miércoles, 25 de abril de 2018

EL 23 DE ABRIL NO ES FESTIVO PERO SI ES FAUNÍSTICO

Una breve reflexión del día del libro y la rosa en una ciudad cualquiera.

En la mesa de firma de libros Pilar Urbano y a su lado un escritor con el pelo Lucía Bosé. Éste último con un goteo constante de lectores que quieren su ejemplar dedicado. Ella sin lectores (de gota) y con alguna interesada saludándola. Ella con cara de circunstancias ante semejante ejemplar ("el de al lado").

En otra mesa Maxim Huerta, presentador (es decir, que presenta) firmando libros a una larga fila de seguidoras de mediana edad (no al revés).
Seguimos el recorrido libresco y nos topamos con cuatro escritores apretados. En una mesa están casi sin espacio Esteban Martín, Inés Plana, Alicia Sánchez Pérez y Sonia Fernández-Vidal. Cuatro en la misma mesa pero de distinta mesa... juegos "reunidos" de las librerías.
Nos encontramos con IZ, Iceta, el estratega del partido socialista, por redacción de Raúl Montilla (todo queda en casa).
También vemos a Carlos Zanón esperando a admiradores y admiradoras para firmar ejemplares de sus novelas negras.
Los incombustibles “Amigos de Cervantes admiradores de Barcelona” leen el Quijote todos los años. Quieren colocar una estatua de Miguel de Cervantes en el parque de Cervantes de Barcelona. “Cuán largo me lo fiáis, amigo Sancho”.
En este pequeño repaso finalizamos con Ana Punset, escritora de literatura infantil y juvenil. Una esperanza literaria para los chicos y chicas que se inician en la lectura.
Y las rosas son rojas… (“por qué las llaman rosas si son rojas” http://shop.mividaenrojo.com/)

Texto y fotos: redacción Cultura y Fe hoy

domingo, 22 de abril de 2018

EL BUEN PASTOR

1. Yo soy el buen Pastor. Jesús se apropia una expresión que se aplicaba a Dios, Pastor de Israel. Los reyes y los dirigentes son los pastores del pueblo. Pastores los hay buenos, mediocres y francamente malos. 


2. Jesús es el buen Pastor: buena presencia, atrayente, generoso y amoroso, al frente de su rebaño. Hablamos de corderos y de ovejas, no de borregos: personas ignorantes o faltas de criterio propio, que se dejan convencer o dominar fácilmente. Jesús no quiere borregos. Se dedica a formar personas con un vivo el sentido crítico para escuchar y discernir lo que oyen y ven. 

3. Es buen Pastor porque ama hasta poner su vida a disposición de nosotros, hasta la muerte si hace falta. Nos ampara y nos defiende. 

4. Hay el pastor mercenario: trabaja por un salario. Mira solo por sus intereses. Máxima ganancia con el mínimo riesgo. Cuando llega el lobo de la crisis, de las dificultades, de dar la cara, se desentiende de los que dependen de él y los entrega a su suerte. Ni los conoce ni el aprecia. Él contento, todo el mundo contento. Él seguro, todo el mundo seguro. 

5. Jesús es capaz de dar la vida porque conoce, mantiene una relación personal y viva con cada uno de nosotros. Ama. Mantiene con nosotros la misma relación que Él tiene con el Padre. Y el Padre nos ama hasta llamarnos hijos suyos porque lo somos. Podemos decir con toda verdad el Padre nuestro. Es verdad que no siempre aparece lo que somos. Tampoco en la cruz Jesús parecía el Hijo de Dios, de tan desfigurado como estaba. Pero lo era. Un día estallará gloriosamente lo que somos, porque compartiremos la resurrección de Jesús. 

6. Jesús nos ama como hermanos, hijos de un mismo Padre. Y quiere que esta conciencia de hijos y de hermanos llegue a todo el mundo. Formando una sola familia. Un solo rebaño y un sol Pastor, dice Jesús. 

7. Pedro, en cuanto recibió de Jesús el encargo de apacentar a sus ovejas, tuvo con todos los mismos sentimientos de Jesús. Pasaba haciendo el bien. Un día un paralítico le pide una limosna. Chico, no tengo ni cinco céntimos de euro. Pero te doy aquello que tengo: levántate y anda. 

8. Las autoridades civiles y religiosas, los pastores de Israel, lo citan declarar. ¿En qué nombre haces esto? ¿Quién te da este poder? Y Pedro les responde sin tapujos: en el Nombre y el Poder de Jesús Nazareno Y echa en cara que ellos han llevado a la cruz al Buen Pastor. Les molestaba. Querían asegurar los fundamentos políticos y religiosos del pueblo sin contar con Jesús. Y resulta que Dios ha puesto la fuerza salvadora en JESÚS. Él es la fuente de salvación única. El nombre Jesús significa precisamente Dios que salva. 

9. Esto era demasiado. Les prohíben terminantemente hablar de este Jesús por muy salvador que sea. Y Pedro y Juan está a su lado responden con parresia, que dicen ahora, con toda la libertad de expresión posible: Vosotros mismos juzgad si es justo, que hagamos más caso de vosotros que de Dios. No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído. Son mártires, testigos directos. 

10. Oremos hoy por nuestros pastores. Y cuando nosotros tengamos personas a nuestro cuidado, tratémoslas cómo Jesús. No dando cosas ni falsas esperanzas, sino amor expresado en la disposición personal a su servicio. Y pidamos para la iglesia que tengamos bastante parresia para proclamar y mantener los valores de amor, de fraternidad, de libertad y de verdad de Jesús el Buen Pastor.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: A. Daufí cmf

CENTENARIO DE LA REVISTA 21

El 1 de mayo de 1918 salía a la luz una pequeña publicación de la mano del Padre Calasanz Baradat ss.cc. de la congregación de los Sagrados Corazones denominada Reinado Social para la difusión de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Más adelante esta revista se centrará en dar a conocer la figura del misionero Damián de Molokai, promoviendo su beatificación y canonización. En las últimas décadas cambia su línea editorial, formato y denominación, pasando a llamarse Revista 21, consiguiendo una publicación religiosa de información general con más de 15000 suscriptores. 
 
Para celebrar estos 100 años de la publicación, el sábado 21 de abril tuvo lugar un acto conmemorativo en el colegio Padre Damián de Barcelona. La dirección de la revista y del colegio reunió a un grupo destacado de personas vinculadas a la comunicación religiosa de hoy. Esta reunión sirvió para tratar la comunicación en tiempos del Papa Francisco contando con la directora gral. del colegio Chesca Marfá, el fundador de Aleteia y previo Bravo de la CEE Jesús Colina, la directora del Observatorio Blanquerna de la Universidad Ramón Llull Miriam Díez, el director de Catalunya Religió Jordi Llisterri, el director del programa religioso Signes del temps de TV3 Francesc Rosaura (a través de grabación en video), el periodista de La Vanguardia Iñaki Pardo, el redactor de Catalunya Cristiana Joan Andreu Parra, el escritor y colaborador de la revista Josep Otón y el director de la Revista 21 Fernando Cordero ss.cc. 
   

Tras la bienvenida de la directora del centro y del director de la Revista se pasó a un turno de palabra de todos los invitados para tratar fundamentalmente aspectos relacionados con la comunicación religiosa en la etapa actual. Fernando Cordero apuntó que es necesario un dualismo comunicación-comunión en el ámbito religioso. Jesús Colina habló de llegar a creyentes y no creyentes en la línea del papa Francisco. Miriam Díez defendió que hay que escuchar a la gente para saber lo que hay que comunicar, dentro del periodismo religioso. 
En diferentes ocasiones y por parte de los invitados se apuntaron comentarios como que no hay que hacer comunicación de sacristía, o que la religión ocupa un lugar secundario en la información actual, reflejo de la situación sociológica de la sociedad actual. También se expuso la necesidad de apoyo a las personas y entidades de menor importancia en la comunicación religiosa. Finalmente se propuso colaboración entre las diferentes entidades, grupos y medios cristianos para dar un mensaje que llegue a todos.


Texto y fotos: redacción Cultura y Fe hoy

sábado, 21 de abril de 2018

¿DA USTED SU PERMISO?

¿Recuerdan que eso se decía antes cuando se llamaba a la puerta, de una oficina, por ejemplo? Muy de antes, quizá, pero era una cortesía saludable, pienso yo. Y se me ha ocurrido ahora, al hilo de la noticia de las 24 horas de oración en favor de las vocaciones sacerdotales, imaginando que es como si a este mundo, en parte descreído y en parte ansioso por desorientado, se le dijera: ¿da usted su permiso para que alguien que habita en su mundo sea cura? 
La verdad es que “lo de ser cura es a la vez imposible y maravilloso”. Así lo dejó escrito J.L. Martín Descalzo en una de sus “Razones para el amor”. Y esto fue así en el siglo I y lo sigue siendo en el siglo XXI. Ser cura es responder a una llamada y lo que se necesita, no es permiso, sino oídos finos para escuchar, ojos abiertos para ver los rostros de la humanidad y corazón dispuesto para amar sin hacer ninguna distinción entre razas y fronteras. En el siglo I y en siglo XXI ha de beber el cura de la misma esencia. El discernimiento hará falta para conformar la esencia a los tiempos, pero no para cambiarla. Por eso, para ese discernimiento no es buena pregunta la de si ser cura es moderno o antiguo, si es salirse de la historia o secundarla. Ser cura es de todo tiempo y la acomodación consiste en serlo en las circunstancias concretas de cada tiempo. Se es lo mismo, aunque no de la misma manera. Discernimiento para acertar cómo serlo ahora, sí; pero la verdad y la necesidad en la Iglesia del sacerdocio, ahí está y no se puede dudar de que Dios sigue llamando. ¿Hay oídos finos, ojos abiertos y corazones dispuestos para amar sin fronteras? ¡Claro que los hay! 
La Iglesia no se sale de la historia ni de la modernidad. Lo que quiere es estar dentro de la sociedad de cada época para orientarla en sentido cristiano y para ofrecer a los hombres de cada tiempo la luz que tiene. Pues por ahí andará, seguro que en buena parte, cómo ser cura hoy. Como siempre, pero en el hoy de hoy. El papa Francisco va orientando así su ministerio y su magisterio.
Texto: J. Mª Ferrer
Fotos: infocatolica.com

domingo, 15 de abril de 2018

DOMINGO III DE PASCUA

1. Del evangelio de hoy podemos destacar dos ideas: la comensalidad y el amor a la Palabra de Dios contenida en la Biblia. 

2. Comensalidad es compartir la misma mesa. A Jesús le encantaba. Compartía la mesa con los fariseos y con los pecadores y publicanos, con Marta y María, con el grupo de discípulos el jueves santo. Y con los dos de Emaús. 

3. Entorno a la mesa se da a conocer de los discípulos. No es un fantasma. Poco a poco, bocado detrás bocado, comprenden quién tienen delante. Soy Yo mismo, en persona. Las marcas de manos y pies lo demuestran. 

4. Y mientras se deja mirar y tocar, Jesús les da a entender que para conocerlo de veras han de prestar atención a lo que dice la Biblia, o si queréis, Moisés, los profetas y los salmos. Ellos predicen y explican lo ocurrido: el Mesías tenía que sufrir y resucitar. 

5. Las cosas importantes a menudo cuestan sangre, sudor y lágrimas. Para alcanzar la cumbre hay que andar el camino empinado. Hay que hacer la experiencia del grano de trigo. Enterrado antes, ahora es espiga granada. Por la cruz se llega a la luz. Por lucem ad crucem, decíamos en latín. 

6. De esta comensalidad y del conocimiento espiritual de la Biblia, los apóstoles y la primitiva comunidad salen testigos –mártires- de lo que ha visto y oído de Jesús. 

7. San Pedro se siente testigo y por esto osa plantarse ante el pueblo de Israel y echarle en cara que ha crucificado a Jesús, El Siervo fiel, inocente y justo. Han muerto al autor y promotor de la vida. Y han cometido la barrabasada, nunca mejor dicho, de pedir el indulto de un asesino antes que tolerar que Jesús viviera y continuara su obra. 

8. Pedro excusa al pueblo porque ha actuado por ignorancia. Ha hecho caso de las autoridades de Jerusalén que sí sabían lo que querían. Actuaban buena fe. Querían salvar a la nación. Jesús es un estorbo que hay que quitar de en medio. Y empiezan a propalar mentiras o medias verdades sobre Él. Es un sedicioso, socava los fundamentos de la religión: quiere destruir el templo, rompe el reposo del sábado, come con pecadores y gente de mala vida. Y pone en peligro la seguridad de la patria poniendo en entredicho la licitud de pagar los impuestos. La suma de mentiras o de medias verdades repetidas acaba en la postverdad, el cóctel de la mentira en estado puro. Explosivo. Jesús será su víctima. 
9. En las palabras de Pedro resuena la oración de Jesús. Padre, perdónalos que no saben el que hacen. Hay solución: cambiar radicalmente de mentalidad. Aceptar que el Padre Celestial ha revalidado a Jesús resucitándolo de entre los muertos. Y volverse hacia Dios que nos ofrece el perdón y la amistad y nos anima a seguir el camino de Jesús. 

10. Si san Pedro pronunciara este sermón hoy, seguro que lo harían callar o lo encerrarían, como de hecho lo hicieron. Dirían que se mete en política, que ataca la legalidad establecida. Muchos, muchísimos son víctimas inocentes de la posverdad propagada por todos los medios, incluso en nombre de Dios, con una cuestionable buena fe. 

11. San Pedro nos recomienda la comensalidad y la lucidez crítica que nos da la Palabra de Dios. No hay soluciones fáciles. No vale el recurso a la violencia. Responder a la incomprensión con la seguridad que nos da Jesús Resucitado cuando nos invita a su mesa y nos abre el corazón y la inteligencia para captar el designio salvador y liberador de Dios, Señor de la historia.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: archivo Cultura y Fe hoy

sábado, 14 de abril de 2018

"DEL PRIME TIME AL MY TIME": SIMPOSIO SOBRE EL HECHO RELIGIOSO EN LAS SERIES DE TELEVISION


“La religión de las series. El hecho religioso en las series de televisión” es el título que ha llevado el XX simposio organizado por la Fundación Claret con la colaboración de la Facultad de Comunicación y RR. II. Blanquerna (URL)  y desarrollado en la librería Claret de Barcelona.
Según reza la introducción de este simposio “estamos viviendo un éxito incontestable de las series televisivas, que han revolucionado el panorama de la ficción audiovisual… impulsadas por potentes plataformas”.
Las series, además de ser un gran negocio de entretenimiento, se han convertido en un significativo fenómeno social y cultural, con efectos globalizadores. …marcan valores y tendencias a niños, jóvenes y adultos, competiendo en influencia con la familia, la escuela o las comunidades religiosas”.
Este simposio propone abordar… “cómo plantean el tema religioso, muy presente en muchas de gran éxito, especialmente las que provienen de canales anglosajones… La fe aparece de diversas formas: desde el sentido crítico, la reflexión, la duda, el drama, la moral, el testimonio o el rechazo”. No es lo mismo con las series propias que, en general, “suelen ridiculizar la religión o simplemente la ignoran”.
Con la presentación del simposio a cargo de Máxim Muñoz, presidente de la Fundación Claret, la primera ponencia ha sido pronunciada por Luís M. Güell, director y productor de series televisivas. Ha apuntado que existe un cambio radical en la programación, pues del testimonio familiar se ha pasado a un destinatario individual. Propone crear un planteamiento real y humano, horizontal y con valores sociales y humanos, en la que abunde la calidad narrativa. Ha comentado que existe una diferencia importante entre occidente y oriente, que realiza un tratamiento de valores e incluso religioso de sus producciones. Finalmente ha dado la primicia de una nueva producción sobre la biografía del P. Jacinto Verdaguer a través de TVE.
Seguidamente Josep M. Carbonell, decano de la Facultad de Comunicación y RR.II. Blanquerna, ha presentado la comunicación sobre el tratamiento religioso en las series de ficción relacionadas con el hecho religioso o con un personaje religioso. Previamente ha introducido su aportación indicando que últimamente se elaboran series asociadas al terrorismo. También ha apuntado que están en alza series de países como India, Pakistán, Egipto, Japón, Marruecos, etc. Entre las series que ha realizado sus comentarios destacan The Young Pope (la elección de un nuevo papa y su discurso a los cardenales), Broken (un sacerdote en un barrio pobre del Ulster), Algo en que creer (iglesia nacional danesa), Greenleaf (megaiglesias evangélicas en el sur de USA) y Grantchester (sacerdote británico de un pueblo inglés). El profesor Carbonell ha indicado que existe una crisis de las televisiones, pues ahora triunfan las plataformas, las redes sociales e internet.
Finalmente, y en relación con la Iglesia, ha planteado la necesidad de un cambio de actitud, que pasa por lo audiovisual, y propone hacer series de san Ignacio de Loyola o de san Francisco de Asis, con gran trasfondo y de grandes posibilidades de difusión internacional. La construcción de narrativas globales que puedan llevarse hasta las pequeñas comunidades.
La última parte del simposio ha servido para una mesa redonda moderada por Jordi Roigé, director de ANIMASET, y con la participación de Cristina Muñoz (directora de documentales de TV3), Valentí Feixas (profesor de la FPCEE Blanquerna) y María José Masanet (doctora en comunicación e investigadora). En ella Cristina Muñoz ha indicado que los proyectos de producción llegan de la mano de los creadores, y se necesitan buenos proyectos con asuntos religiosos, debiendo tener una respuesta positiva de la audiencia. Por su parte V. Feixas ha presentado una encuesta sobre las series elaborada en el entorno universitario, aportando la valoración que realizan los jóvenes encuestados: desconexión de la realidad, tramas interesantes, misterio, intriga y pasar un buen rato. Mª José Masanet ha incidido en que son generadoras de emociones y que las series es un reflejo de la realidad.

Texto y fotos: redacción Cultura y Fe hoy

viernes, 13 de abril de 2018

MESA REDONDA COMUNICACION RELIGIOSA EN LA IGLESIA DEL SIGLO XXI


En la tarde de ayer 12 de abril tuvo lugar la mesa redonda sobre la comunicación religiosa en la Iglesia del siglo XXI, organizada por la revista Cataluña Cristiana y el Observatorio Blanquerna de Comunicación, Religión y Cultura de la Universidad Ramón Llull de Barcelona, con motivo del 40 aniversario de la fundación y del número 2000 de la revista. Fueron invitados Giovanni Vian (director de L’Osservatore Romano), José María Gil Tamayo (secretario de la C.E.E.), Jaume Aymar (directo de Cataluña Cristiana) y les acompañaron J. M. Carbonell y Miriam Díez (ambos de la Fac. de Comunicación y RR. II. Blanquerna) siendo la moderadora Carme Munté (redactora jefe de Catalunya Cristiana).
Según J. M. Gil Tamayo ante la propuesta general del acto dijo que estamos en la sociedad de la información, vivimos en la era de las pantallas con vocación de universalidad, teniendo que utilizar lenguajes profesionales y no catequéticos para la comunicación de la vida religiosa en el mundo de hoy. Respecto a la necesidad de estar en los medios actuales dijo que hay que estar en los soportes que están hoy en día, no solamente en papel, con sentido evangelizador, presentando el hecho religioso, la vida de la Iglesia presente en la vida de las personas. Es necesario trabajar la imagen pública que queremos dar, y explicar las decisiones que toma la Iglesia. Planteó que se trata de comunicaciones sociales, es decir, tiene que ser humana y contribuir a la dimensión social coincidiendo con la doctrina social de la Iglesia.
Por otra parte Giovanni Vian hizo un repaso de la publicación L’Osservatore Romano a lo largo de su historia, del papel importante que tiene el convenio en España con el diario La Razón, pues aparece periódicamente con carácter gratuito para el propio periódico italiano. A su vez apuntó que también hay que mirar dentro de la propia Iglesia para no llenarse de personalismos o de grupos de presión, a modo de las grandes agencias de información y los medios de comunicación internacionales.










Texto y fotos: redacción Cultura y Fe hoy