miércoles, 21 de febrero de 2018

RECORDANDO AL P. JOAN SIDERA CMF (1918-2018)

El P. Joan Sidera y Plana, misionero claretiano, que nació en la Cellera de Ter el 8 de marzo de 1918, ha muerto en la paz de Cristo en Barcelona el 4 de febrero de 2018, a punto de cumplir los 100 años. 


Fue el tercero de trece hermanos: dos de ellos –Jaume y Vicenç- siguieron los pasos de Joan y profesaron como Claretianos, y dos hermanas profesaron como Carmelitas Vedrunas. 

Ingresó desde su más tierna infancia en el Seminario claretiano de Cervera, que tenía su sede en la antigua Universidad. Algunos de sus compañeros morirían mártires, la mayoría en Barbastro y en Cervera, y han sido beatificados. 

El conflicto bélico lo sorprende en Solsona donde estaba cursando los estudios de filosofía. El año 1939 retoma los estudios eclesiásticos a Zafra (Badajoz) y el 21de junio 1942 es ordenado presbítero. 

Los primeros años de ministerio, los dedicó sobre todo a la misión educativa, como profesor de matemáticas, física y química en el seminario claretiano de Solsona. 

Obtuvo la Licencia en Ciencias Químicas en la Universidad de Valencia: y durante 13 años fue profesor de estas materias en Colegio claretiano de Barcelona. 

El año 1967 es destinado a Cervera: donde fue fundador y director del Colegio Menor «Jaume Giron». El año 1976 es destinado al Colegio de Valls como profesor de Ciencias. El 1978 va a la comunidad de Montgat, desde donde da clases en el seminario de la Conreria. 

Un año más tarde, el 1979, el ministerio del P. Joan experimenta un cambio radical y definitivo: es destinado a Vic como responsable del Archivo Pairal (o Solariego) de la Congregación de los Claretianos. Simultaneaba la organización y sistematización del Archivo que le había sido confiado, con la investigación de las fuentes documentales de la Congregación en otros archivos, episcopales, parroquiales y notariales. Continuará en Vic con esta tarea durante más de treinta y tres años, hasta que en 2013, y atendiendo a problemas de salud, y de una manera especial de movilidad, pasará a formar parte de la Comunidad Enfermería, de Barcelona. Pero en Barcelona, y a sus 95 años, continuará todavía trabajando –siempre con ordenador– en la documentación histórica del P. Claret como misionero por todo Cataluña. Y no abandonó el trabajo hasta unos días antes de su muerte, cuando le faltaba apenas un mes para llegar a los cien años. 


No podemos resumir aquí toda la tarea de investigación, ingente y rigurosa, que realizó: La Congregación Claretiana le está sumamente agradecida por su obra de investigación y de clarificación de los orígenes tanto de la Congregación claretiana como de su Fundador. Hace todavía no un año y en homenaje al P. Joan Sidera, el Centro de Espiritualidad Claretiana (CESC), que radica en Vic, publicó algunas de sus aportacions históricas: «’Enamoraos de Cristo’... y de Claret. Homenaje al P. Joan Sidera y Plana».

Texto y fotos: Jaume Sidera cmf

N. de R.: Hace algunos años tuvimos la oportunidad de conocer al P. Joan Sidera en el archivo Pairal de Vic, al consultar una documentación claretiana. Su interés, su amabilidad y su disposición la recordaremos siempre. Un hombre de fe y de investigación.
Nuestro pésame a la familia, y en especial a su hermano el P. Jaume, colaborador infatigable en este blog y en otras labores de investigación, con nuestro reconocimiento y cariño. (En la foto, los tres hermanos claretianos).

sábado, 17 de febrero de 2018

DOMINGO I DE CUARESMA 2018

1. En cada período de la historia de la salvación nos encontramos con una intervención de Dios en forma de alianza. Con Adán en el paraíso. Con Noé. Después del diluvio, hace un pacto de no agresión con él y con toda la humanidad. Y cuelga en el cielo en señal de paz el arco iris para no usarlo nunca más. Más adelante con Abraham. Y con Moisés y el pueblo de Israel al pie del Sinaí. 

2. Hoy nos encontramos con otro inicio absoluto. El Hijo es presentado en el mundo en el bautismo: Eres mi Hijo muy amado. Jesús es el carpintero bueno, competente y solidario de Nazaret. Ahora tiene que cambiar de trabajo. Empujado por el Espíritu Santo se va al desierto, para encontrarse con Dios y consigo mismo. Dedica un periodo largo a la oración y a la reflexión. 40 días. Toma conciencia de su misión: proclamar el Reino de Dios, que Dios se dispone a intervenir a favor de la humanidad. 

3. ¿Qué camino seguirá? ¿El de un carnaval sin freno, instintivo y descontrolado? ¿O abrazará el camino de la libertad serena, austera y humana? ¿El camino de facilidad o el de la exigencia? 

4. Adán en el paraíso e Israel en desierto se dejaron engatusar por el diablo. Ahora el diablo quiere despistar a Jesús: que dé a la gente no lo que la humaniza sino lo que le gusta: amasar dinero como sea, aspirar a aprobar el curso sin estudiar, subir al Everest sin previo entreno. Facilidad, diversión, dinero, poder, desmadre. 

5. Jesús no duda. Vive entre las fieras tranquilamente como Adán en el paraíso. En perfecta armonía con Dios y con la naturaleza. Experimenta la mano providencial del Padre que vela por él y aprende a sobrevivir con poca cosa. Lleva una vida austera. 

6. Cuando Jesús sale del desierto, encuentra un ambiente enrarecido: Juan encarcelado en prisión preventiva por haberse enfrentado a Herodes. Y en Galilea, lejos de Jerusalén, el centro del poder político y religioso, se pone a anunciar la buena nueva de Dios: el evangelio. El Reino es el sueño de Dios cuando creó el mundo y el hombre. Venga a nosotros vuestro Reino. Hágase vuestra voluntad. Ha llegado el gran momento. 

7. Pero hay que convertirse. Porque la intervención de Dios no será fulminante ni rápida como se esperaba. No. Se hace presente en Jesús: Y Jesús se entrega pacientemente a formar personas conscientes de su dignidad como imágenes que son de Dios. Personas libres ante el poder, la riqueza y la mediocridad. A acompañar a los enfermos, marginados, pecadores. Proclama los grandes valores de la verdad, la libertad y la justicia. Quiere gente portadora de amor, de solidaridad y de paz. 

8. Una buena tarea para la cuaresma. Jesús la concretará en tres momentos: cultivar la relación con los demás ayudando, consolando, compartiendo. Es decir, la limosna. Y mantener la fluidez con Dios en la oración. Conectando con él como buenos hijos con el Padre entrañablemente bueno. Y el ayuno: la relación con las cosas y la naturaleza. Servirnos de ellas como amos, no como esclavos, usando sin abusar para poder compartir con amor lo que somos, podemos y tenemos.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: archivo Cultura y Fe hoy

viernes, 16 de febrero de 2018

ENCONTRARSE

Hay que ir hacia una cultura del encuentro y, desde el sentido de la profundidad y a pesar de cualquier apariencia de colores superficiales, el encuentro vital de una persona, el más sustantivo, es el encuentro con Dios. Si no se produce, falta. Y si no se nota la falta, pronóstico de grave enfermedad afectiva: porque Dios es amor y sin amor no hay vida.
Y esto viene a cuento porque el día 2 de febrero, y entre otras fiestas, se ha celebrado en la Iglesia la Jornada de la Vida Consagrada, de los religiosos y religiosas, monjes y monjas, que han optado por vivir ese encuentro con Dios y, así, desde él, poder encontrarse también con cualquier persona y con cualquier realidad humana en la que se hacen presentes. En realidad, y así lo afirma el papa Francisco en su Exhortación Apostólica sobre la alegría del Evangelio, cada persona debe intentar cada día llegar a la alegría de este encuentro con Dios aunque, en esta Jornada, se subraye lo que acontece en la Vida Consagrada. 

La falta de vocaciones trae de cabeza a la mayoría de institutos y congregaciones y buscan nuevos modos de ser y de estar en estos tiempos críticos. Pero hay que recordar que el futuro de cualquier institución religiosa no se juega sobre el número de personas sino sobre la calidad del seguimiento evangélico y de la recuperación de la experiencia de Dios. Las actividades son una cosa, y bien variadas y de mucho servicio las hacen los religiosos y las religiosas, y los carismas fundacionales son otra y ahí hay que incidir. En este mundo tan plural, ambivalente y neutro, con confusiones éticas y donde escasean los compromisos permanentes, la Vida Consagrada ofrece por si misma autenticidad, coherencia y amplitud de horizontes.

Texto: J. Ferrer
Foto: EWTN.com

DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO

1. Era triste y penosa la vida del leproso. Lo acabamos de leer. Desmelenados. Harapientos. Tapados hasta la boca. ¿Qué más? Anunciar desde lejos su presencia para que nadie se le acerque. Y para colmo, religiosamente impuro y pues, excluido del templo y de la vida social. La lepra era la enfermedad que más contaminaBa porque destruía al hombre en su integridad y vitalidad físicas. El leproso era un muerto en vida. 

2. La mentalidad religiosa y civil del tiempo ligaba estrechamente cuerpo y alma. Cada enfermedad era reflejo y consecuencia de un mal moral. La lepra era considerada como peligrosamente contagiosa. 

3. Y esto duró muchos de siglos. ¿Recuerdan al P. Damián, el misionero leproso entre los leprosos en la isla de Molokai? La leprosería funcionó hasta el año 1969. Yo recuerdo la visita que hice a la leprosería de Barcelona. Una enferma atribuía al P. Claret este dicho: La vida es hambre, estiércol y humo. Lo sufría en su carne pero estaba muy agradecida a las santas religiosas que la atendían 

4. Los “endemoniados” eran otro tipo de excluidos, marginados y “excomulgados”. Hoy hay otros muchos excluidos. No hay porqué nombrarlos. Los que pertenecen a Cáritas o Arrels o a Jericó o a otras ONGs los conocen bastante y atienden a todos los que pueden. 

5. El leproso de hoy se acerca a Jesús con todas las precauciones, consciente de que se salta la legalidad vigente. Confía en Jesús: Si quieres, puedes. A Jesús se le remueven las entrañas de compasión. Extiende la mano y lo toca. Y acompaña el gesto con la palabra. Claro que sí. Queda libre de la lepra. 
6. Tocando al leproso Jesús contrae su “impureza”. Él se hace suya la enfermedad del hombre, acepta su exclusión social y durante un tiempo se vio forzado a evitar los pueblos y a vivir en espacios solitarios. Además declarando puro al leproso se atribuía una función reservada a los sacerdotes. 

7. Se estremeció, dice el evangelio. No lo digas a nadie. No me comprometas. Aun así preséntate a la autoridad competente. 

8. Jesús se compromete a fondo. No nos salva desde fuera, sino compartiendo nuestros males. Él se apropió nuestra flaqueza y se cargó nuestras enfermedades. Dice Pau Claudel: Dios no ha venido a suprimir el dolor, ni siquiera a explicarlo sino que a llenarlo de su presencia. Se identifica con cada enfermo, con cada persona que sufre cualquier tipo de marginación. Tal vez ellos no lo saben, pero son el disfraz de Jesús. 

9. Jesús nos enseña a hacer un uso constructivo de la libertad. La usamos así cuando, impulsados por el amor, nos ponemosm al servicio del prójimo, especialmente de los marginados y los excluidos. La ley de la caridad rompe los límites de la norma que oprime y margina. 

10. Como enfermos, acudamos a Jesús con la plegaria del leproso: Si quieres... Escuchemos su respuesta: Claro que lo quiero. Y como beneficiarios del amor misericordioso de Jesús, seamos misericordiosos como él. Escuchemos. Alarguemos la mano. Hagamos sentir importante al que se cree un gusano de la tierra. Veamos en su rostro el rostro de Jesús.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: A. Daufí cmf

domingo, 4 de febrero de 2018

DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO

1. El evangelio de Marcos presenta en un solo capítulo una jornada típica de la actividad de Jesús en Cafarnaúm. El pasado domingo lo veíamos actuando en un espacio sagrado: la sinagoga. Allí inicia su misión liberando una persona de la serie de demonios que no la dejaban vivir. Empieza estructurándola e integrándola en la sociedad. 
2. Sale de la sinagoga y visita la casa de Pedro. Pedro, la ha puesto a disposición de Jesús. Ahora es casa de todos: como una iglesia doméstica. Pero hay una pega: la suegra de Pedro no puede acoger a Jesús cómo querría. Está enferma. Jesús se acerca, le alarga la mano y la levanta. La buena mujer queda libre de la fiebre y se pone al servicio de Jesús y de sus acompañantes. Viene a ser la primera diaconisa. 
3. Cuando Jesús libera de la limitación física y recompone a la persona es para que se ponga con amor al servicio de la comunidad. De servida como enferma pasa a ser servidora. Para Jesús el ámbito familiar es un campo donde se establece el reino de Dios. Tan sagrado como la sinagoga.
4. Como era sábado, la gente no se mueve hasta que se pone el sol. Y he ahí una masa de gente reunida en la plaza próxima a la puerta del pueblo convertida en hospital de campaña. Enfermos de todo tipo. Muchos endemoniados: gente deteriorada que ni vive ni deja vivir. Jesús los atiende a todos personalmente: les devuelve la libertad y la dignidad de hijos. Y la salud. Para Jesús cualquier ámbito es bueno para hacer el bien: la sinagoga, el hogar familiar, la plaza pública. Para El no hay espacios sagrados, excluyentes.
5. Jesús que mira por todo el mundo, mira también para sí mismo. Madruga mucho para encontrarse a solas conversando con el Padre. Se desahoga con El como Hijo. El camino que ha emprendido reuniendo discípulos, visitando la sinagoga, hospedándose en la casa de Pedro y ocupando la plaza ¿entra en el proyecto del Padre? ¿Tiene que acceder a lo que la gente le pide o ha de proponerle lo que le pide Dios?
6. Pedro cree que ha llegado el momento. El ambiente acompaña. El pueblo ya tiene un líder. «Todo el mundo te busca». Es verdad. Pero el contacto con el Padre le ha confirmado en su opción. Su misión no se limita a un pueblo entusiasmado y agradecido. 
7. Se debe a todo el mundo. No tiene que esperar a que la gente venga hacia él. Es él quien ha de que buscarla en los pueblos, predicar en ellos y anunciar que Dios se ha hecho presente especialmente a los más desfavorecidos. El maestrazgo de Jesús se expresa instruyendo y curando y poniendo a las personas a tono.
8. Pablo, enamorado de Jesucristo, siente en su corazón la necesidad de evangelizar, de continuar la obra de Jesús. Se siente tan libre de compromisos que puede ponerse al servicio de todos y de cada uno para acercarlos a Jesús. Ha conectado con todo tipo de personas y se pone a su nivel para ganarlas para Cristo. Ha asimilado el ideal y el método de Jesús. No se sirve de su cargo para aprovecharse de los cristianos de Corinto ni de ninguna comunidad, sino que renuncia a sus derechos y privilegios personales para dejar muy transparente la buena nueva de Jesús. Un modelo de apostolado para todos los que se sientan como él apóstoles, enviados de Jesucristo.
Texto: J. Sidera cmf
Foto: revista Ecclesia

miércoles, 31 de enero de 2018

DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO

1. La sinagoga era una especie de centro cívico y de local parroquial. Predominaba el carácter religioso. Los israelitas, cuando se vieron privados de las instituciones propias, -templo, sacerdocio, realeza- promovieron unos espacios donde encontrarse para orar, escuchar y comentar la Palabra de Dios y tratar las cosas de cada día. Solían hacerlo los sábados. Así mantenían su identidad como pueblo de Dios.
2. Jesús –como lo hará de ahora en adelante – entra en la sinagoga y se pone a enseñar. Comentaba la Biblia (= la Ley los Profetas) con autoridad, no como los intelectuales de su tiempo que se limitaban a repetir como robots que transmiten mensajes, pero sin alma. La gente estaba maravillada.
3. Cuando pregunto qué enseñaba Jesús, casi siempre oigo la misma respuesta: las bienaventuranzas; el sermón de la montaña; amaos; cuando oréis, decid... Y sin embargo san Marcos no dice nada de esto. Jesús más de lo que decía. Enseñaba con hechos. 
4. La autoridad le venía de su unión con el Padre del cielo y de su amor a las personas. Por eso se enfrentó con el pobre muchacho poseído de una fuerza destructora que lo dominaba. Con una intuición que personas como él tienen, descubre que hay algo incompatible entre él –espíritu inmundo, perverso- y Jesús de Nazaret, bueno y transparente. No es un cualquiera. Es el Santo de Dios, con conexión directa con Él. 
5. Jesús le manda callar. No necesita el aval de ninguna fuerza incontrolada para defender su autoridad y valía. Y lo acalla porque su testimonio provocaría en la gente expectativas falsas que a la larga serían un estorbo para su misión de anunciar la proximidad de Dios en el mundo. Jesús tiene que pasar antes el examen de una vida humana plena que comporta altibajos y en la cual la coherencia entre lo que dice y lo que hace lo llevará a la cruz. Después de la cruz podremos proclamar que es el Hijo de Dios.
6. Jesús manifiesta su autoridad enseñando y actuando con la fuerza liberadora de Dios. Detrás el lenguaje propio de su tiempo se esconde la lucha de Jesús contra los poderes diabólicos que oprimen, esclavizan o deshumanizan la persona. Jesús nos invita –y nos da autoridad y el mandamiento- para luchar contra todo tipo de posesión que someta o rebaje la dignidad humana. 
7. Jesús es del todo coherente. Y esto provoca la admiración de la gente que se pregunta: ¿Qué significa todo esto? “Enseña con autoridad una doctrina nueva; incluso manda a los espíritus malignos, y lo obedecen”.
8. Hoy estamos sometidos a un bombardeo de mentiras de todo tipo que acaban en la barbaridad llamada postverdad: la mentira repetida que acaba imponiéndose como verdad. Y acabamos tragándonos sapos de todo tipo sin ninguna crítica. Lo vemos estos días en casa nuestra. Un movimiento pacífico, ordenado, no violento se juzga y condena como rebelión, sedición, fuente de violencia que comporta prisión injustificada y la imposibilidad de que unas elecciones proclamadas como legales, limpias, impolutas acaben en la destrucción de las instituciones de un país. Y los grandes medios de comunicación aplauden y halagan al poder de turno. Un miedo diabólico a la verdad o un aparente amor a la verdad sin caridad.
9. Un apunte sobre el profeta. El Deuteronomio se preocupaba por lo podría ocurrir cuando faltara Moisés. ¿En quién debería acudir los israelitas, a los adivinos, a los astrólogos, a los horóscopos, a los opinadores, a los aliados con el poder? En cualquier caso, hemos que ser muy críticos con quienes nos hablan en nombre del Señor. Tenemos que contrastarlos con la Palabra de Dios. Comprobar si lo que comentan y aclaran en nombre de Dios nos hace más personas, más humanos y más hermanos. Jesús quiere personas libres, no borregos manipulables y despersonalizados. 
10. Un apunte sobre solteras, vírgenes o casadas. En un mundo donde la mujer se casaba o no era nada, brota en la joven comunidad cristiana de Corinto una floración de muchachos y muchachas que no se quieren casar para poderse dedicar en cuerpo y alma al servicio del evangelio y de la comunidad. La virginidad es un grito de libertad frente al modelo de familia de entonces. San Pablo los defiende. Hacen muy bien y tienen ventajas que se tienen que considerar. Es un carisma nuevo y recomendable. Pero también el matrimonio tiene su carisma: reflejar el amor de Dios en la pareja humana. Tendrá sus problemas. Pero su misión en la Iglesia es estimarse y colaborar al proyecto de Dios transmitiendo vida, formando personas y desarrollando el regalo de la fe.
Texto: J. Sidera cmf
Foto: A. Daufí cmf

domingo, 21 de enero de 2018

DOMINGO III DEL TIEMPO ORDINARIO

1. La Biblia se abre así: Al principio, Dios creó el cielo y la tierra.... Y se cierra con el “vengo pronto” del Apocalipsis. En medio transcurre la historia de la fidelidad de Dios al hombre que creó a su imagen.

2. Este domingo marca tres etapas o momentos en esta larga historia. Jonás fija un plazo: De aquí a cuarenta días, Nínive será destruida. Los ninivitas le creyeron y se convirtieron. Cambiaron de orientación y Dios se arrepintió de la catástrofe con que les había amenazado.

3. La carta a los corintios marca otro momento: el decorado de este mundo se desmonta y termina la representación. Y exhorta los cristianos a relativizar todas las realidades de presentes. Hay que mantenerse libres y flexibles frente a ellas. Vivir correctamente la situación en que Dios nos ha llamado, servirle y servir al prójimo. Poniendo en ello todo nuestro amor, sin apegarnos a nadie. Nada hay eterno, pero sus consecuencias sí lo pueden ser.

4. Finalmente Jesús anuncia que se ha cumplido el plazo. Ha llegado la fecha definitiva que Dios se ha fijado para establecer su Reinado en este mundo. Para ello en el Jordán ha proclamado a Jesús Hijo suyo muy querido. Jesús se ha preparado a su misión con un largo tiempo de reflexión y de oración en el desierto.

5. Y se pone a proclamar la buena nueva de Dios. El Evangelio. El plazo fijado por Dios para el cumplimiento de sus promeses ha terminado. Empieza una nueva etapa a la historia. 

6. Hay que prepararse a recibir el mensaje de Jesús tal como Él lo presenta. No como la gente se piensa o sueña. El Reino de Dios no es un espacio sino una experiencia de vida según el proyecto de Dios de vida, justicia, solidaridad, fraternidad, paz. Hay que convertirse: cambiar de chip, de mentalidad y de actitudes. Reorientar la vida; volver a Dios y creer en la Buena Nueva de Jesús.

7. Jesús necesita colaboradores: Los busca entre gente muy sencilla, hecha al rudo trabajo de cada día. Hoy entre los pescadores, que saben qué es ganarse la vida y hasta jugársela a menudo.

8. Dos pares de hermanos: Pedro y Andrés, Santiago y Juan. Se ganan bien la vida. Incluso tienen jornaleros a sueldo. Venid, seguidme, os haré pescadores de hombres. Los cuatro hacen acogen invitación de Jesús. Pedro y Andrés abandonan sus redes. Santiago y Juan dejan a su padre en la barca con sus jornaleros.
9. Los cuatro hermanos son un modelo de respuesta a la llamada de Dios y un modelo para nosotros. Se enamoran de Jesús y son lo bastante libres para seguirle sin estorbos. Pedro lo capta muy bien. Hasta ahora poseía SU barca y Su casa. Desde ahora pone todo lo que él es, la barca y la casa al servicio de la causa de Jesús. Cuando le llegue, como nos llegará a nosotros, el momento de dejarlo todo, responderá con generosidad, cordura y elegancia.

10. Jesús nos invita a hacer como Pedro y sus compañeros. Primero poseernos, ser personalmente libres y libres frente a la familia, al clan, a los poderes de este mundo. Hacernos capaces de disponer de la propia vida y tratar de tú a tú con Dios como hijos, con las personas como hermanos y hermanas y con las cosas como dueños respetuosos. Esta libertad es la actitud básica para el seguimiento radical de Jesús Camino, Verdad y Vida.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: archidiocesisgranada.es