miércoles, 17 de junio de 2015

ATARDECER

-¿Cómo estás, amigo?
Es que esta vez, la verdad, lo vi con cara “de pocos amigos”.
-Están mal las cosas, me dijo de golpe y sin mirarme.
-Bueno, de todo hay, quise animarle. 
Y ahora sí, me miró y como si le hubieran venido de golpe todas las ideas me vino a decir que se sentía en su atardecer, pero que el asunto era peor porque estaba sintiendo que era el mundo el que estaba en un atardecer, como si estuviéramos en un momento final de época. Y se desahogó.


-Acabó el siglo XX, muy complicado él, pero es que en el XXI suma y sigue. Tenemos una cultura muy rara en la que se siguen asentando, venidas del XX y de antes, y como si eso fuera cosa de poco más o menos, las filosofías de nihilismos teóricos y prácticos que comenzaron con aquello de la muerte de Dios y van acabando, lógicamente, con la muerte del hombre. Desde el olvido de Dios, y lo que sigue es su consecuencia, asustan ahora mismo las violencias y el descaro con que se abaten los más elementales derechos humanos. No te los detallo, que me agobio. Hay una sensación de acabamiento y de final de época histórica, y lo que aparece, como nuevo modelo de vida, -los analistas del tipo que sea lo llaman nuevo paradigma, ¡hay qué ver qué cosas dicen!-, es todo muy grande, muy fragmentado, muy subjetivo y muy líquido, que también se emplea mucho ahora esta palabra. Es desorientación lo que se siente. ¿A dónde iremos a parar?
Notaba que mi amigo se nublaba, de verdad. Yo callaba y acompañaba.
Me repuse y al fin le dije: Mira, tú y yo hemos de volver a las raíces. Recuerda que aquellos discípulos de Jesús, desorientados por su muerte, iban abatidos y sin esperanza  por el camino de Emaús. Jesús, peregrino como ellos, les fue animando. Y cuando quería despedirse de ellos le dijeron con todo el corazón: “Quédate con nosotros, Señor, porque atardece”. Y entró para quedarse con ellos.
Nos sonreímos. Y con un fuerte apretón de manos nos despedimos. 



Texto: mn. José María Ferrer, de la diócesis de Barbastro-Monzón.
Foto: Cultura y Fe Hoy

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