lunes, 27 de abril de 2015

ANTE LA BEATIFICACION DE MONS. OSCAR ROMERO EL 23 DE MAYO

Presentamos un texto de mons. Oscar Romero, arzobispo metropolitano de San Salvador (1977-1980), pronunciado el 16 de abril de 1978, ante su próxima beatificación el 23 de mayo en El Salvador.

«Y en la segunda lectura (Pedro 2, 20b-25) también encontramos el concepto vocacional cuando dice: “obrar el bien y sufrir es cosa hermosa ante Dios, pues para esto habéis sido llamados ya que Cristo también padeció” Hermanos cristianos, el que piense que el cristianismo es una clave para no sufrir, está equivocado. Aquel que ya dejó de rezar porque le pidió mucho al Señor que lo curara de su enfermedad o le diera una mejor suerte y dice: “si Dios no me oye, yo sigo en la miseria, pobre y desgraciado, ya no rezo más”. No ha comprendido la dignidad de su vocación. Nos ha llamado a sufrir, y aquel que no tuvo pecado es Cristo, es el que más ha sufrido. Y ya que estamos en una Iglesia de la Virgen, pensemos que junto a Cristo, el inocente, la Virgen que no tenía mancha también padeció junto a la cruz las sietes espadas en su corazón. Porque a esto nos llama el Señor: a sufrir. Pero a sufrir mientras se hace el bien. ¡Miren que contraste, que política la de Dios! De modo que el premio por hacer el bien no va a ser estar bien yo. Dice claramente hoy San Pedro en su carta: “obrar el bien y sufrir”. ¡Qué cosa más hermosa ante Dios! Pues para esto habéis sido llamados ya que Cristo también padeció.


Por eso les digo, hermanos, una liberación que no quiere ser comprada a base de dolor, de sufrimiento, es una pura mentira. No existe un paraíso en esta tierra. La liberación completa será más allá de nuestra muerte pero ya tiene que comenzar a realizarse en esta tierra. Y es necesario, pues, desinstalarse. Me da pena hermanos, que en esta hora que el pueblo ya no aguanta una situación haya tanta gente indiferente porque prefieren como los de Egipto, muchas veces, seguir comiendo las cebollas de Egipto; y protestaban contra Moisés porque en el desierto sufrían el camino de su liberación: “¿Para qué nos has sacado de Egipto? Aunque éramos esclavos estábamos mejor, comíamos carne, teníamos ollas”. Así es la situación de muchos, prefieren estar bien ¿Hasta cuándo? Y no la liberación definitiva que supone un sufrimiento, un paso por un túnel oscuro como fue la pasión de Cristo. Y San Pedro nos anima, es una pasión breve. Breve es el  sufrimiento pero hay que aceptarlo con toda la alegría con que Cristo se abraza a su cruz y camina al Calvario y cae y en vez de quedarse caído se levanta tres veces, hasta que lo claven en una cruz porque sabe que sólo entonces se consuma la redención. Ya todo está cumplido, hasta el agotamiento. Yo les llamo, hermanos, a que como cristianos no le tengamos miedo al sufrimiento sino que lo sintamos como una vocación genérica de todo cristiano».

Mons. Oscar Romero (1917-1980).

1 comentario:

  1. Los que entonces éramos jóvenes, no olvidamos a este mártir. La causa de su beatificación ha sido postulada por monseñor Vicenzo Paglia, actualmente presidente del Pontificio Consejo para la Familia y que fue párroco de Santa María in Trastevere y asistente eclesiástico de la Comunidad de San Egidio en Roma.

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