente, con autodominio. 2) juste, con justicia, es decir, respetando los derechos de los demás y 3) pie, piadosamente, respetando los derechos de Dios. Sobriamente, con justicia y piedad. Y con esto preparamos la plena manifestación de nuestro grande Dios y Salvador Jesucristo. Un Jesucristo que es Dios y Salvador, grande en las cosas grandes pero inmenso en las cosas y en las personas más pequeñas e insignificantes.  Es así como Dios nos ama. Es así como se sintieron amados los pastores. Y es así como José y María vivieron aquella primera Navidad y toda su vida: amados y amando.


Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe hoy

domingo, 20 de diciembre de 2015

DOMINGO IV DE ADVIENTO DE 2015

1. No sé como tienen el Belén en su casa ni el tiempo que  le dedican a montarlo. Los pesebristas dedican a ello días, semanas y meses. Pero quien más tiempo ha dedicado a montar el primer Pesebre es el Padre Celestial. Ya en el siglo VIII antes de Cristo nombra el pueblecito tan pequeño donde nacerá el Hijo,   Belén. Y el hijo que la madre tendrá allí será el buen Pastor que reunirá el Israel disperso  y velará para que viva en paz. Él será la Paz.
2. Si en el Belén  ponemos el templo de Jerusalén, no  veremos ningún sacrificio ni holocausto, porque el Hijo que la madre traerá al mundo, los sustituirá con su entrega personal. Y así, cuando no sepamos qué hemos que hacer o dar para tener contento al Señor, le presentaremos lo que somos,  nuestra entrega personal. Maria lo entendió muy bien: Soy la esclava del Señor. Hágase en mí según su palabra.
3. En el Belén  pondremos a José, y a los ángeles, y a los pastores y al anciano con su pipa o a la buena mujer tendiendo la ropa o al pastor apacentando a sus ovejas, y los ríos de papel de plata y las montañas de corcho. Y a lo lejos, a los magos ensillando los camellos para el largo viaje.  Y el buey y la mula que nos recuerdan las palabras de  Isaías: El buey conoce su amo y el asno el pesebre de su señor, pero Israel no me conoce. Son más  listos que Israel y la gente de Belén y muchos contemporáneos nuestros que no reconocen al Señor.
4. Si  queremos poner a Maria en el Belén, no la busquemos hoy en Nazaret.  Mirad cómo anda a toda prisa hacia la montaña.  Ella, la llena  de gracia y  sierva del Señor, corre a ayudar su  parienta Elisabet. Compartirá con ella la alegría de la maternidad y la acompañará en los pequeños servicios que tantas mujeres prestan a las futuras madres.
5. Un día el rey David trasladaba a su palacio el arca de la alianza  -que representaba la presencia de Dios en medio del pueblo . David y toda la gente la acompañaba  cantando y bailando. Pero un incidente lo perturbó y dijo: Cómo queréis que venga a mi casa el arca de mi Señor?  El arca pasó tres meses en casa de  Obededom, que experimentó todas las bendiciones de Dios.
6. Para el evangelista santo Lucas, la visita de Maria a Elisabet actualiza la historia de David. Para él, el signo de la presencia de Dios no es una arca, sino una persona. Maria es el arca de la nueva alianza. Elisabet siente cómo el niño que espera salta de alegría en su vientre. Y se ve llena del Espíritu Santo y saluda a María: Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres. Dios ha bendecido tu Hijo. ¿Y quién soy yo porque la madre de mi Señor venga a visitarme?  Jamás se ha dicho ni se dirá nada más grande de Maria que lo que dice Elisabet:  ¡La Madre de mi Señor, la madre de Dios! Y la proclama dichosa porque ha creído. ¡Madre de Dios  y la creyente.  ¡Dichosa tú que has creído! Con su fe humilde y generosa María se puso a disposición del Señor Dios.
7. Maria alaba al Señor porque, siendo Él tan grande, se ha dignado mirar la pequeñez de su  sierva y se ha complacido en aquella muchacha tan sencilla y tan pobre de Nazaret. Por esto todos la proclamamos bienaventurada.
8.  Maria pasó tres meses en casa de Isabel y la llenó de alegría: se alegró Isabel, se alegró  Zacarías, el padre que se había quedado mudo, y todo el vecindario se alegró.
9. Si nos fijamos en Maria como “la Madre del Señor”, nos parecerá muy lejana. Pero hay un rasgo que nos la aproxima: es la creyente, la mujer de fe. ¿Y saben qué dice Jesús? El que escucha la Palabra de Dios y la practica ¡¡¡es mi hermano, mi hermana y mi madre!!! La fe nos hace portadores de Jesús cómo lo fue María.
10. Espíritu Santo que formaste a Jesús en Maria, ¡forma a Jesús en cada uno de nosotros! ¡Qué  adviento más provechoso y qué Navidad más maravillosa si con fe alegre, servicial y humilde como la de Maria, hacemos presente a Jesús en nuestro mundo. Nosotros formamos parte del gran Belén viviente que es la Iglesia.


Texto: J. Sidera cmf
Foto: Cultura y Fe Hoy

viernes, 18 de diciembre de 2015

CRISTIANOS PERSEGUIDOS. TESTIMONIO DE LA HNA. GUADALUPE DEL I.V.E. EN SIRIA

Esta tarde en el Ilustre Colegio de Abogados en Barcelona y ante un auditorio numeroso, ha dado su testimonio misionero la Hna. Guadalupe Rodrigo, misionera del Instituto del Verbo Encarnado en Siria. La Hna. Guadalupe es de Argentina y lleva 18 años como misionera en Oriente Medio; primero en Tierra Santa, luego en Egipto y desde 2011 en Alepo (Siria). Tuvo la posibilidad de abandonar el país cuando comenzó la guerra pero decidió quedarse para estar al lado de los que más sufren. El acto ha sido organizado por la sede en Barcelona de Ayuda a la Iglesia Necesitada, fundación de la Santa Sede.
Siria es un país con 21 millones de habitantes, de los cuales 12 millones son refugiados. La Hna. Guadalupe reside en Alepo, ciudad de Siria de cinco millones de habitantes, en donde llevan en guerra desde hace un año y  medio. Los problemas son constantes; tienen carencia de lo más necesario: luz, agua, etc. En estos momentos llevan 50 días seguidos sin luz eléctrica. Vive con la comunidad de religiosas rodeada sin posibilidad de moverse, y con constantes disparos por parte de los grupos fundamentalistas.
Los hospitales son atacados igualmente; no hay ambulancias. Después de un bombardeo circulan los camiones recogiendo restos humanos y limpiando la zona de escombros. Existen zonas especialmente atacadas: los barrios cristianos y las iglesias. Son ataques diarios a los edificios y a la población cristiana fundamentalmente.
Pero la reacción de los cristianos perseguidos es muy distinta a lo que podríamos imaginarnos: la gente acude mayoritariamente a las iglesias. Los ataques son diarios, similar en número de muertos a los ataques recientes de París.
Los cristianos ofrecen sonrisas cada día a pesar de los ataques, gracias a la fe que conservan: "Nos pueden quitar todo pero el alma no".
Pero la Hna. Guadalupe trata la reacción de los países occidentales ante la avalancha de refugiados y la situación en Siria e Irak de una forma contundente: "abrir fronteras en Europa no es la solución". Comenta que la Iglesia denuncia la situación, sobre todo los obispos de la zona, gritando que no se vendan armas a la mal llamada "oposición moderada" porque no existe esa oposición. Indica que se necesita ahora una intervención militar en la zona de los países occidentales bajo mandato de la ONU.
Finalmente critica duramente la actitud de los occidentales indicando que "el buenismo no es caridad. Exigen a Europa abrir fronteras para acoger refugiados, pero no lo hacen los paises ricos de la zona". Se queja amargamente que existe un cristianismo acomodado, tibio, con respetos humanos: "El ejemplo de los mártires de Siria y otros países de la zona debería remover las conciencias de los occidentales".
Tienen dos páginas web y en facebook para dar a conocer la situación en la zona:
soscristianosensiria.wordpress.com
amigosdeirak.net


Texto: redacción Cultura y Fe Hoy
Fotos: Cultura y Fe Hoy




PUERTAS HERIDAS

Los profetas, entonces, y ahora, son personas de ojos abiertos capaces de ver no tanto lo que está por venir cuanto de interpretar con inusitada lucidez lo que ya ha venido y lo que ahora sucede. Hay un texto denso del profeta Isaías, -hay que irse muy atrás, siglo VIII antes de Cristo-, en el que dándose cuenta del fracaso de su pueblo por haber olvidado la ley de Dios y cometido injusticias, dice que “en la ciudad quedan sólo escombros y la puerta herida de ruina”. Glosando el texto interpreto la puerta como el alma de cada uno y lo de la ruina lo explico, en este momento, como consecuencia de la rutina, es decir, del no ver mas allá, del haberse acostumbrado a lo esencial y del vivir sin saber que se vive ni por qué se vive y esto es ya una ruina para el alma.


Los poetas, que es otro modo de ser profetas, hablan con las cosas y dicen que una máquina tiene corazón, que un pedazo de mármol tiene aliento y que una flor, por supuesto, tiene el alma blanca. La poesía es tan creativa que no puede caer en la rutina. Acostumbrarse al misterio es una tragedia humana. Y eso pienso, ahora, cuando al volver a recordar el misterio de la encarnación de Dios y su natividad, acaecida en este mundo, siempre herido y siempre esperanzado, simplemente se recuerda, apenas se celebra, y nos repetimos cansinamente frases huecas aunque, en si mismas, sus palabras estén llenas de fiesta.

La encarnación de Dios y su nacimiento, que Dios tome carne humana y así haya un hombre que al mismo tiempo es Dios, y que ese hombre Dios quiera salvar al hombre y hacerlo dios, sólo se puede decir con temblor profundo de alma y con lágrimas de agradecimiento. Lo demás, sí, pero menos. Navidad no es un aniversario, menos aún un día del calendario, por supuesto que no unas luces de invierno y, de ninguna manera, nada externo que no llegue a convertir el adentro de las personas. El profeta Isaías tenía razón.  Conviene estar atentos a la puerta del alma. Puede estar herida de rutina y de ruina.  

Texto: J. M. Ferrer
Foto: archivo Cultura y Fe Hoy

miércoles, 16 de diciembre de 2015

LIBROS: “PERSONA Y ACCION” de Karol Wojtyla

Esta es su obra filosófica central. Su profunda originalidad reside, ante todo, en la nueva manera con que el autor ahonda en la concepción cristiana del hombre. En lugar de partir de la persona, el autor nos invita a seguir el planteamiento metodológico inverso: el estudio de la persona a través de la acción, o más precisamente aún, el estudio de la acción que revela a la persona. En el análisis de la experiencia originaria del acto revelador se pone de manifiesto el carácter transcendente de la persona, el sentido de su existencia y los caminos que conducen a su auténtica realización.


El libro no es un tratado sistemático sobre la persona o sobre las normas racionales a que debe ajustarse en su obrar, sino una investigación sobre el fenómeno humano. Y todo ello, para comprender la naturaleza del hombre en su realidad viva y existencial. Este ensayo monográfico sobre la persona captada, casi sorprendida, en su actividad, tiene también una clara intencionalidad educativa y pastoral: conocer al hombre concreto para comprenderlo y amarlo más, para hablarle con un lenguaje más apropiado y  capaz de comunicación.

Frente a las tendencias disgregadoras y reduccionistas que tanta influencia ejercen en la filosofía y en la cultura contemporáneas, el presente volumen significa, en síntesis, una aportación decisiva para una nueva fundación de la conciencia moral de nuestro tiempo.

Texto: B.A.C.
Foto: archivo Cultura y Fe Hoy

viernes, 11 de diciembre de 2015

III DOMINGO DE ADVIENTO DE 2015

1. El profeta Sofonías hacía esta invitación a la alegría a los ciudadanos que malvivían en una ciudad amenazada de destrucción. No temas. ¡Alégrate! Tienes dentro de ti al Señor, el Salvador poderoso. Os ama y os salvará.  No sé si se han fijado que, cuando el evangelista san Lucas describe la anunciación a María pone en labios del arcángel san Gabriel las palabras del Profeta  Sofonías: Alégrate, el Señor está contigo, está dentro de ti. ¡No temas! Le pondrás el nombre de Jesús = Salvador poderoso. En María Dios se acerca a nosotros para salvarnos y liberarnos.  Podemos estar contentos y alegres.
2. San Pablo nos invita también a la alegría: una alegría cordial, cariñosa, que disfruta haciendo felices a los demás. Es portadora de paz en un clima de serenidad, de afabilidad y de bondad. Una paz que nace de una comunicación fluida con Dios. Una paz que se nutre de la oración que toma forma de súplica en favor de toda la comunidad cristiana y que se desborda en la Eucaristía que quiere decir acción de gracias.
3. Juan Bautista con sus exhortaciones anunciaba al pueblo la buena nueva: Preparad el camino al Señor.  Los que se lo tomaban a broma. ¡Nosotros, somos hijos de Abraham! ¡Qué mejor seguro de vida! Pero el Bautista los saca de su inconsciencia con unas palabras que si el predicador las dijera, le apedrearíamos y con razón: ¡Raza de víboras! De nada os servirá ser hijos de Abraham si no vivís como él. Ser hijos de Abraham supone andar como él a la presencia amorosa de Dios. Dios no necesita de santones pasotas como vosotros. Puede hacer de las piedras hijos de Abraham.
4. La buena gente, la pobre gente se estremecía al oír estas palabras y preguntaba a Juan qué habían de hacer. Y Juan, - implacable con los que se creen fuertes y seguros, es todo ternura y bondad con los débiles, con los “anónimos” aldeanos que hacen el trabajo como pueden y, a cambio, reciben varapalos o el desprecio.
5.  ¿Qué hemos que hacer? Algo tan sencillo como esto: Establecer una nueva relación de confianza humilde con Dios. Aceptando su perdón. Su amor para sus fieles es tan inmenso como la distancia del cielo a la tierra. Como un padre se  apiada de sus hijos, el Señor se apiada de sus fieles, porque sabe de qué barro nos formó. Y esta relación de confianza en la bondad de Dios nos lleva a establecer una nueva relación con los demás.
6. Había tres clases de personas especialmente menospreciadas: 1) la gente de la calle, cualificada de gentuza por los sabios y los santos del tiempo, porque no cumplían todas las normas de la Ley. 2) Los  publicanos: eran malos porque cobraban los impuestos en nombre de los romanos y se aprovechaban de su oficio en beneficio propio. 3) Los soldados que hacían de la violencia casi una norma de vida. Pues, no, buena gente, les dice el Bautista. No hace falta que os  vayáis al desierto a llevar una vida austera. No, no. El camino de Dios pasa por vuestra vida de cada día. Quedaos donde estáis. Eso sí, aprended a vivir con amor, con solidaridad con los necesitados, con respeto a las personas y a sus bienes. Parece como si San Juan Baptista se adelantase a hacer la campaña de Navidad. Compartir lo que sois y lo que tenéis. ¿Dos vestidos? ¿Alimentos? ¿Conocimientos?
7. A los  publicanos venía a decirles: todo el mundo vive enamorado con el estado del bienestar: comunicaciones, sanidad, educación… Todo esto tiene un precio y hay que pagarlo entre todos. Cobrad pues los impuestos: es un deber cívico de primera necesidad. Pero sin extorsionar, sin pedir más lo estipulado. ¿Y los soldados o las fuerzas de la orden? Ni extorsiones ni calumnias. Contentarse con el sueldo... En una palabra: se trata de hacer bien; lo que hemos de hacer, con respeto y solidaridad, con amor y generosidad. El camino de Dios pasa por nuestro propio camino. No fuera de nosotros ni lejos de nosotros.

8. Juan es honrado. Él no es el Mesías. Es solo su precursor, el que le prepara el camino. El que bautizará con la fuerza de Dios y con el fuego del Espíritu es Jesús. Jesús que se presenta disfrazado de pobre,  hambriento, sediento, enfermo y forastero y encarcelado. Si os queréis encontrar con él, recordad que lo que hacíais al más pequeño y desvalido a mí me lo hacíais.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: Museo del Prado, Madrid

TIEMPO DE MISERICORDIA



Texto: Papa Francisco I en el Ángelus del 1 de enero de 2015 en Roma.
Foto: L'Osservatore Romano

miércoles, 9 de diciembre de 2015

ESPERAR LA PAZ

Y hacerla, por supuesto. Aunque se tenga que hacer con la debida mesura y exigencia al mismo tiempo. Siempre el difícil equilibrio entre los extremos. Sabio de verdad el consejo de san Ignacio de Loyola recomendando que en tiempo de tribulación, no hacer mudanza. Es decir, no desorganizarse internamente ante las turbulencias del momento. Y complicados fueron los momentos de su época histórica con la Reforma Católica después del Concilio de Trento. Pero ahí está su consejo. Porque en situaciones especialmente apuradas, y las de hoy son muy perturbadoras dentro y fuera de lo nuestro, la exageración y la falta de medida se disparan olvidando la serenidad, la prudencia y la creatividad pausada para afrontar debidamente los problemas. Hoy todo el mundo habla de “alto riesgo” en todo. ¿Cabrán la esperanza y el amor? Dos virtudes que dentro tienen mucha “trilita”, pero de la buena. 

Entre unas cosas y otras hay muchos que tienen miedo de que se destruya el llamado “estado de bienestar”. Nuevas exageraciones aquí. Y no es poca la exageración de los que han querido convertir el dichoso estado en algo que tiene sólo cuadrículas económicas y financieras. Y ahora tiemblan. Pero por lo que hay que temblar, y sin exageraciones, es porque ese estado no se apoye en la justicia social y en el reconocimiento efectivo de todos los valores que son necesarios para que una persona sea persona íntegramente. Por no apoyarse en esto, el “estado de bienestar” se puede venir, o se está viniendo,  abajo. Aprendamos de lo que está pasando. Los que manejan el terror tienen dinero. Y nada más. Ese es el problema. 


Texto: J.M. Ferrer
Foto: archivo Cultura y Fe Hoy

martes, 8 de diciembre de 2015

FIESTA DE LA PURÍSIMA DE 2015

1. Dios creó al hombre y la mujer a su imagen y semejanza: quería alguien con quien conversar de tú a tú y a quien confiar el cuidado de la creación,  nueva y llena de semillas de futuro.  Comportaos como labradores inteligentes y respetuosos con la naturaleza. Sois los amos y señores de la creación,  no seáis esclavos de nada ni de nadie.  San Pablo prorrumpía en alabanzas al Creador:  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo: nos eligió en él antes de crear el mundo, para que fuésemos santos, irreprensibles a sus ojos. Nos destinó a ser hijos suyos por Jesucristo.
2. Cada tarde Dios salía a pasear con Adán y Eva al aire fresco del paraíso. Aquel día no  estaban. Adán echaba las culpas a Eva y Eva a la serpiente.  ¿Qué había ocurrido? No  tenían bastante con ser lo que eran y como eran. Y alguien les sugirió un atajo para llegar a ser sabios, autónomos y ricos: ser como dios... El resultado de la pretensión fue decepcionante: se encontraron pobres, desnudos,  muertos de vergüenza y de miedo. Se esconden de Dios, incapaces de asumir la responsabilidad de sus actos.
3. Esta historia tan conocida y a veces mal interpretada, es el reflejo de hechos tan actuales como la droga, el sida, la corrupción, la mentira, la irresponsabilidad... No contentos de ser lo que somos –hombres o mujeres- queremos ser felices, ricos y sabios y personas decentes siguiendo atajos. Nos parece poco ser creados a imagen y semejanza de Dios. Preferimos el modelo de Adán y Eva. Y cuando la burbuja estalla nadie asume la responsabilidad. Y tenemos todavía la desfachatez  de echar las culpas a Dios.
3. Pero Dios es bueno para con todos. Ama entrañablemente todo lo que él ha creado. Sabe de qué barro nos ha formado. Y continúa esperando y confiando en el hombre y espera con paciencia activa el momento  para realizar su ideal.  Es el momento que celebramos hoy. Es la Inmaculada Concepción. Celebramos que una niña, una chica, una mujer, de nuestro mismo barro, de nuestra misma masa, responde perfectamente al ideal que  Dios se ha propuesto para cada uno de nosotros. Es María y con san Gabriel la saludamos llena de gracia. En ella se  complace el Señor.
4.  Dios quería un molde perfecto donde vaciar al HOMBRE perfecto, el Hijo de Dios hecho hombre. Para ello no pensó en una mujer rica, poderosa y sabia, de buena familia, de cultura universitaria, como las grandes mujeres que  había en Roma, en Atenas o en Jerusalén. Dios la quiso mujer, mujer y nada más, creada como nosotros a imagen y semejanza suya. Y así será toda su vida. Mujer, le dirá Jesús en Caná. Mujer, aquí tienes tu hijo, le dirá desde la cruz.
5. El hecho de ser Purísima y sin mancha de pecado, no la aleja  de nosotros.  Al contrario, nos la aproxima. Ha recorrido  el mismo camino de la fe que nosotros, seguramente más áspero y más duro que el nuestro  y nos anima a seguirlo. Pero siguió con sencillez y naturalidad  la voz del Espíritu que la conducía discretamente hacia su crecimiento y hacia su pleno desarrollo humano. Acostumbrada a conectar normalmente con el Espíritu en las pequeñas o grandes cosas de cada día, respondió con la misma sencillez y naturalidad en el momento oportuno: Aquí me tienes, Señor,  estoy a tu servicio.
6. Nos gustaría saber cómo eran los ojos de María Inmaculada y llena de gracia. Claro que sí, pero ¿cómo?  Muy fácil. La invocamos: Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos  misericordiosos. Son misericordiosos los ojos de la Madre de Jesús: son la expresión de su corazón lleno de ternura y de bondad.

7. Hoy justamente el Papa Francisco  abre en Roma la Puerta Santa del Jubileo de la Misericordia. Será la Puerta de la misericordia. Quien entre por ella experimentará el amor  y la ternura de Dios. Entremos y experimentemos la misericordia de Dios y aprendamos a ser buenos y misericordiosos como Él.  Y cuando invoquemos a santa María como Madre de Misericordia, pidámosle que también nuestro corazón, y nuestros ojos y toda nuestra persona transpiren la bondad y la misericordia de nuestro Padre Dios y de Jesucristo.




Texto: J. Sidera cmf
Foto: archivo Cultura y Fe Hoy

miércoles, 2 de diciembre de 2015

NAVIDAD...NAVIDAD.

Llega la Navidad y han llegado y llegarán otras celebraciones, conmemoraciones, festividades; y si habitamos un mundo social y no estamos aislados en la selva podremos ver, incluso oír su anuncio público.
¡Ah, pero cuando estas celebraciones tienen que ser “decididas” por mediación de instituciones públicas esto ahora en España no está tan claro!
La decoración urbana –alumbrado “navideño”- en Madrid desde hace unos años no permite identificar este con la Navidad (con el gobierno municipal del PP, ítem más ahora con los actuales gobernantes). La iconografía se puede “aggiornar” pero no sustituir. ¿Qué razones confesables o inconfesables les llevo a hacerlo?

Y sin embargo… pueden verse múltiples expresiones de la iconografía navideña.
“Particulares”, incluso en el mejor de los sentidos mercantiles: tiendas de objetos decorativos…
 
¿Los políticos de “todos los colores” lograrán que se “privatice” la expresión religiosa? Para una gran parte de ellos esto sería un logro del “progreso” hacia el control absoluto de los cuerpos y las almas, sobre todo de las almas. Te permiten mostrar casi sin límite todas  las apariencias de que físicamente sea el humano capaz… pero no del alma. ¡Paz hermanos, no provoquemos conflictos… porque ellos tienen una legitimidad de origen… y “nosotros” solo podemos aspirar a ser consentidos!
Feliz Navidad (y silencio, no se lo digas a nadie).


Texto: redacción Cultura y Fe Hoy
Fotos: archivo Cultura y Fe Hoy