miércoles, 11 de noviembre de 2015

BARTIMEO, EL CIEGO DE JERICÓ

Jesús se encuentra personalmente con el ciego Bartimeo. No le da ni indicaciones ni respuestas, sino que le plantea una pregunta: "¿Qué quieres que yo haga por ti" (Mc 10, 51).


Podría parecer una pregunta inútil: ¿qué podría desear un ciego sino la vista? Y, sin embargo, con esta pregunta realizada "cara a cara", directa, pero respetuosa, Jesús nos muestra que quiere escuchar nuestras necesidades. Desea con cada uno de nosotros un diálogo hecho de vida, de situaciones reales, que no excluya nada ante Dios.


Texto: Homilía final del Sínodo sobre la Familia 2015.


                                                           

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